La institución proyecta superar los 20.000 millones de dólares anuales en aprobaciones de financiamiento hasta 2030. Honduras ya accede a créditos para energía, infraestructura, agricultura y protección social, pero su participación en la cartera regional continúa siendo marginal. El desafío es convertir la expansión financiera de CAF en inversión productiva, obras ejecutadas y crecimiento económico.
La expansión financiera de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, abre una nueva etapa para los países de la región. La institución prevé aprobar más de 100.000 millones de dólares durante los próximos cinco años, una cifra que implica mantener un ritmo superior a 20.000 millones anuales.
El anuncio, realizado por Andrés Rugeles, gerente del Foro Económico Internacional de CAF, en Washington, tiene una dimensión importante para Honduras: el país forma parte de una institución que está ampliando su capacidad de financiamiento y que busca convertirse en un socio estratégico para proyectos de energía, transporte, logística, agua, transformación digital, manufactura y desarrollo empresarial.
Sin embargo, pertenecer a CAF no significa recibir automáticamente una proporción de esos recursos. Cada país debe presentar proyectos técnicamente estructurados, demostrar capacidad de ejecución, cumplir condiciones financieras y ambientales y establecer prioridades de inversión.
El punto de partida es relevante. En 2025, CAF registró 18.668 millones de dólares en aprobaciones, su máximo histórico, y desembolsó 11.781 millones. La diferencia entre ambas cifras es fundamental: aprobar financiamiento no equivale a transferir inmediatamente todo el dinero ni a tener las obras terminadas.
1. Los números de la expansión financiera de CAF
US$20.000 M+
Promedio anual implícito
US$18.668 M
Aprobaciones registradas en 2025
US$11.781 M
Desembolsos efectuados en 2025
La dimensión del crecimiento
Para superar los 100.000 millones de dólares en cinco años, CAF necesitaría aprobar en promedio más de 20.000 millones anuales. Eso supone un ritmo al menos 7,1 % superior a las aprobaciones de 2025.
La cifra de 100.000 millones no representa un fondo disponible en una cuenta para distribuir entre los países. Es una meta acumulada de aprobaciones de operaciones financieras. Su materialización dependerá de la capacidad de CAF para captar recursos, mantener su fortaleza financiera y estructurar proyectos con los gobiernos y el sector privado.
En 2025, la institución colocó 8.262 millones de dólares en emisiones de bonos, mediante 37 operaciones en 14 monedas.
También alcanzó una cartera consolidada de préstamos de aproximadamente 39.079 millones de dólares, según sus cifras institucionales.
La capacidad de financiarse en los mercados internacionales es una de las claves de su expansión. CAF no depende exclusivamente de aportaciones de los gobiernos: capta recursos de inversionistas institucionales y los canaliza hacia proyectos públicos y privados.
2. Los 24 países accionistas de CAF y su mapa de influencia
CAF tiene una presencia geográfica que supera las fronteras tradicionales de América Latina. Su estructura incorpora países sudamericanos, centroamericanos, caribeños y dos accionistas europeos: España y Portugal.
Los 24 países accionistas, según el Informe Anual 2025 de la institución, son:
| Región | Países miembros |
|---|---|
| Sudamérica | Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela |
| Centroamérica | Costa Rica, El Salvador, Honduras y Panamá |
| Caribe | Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Granada, Jamaica, República Dominicana y Trinidad y Tobago |
| Europa | España y Portugal |
Nota editorial: la noticia de EFE del 27 de octubre menciona 25 países miembros. Sin embargo, el Informe Anual 2025 y la relación institucional de CAF consultada identifican 24 países accionistas. Para evitar una cifra contradictoria, este análisis utiliza el listado oficial de 24 y distingue la condición de accionista de otros procesos de adhesión.
La expansión es significativa. Honduras ingresó en 2023, mientras que en los últimos años se incorporaron nuevos países del Caribe. La llegada de Antigua y Barbuda y Granada, así como el cambio de estatus de Barbados, fortalecieron la presencia de CAF en esa región.
La institución también tiene 13 bancos privados regionales como accionistas. Esto le permite relacionarse con el sistema financiero y ampliar sus mecanismos de financiamiento más allá de los préstamos directos a los gobiernos.
¿Por qué importa esta composición? Porque CAF puede funcionar como una plataforma para conectar proyectos latinoamericanos con inversionistas, empresas, bancos y mercados europeos y caribeños. España y Portugal, por ejemplo, amplían la dimensión iberoamericana de la institución.
3. Qué países concentran la cartera de CAF
La distribución de la cartera consolidada por país muestra dónde está concentrado el financiamiento de la institución. Los porcentajes siguientes corresponden a la composición de la cartera de 2025, no al reparto de las aprobaciones de un solo año.
Ranking de participación en la cartera de CAF, 2025
| Posición | País | Participación |
|---|---|---|
| 1 | Colombia | 12,8 % |
| 2 | Argentina | 12,6 % |
| 3 | Ecuador | 10,7 % |
| 4 | Brasil | 9,5 % |
| 5 | Bolivia | 8,6 % |
| 6 | Paraguay | 6,9 % |
| 7 | Panamá | 6,5 % |
| 8 | Perú | 5,0 % |
| 9 | Uruguay | 5,1 % |
| 10 | Venezuela | 5,0 % |
| 11 | México | 4,0 % |
| 12 | Trinidad y Tobago | 3,5 % |
| 13 | Chile | 3,0 % |
| 14 | El Salvador | 2,5 % |
| 15 | Costa Rica | 1,1 % |
| 16 | República Dominicana | 1,1 % |
| 17 | Honduras | 0,2 % |
| — | Otros países y operaciones regionales | 1,0 % |
Fuente: ficha institucional de CAF, cartera consolidada por país 2025. Los porcentajes están redondeados y pueden no sumar exactamente 100 %.
La concentración es evidente. Colombia, Argentina, Ecuador y Brasil reúnen 45,6 % de la cartera, mientras que Honduras representa apenas 0,2 %.
Esta comparación permite entender la posición hondureña: el país es accionista de CAF, pero todavía tiene una participación financiera muy pequeña frente a las economías con mayor trayectoria de operaciones.
No significa que Honduras deba recibir el mismo volumen de crédito que Brasil o Colombia. Las necesidades, el tamaño de las economías, la capacidad de endeudamiento y la calidad de los proyectos son diferentes. Pero sí revela que existe espacio para ampliar la relación financiera con el banco.
4. Honduras recibió aprobaciones por 577 millones de dólares en 2025
El Informe Anual de CAF ofrece una fotografía concreta de la relación con Honduras.
Durante 2025, la institución aprobó 577 millones de dólares en operaciones de crédito, un crecimiento de 64,5 % frente al año anterior. Sin embargo, el dato requiere desagregación: una parte sustancial corresponde a una línea contingente de liquidez y no a inversión inmediata en infraestructura.
Principales operaciones aprobadas para Honduras en 2025
| Programa | Monto |
|---|---|
| Línea de crédito contingente de liquidez | US$400 millones |
| Protección de derechos de migrantes hondureños | US$120 millones |
| Ampliación y mejoramiento de infraestructura de la UNAH | US$46 millones |
| Bono cafetalero para pequeños y medianos productores | US$10 millones |
| Cooperación técnica no reembolsable | US$1,7 millones |
La línea contingente de 400 millones de dólares es particularmente importante. Su propósito es reforzar la capacidad del país para responder a choques externos y emergencias climáticas, sin comprometer la estabilidad macroeconómica. No debe confundirse con 400 millones desembolsados para construir obras: es una facilidad financiera que puede activarse bajo determinadas condiciones.
Los 120 millones para protección de migrantes constituyen otra operación de importancia social y económica. El financiamiento de 46 millones para la UNAH apunta a ampliar y renovar infraestructura universitaria, mientras que los 10 millones del bono cafetalero buscan respaldar a pequeños y medianos productores.
El informe registra, además, 81 millones de dólares en desembolsos y una cartera de aproximadamente 80 millones al cierre de 2025. Esto permite distinguir tres conceptos:
-
Aprobaciones: operaciones autorizadas por el banco.
-
Desembolsos: recursos efectivamente transferidos.
-
Cartera: saldo de operaciones financieras vigente.
La diferencia entre los 577 millones aprobados y los 81 millones desembolsados muestra por qué no se debe presentar el monto total autorizado como dinero ya ejecutado en la economía hondureña.
5. El nuevo financiamiento de 177 millones de dólares para electricidad
La relación entre CAF y Honduras continuó ampliándose en 2026. El 1 de octubre, el banco anunció la aprobación de un préstamo soberano de hasta 177 millones de dólares para construir la línea de transmisión eléctrica El Sitio–Zamorano II–Terrero Blanco.
El proyecto será ejecutado por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y busca mejorar la confiabilidad del servicio en la zona centro-sur. CAF estima que beneficiará directamente a 865.000 habitantes.
La operación es estratégica porque la electricidad es uno de los principales condicionantes de la inversión productiva. Las empresas necesitan suministro continuo, capacidad de transmisión y costos competitivos para ampliar sus operaciones.
El proyecto también se conecta con una de las prioridades señaladas por Rugeles: la energía como sector de competencia internacional. Sin redes modernas y suministro confiable, Honduras tendrá dificultades para atraer industrias, centros tecnológicos y nuevas cadenas de manufactura.
6. Los sectores que CAF prioriza para financiar el desarrollo regional
La estrategia de la institución está organizada en seis agendas misionales. No se limita a construir carreteras o prestar dinero a los gobiernos. Busca combinar infraestructura, transformación productiva, inclusión social y sostenibilidad.
| Agenda estratégica | Áreas de inversión |
|---|---|
| Transición energética justa | Energía solar, eólica, hidroeléctrica, geotérmica y tecnologías limpias |
| Resiliencia y ecosistemas estratégicos | Biodiversidad, agricultura sostenible, recursos naturales y economía azul |
| Territorios resilientes | Agua, saneamiento, movilidad urbana, ciudades y turismo |
| Bienestar social inclusivo | Educación, salud, protección social, igualdad y formación |
| Infraestructura física y digital | Carreteras, puentes, puertos, telecomunicaciones y conectividad |
| Productividad e internacionalización | Pymes, comercio exterior, financiamiento empresarial e inversión privada |
La institución alcanzó en 2025 una participación de 44 % de financiamiento verde en sus aprobaciones, superando antes de lo previsto su meta anterior de 40 %. Ahora pretende elevar esa proporción al 50 % en 2030 y anunció un compromiso de 40.000 millones de dólares para acción climática hasta ese año.
Para Honduras, estas prioridades tienen aplicaciones concretas:
-
Energía: transmisión eléctrica, generación renovable y reducción de pérdidas.
-
Agua: represas, sistemas de distribución, saneamiento y protección de cuencas.
-
Transporte: carreteras, corredores logísticos, puertos y conectividad fronteriza.
-
Agricultura: financiamiento a productores, riego, innovación y adaptación climática.
-
Industria: manufactura, tecnología, cadenas de suministro y servicios digitales.
La clave será presentar proyectos que articulen varias de estas áreas. Una carretera que conecta zonas productivas con un puerto, por ejemplo, puede tener mayor impacto económico si se acompaña de energía, infraestructura logística y financiamiento para empresas.
7. Los países que pueden competir por las nuevas inversiones
La expansión de CAF ocurre en un contexto en el que los gobiernos buscan atraer capital para infraestructura, energía, manufactura, inteligencia artificial y minerales críticos.
La competencia no se limita a conseguir préstamos. Los países deben demostrar que pueden ejecutar proyectos, ofrecer estabilidad regulatoria y generar retornos económicos y sociales.
Comparación de posiciones estratégicas
| País | Ventaja que puede aprovechar |
|---|---|
| Brasil | Escala industrial, energía, agricultura y minerales |
| Colombia | Infraestructura, energía, biodiversidad y ubicación regional |
| Argentina | Energía, litio, minerales y producción agroindustrial |
| Chile | Cobre, litio, energías renovables y capacidad institucional |
| Ecuador | Energía, minería, puertos y agroexportación |
| Panamá | Canal, logística, servicios financieros y conectividad |
| Costa Rica | Manufactura avanzada, dispositivos médicos y servicios tecnológicos |
| Paraguay | Hidroelectricidad, agroindustria y potencial logístico |
| Honduras | Ubicación, puertos, agroindustria, energía y conexión con Norteamérica |
Esta lista no representa un ranking oficial de CAF, sino una comparación de ventajas económicas relevantes para competir por financiamiento e inversión.
Honduras tiene oportunidades, pero debe reconocer que otros países ya cuentan con ecosistemas productivos más desarrollados. Costa Rica, por ejemplo, ha construido una posición internacional en manufactura avanzada y dispositivos médicos. Panamá aprovecha su plataforma logística y financiera. Chile y Argentina compiten por inversiones relacionadas con minerales estratégicos.
La ventaja hondureña está en conectar su posición geográfica con una política de infraestructura, energía y desarrollo industrial.
8. ¿Qué proyectos debería priorizar Honduras para captar más recursos?
La meta de CAF para 2030 representa una oportunidad para revisar la cartera de proyectos hondureños. El país necesita evitar que el financiamiento se fragmente en iniciativas pequeñas, sin continuidad o sin impacto productivo medible.
Cinco áreas merecen prioridad:
1. Sistema eléctrico. Ampliar transmisión, distribución, generación y almacenamiento. La confiabilidad energética es una condición para atraer industria y reducir costos de las empresas.
2. Corredores logísticos. Conectar Puerto Cortés, el corredor central, el sur del país y las fronteras. La reducción de tiempos y costos de transporte puede mejorar la competitividad exportadora.
3. Agua y saneamiento. Financiar infraestructura para ciudades, agricultura e industria. La seguridad hídrica es también una condición para la inversión y la adaptación climática.
4. Financiamiento productivo. Crear líneas para pymes, agroindustria, exportadores y empresas que incorporen tecnología. El crédito debe llegar a las unidades productivas y no quedarse únicamente en programas institucionales.
5. Formación técnica y digital. Fortalecer universidades, centros de formación y programas de capacitación vinculados con las necesidades reales de las empresas.
La cooperación técnica no reembolsable también debe aprovecharse. En 2025, CAF aprobó para Honduras ocho operaciones de este tipo por 1,7 millones de dólares, dirigidas a estudios, fortalecimiento institucional, inclusión y apoyo a sectores productivos.
9. El riesgo de confundir más deuda con más desarrollo
La expansión de CAF puede ofrecer recursos en condiciones favorables, pero los préstamos siguen siendo obligaciones financieras. Cada operación soberana debe evaluarse por su costo, plazo, periodo de gracia, moneda, capacidad de pago y retorno económico.
El financiamiento para infraestructura puede mejorar la productividad y generar crecimiento futuro. Pero si los proyectos se retrasan, tienen sobrecostos o no producen los beneficios esperados, el país termina asumiendo deuda sin obtener el retorno previsto.
También es importante distinguir entre créditos soberanos, financiamiento privado, garantías, líneas contingentes y cooperación no reembolsable. No todos tienen el mismo efecto sobre las cuentas públicas.
La calidad del financiamiento importa tanto como su volumen. Honduras necesita medir cuánto capital se transforma en activos productivos, cuánto empleo genera, cuánto reduce costos y cuánto contribuye a ampliar la capacidad exportadora.
10. El Foro de Panamá y la nueva agenda económica regional
CAF celebrará en enero de 2027 el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe en Panamá. Según Rugeles, el encuentro cuenta con nueve jefes de Estado confirmados y espera una asistencia superior a 10.000 personas.
La cita puede convertirse en un espacio de negociación entre gobiernos, inversionistas, empresas, bancos y organismos multilaterales.
La agenda coincide con los sectores que CAF busca impulsar: energía, minerales críticos, inteligencia artificial, manufactura, infraestructura digital, logística y cadenas regionales de suministro.
Para Honduras, la oportunidad no debe limitarse a la participación diplomática. El país necesita llegar con una cartera concreta de proyectos, estudios de factibilidad, necesidades de financiamiento y mecanismos de participación privada.
La mirada de la directora de SOYDATOS

La decisión de CAF de proyectar más de 100.000 millones de dólares en aprobaciones hasta 2030 confirma que América Latina tendrá una fuente relevante de financiamiento para infraestructura y transformación productiva. Pero la competencia entre países será intensa. El dinero no llegará necesariamente a quien más lo necesita, sino a quien tenga proyectos viables, instituciones capaces de ejecutarlos y una estrategia económica consistente.
Honduras ya dio pasos importantes: ingresó como accionista, amplió su relación financiera y tiene operaciones para electricidad, educación, café y protección social. Sin embargo, su participación de apenas 0,2 % en la cartera regional de CAF muestra que todavía ocupa una posición pequeña.
El desafío del Gobierno y del sector privado es construir una agenda común de inversión. No se trata de endeudarse más, sino de financiar proyectos que eleven la productividad, reduzcan los costos empresariales, mejoren la infraestructura y generen nuevas exportaciones.
Los próximos cinco años pueden ampliar la capacidad de inversión de Honduras. Pero el verdadero indicador de éxito no será cuánto dinero apruebe CAF, sino cuánto desarrollo económico consiga producir cada dólar financiado.

