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10 septiembre , 2026

US$100 el barril, L145.69 el diésel: el petróleo vuelve a poner a Honduras contra las cuerdas

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El petróleo llegó a US$96.42 por barril y Honduras enfrenta nuevas presiones sobre diésel, gasolina, transporte, alimentos y costos productivos.

El petróleo internacional volvió a acercarse a los US$100 por barril, llevando el precio hasta US$96.42, y Honduras ya está recibiendo el impacto en una economía que depende prácticamente por completo de las importaciones de derivados del petróleo.

La presión ya es visible en las estaciones de servicio. Desde el 7 de septiembre, el galón de diésel en Tegucigalpa cuesta L145.69, después de aumentar L2.46 en una sola semana; la gasolina superior llegó a L139.88, con un incremento de L1.97, y la regular a L129.04, tras subir L0.73.

El dato que preocupa al sector productivo es que el diésel acumula una escalada mucho mayor durante las últimas semanas. Un análisis de Consulting HNL señala que entre las semanas 28 y 36 de 2026 el precio del diésel en Tegucigalpa aumentó L26.16 por galón, mientras que el comportamiento internacional continúa marcado por la volatilidad.

¿Por qué Honduras recibe tan rápido el golpe del petróleo?

Honduras es un importador de derivados del petróleo y, por tanto, no tiene producción doméstica suficiente para aislarse de los movimientos internacionales.

El experto en carburantes Juan Carlos Rodríguez atribuye la nueva escalada a la tensión geopolítica en Medio Oriente y señala que el mercado pasó de operar alrededor de US$70 por barril a niveles de US$96.42.

La diferencia representa un salto de aproximadamente US$26.42 por barril, equivalente a casi 38% frente a aquel nivel de referencia de US$70 mencionado por el especialista.

El efecto no llega directamente y de inmediato en la misma proporción a la bomba. Honduras utiliza un mecanismo de promedios de 22 días para calcular las estructuras de precios, lo que amortigua parcialmente los movimientos bruscos del mercado internacional.

Pero el mecanismo no elimina el impacto: lo retrasa y distribuye en el tiempo.

¿Cuánto está pagando Honduras por los combustibles?

La estructura vigente desde el 7 de septiembre muestra que el diésel volvió a ser el principal foco de presión.

Combustible Tegucigalpa Variación semanal
Gasolina superior L139.88/galón +L1.97
Gasolina regular L129.04/galón +L0.73
Diésel L145.69/galón +L2.46
Kerosene L126.00/galón +L1.94
GLP vehicular L48.98/galón +L0.52
GLP doméstico L249.62 Sin cambio

En San Pedro Sula, el diésel llegó a L141.58 por galón, después de aumentar L2.35, mientras la gasolina superior alcanzó L135.73 y la regular L124.95.

El GLP doméstico constituye la excepción: el precio se mantiene congelado mediante un apoyo económico temporal del Gobierno. Para Tegucigalpa, el apoyo reportado es de L33.46, mientras en San Pedro Sula alcanza L33.81.

¿Por qué el diésel es el problema más delicado?

El diésel tiene un efecto transversal sobre la economía porque no solamente mueve vehículos particulares.

Es utilizado intensivamente por transporte de carga, buses, maquinaria agrícola, construcción, generación y diferentes actividades productivas. Por eso, un incremento sostenido termina trasladándose hacia los costos logísticos y de producción.

Rodríguez señaló precisamente que el diésel está mostrando un comportamiento particularmente fuerte debido a condiciones de oferta y demanda en el mercado internacional.

Las cifras semanales muestran la magnitud del movimiento. En Tegucigalpa, el diésel pasó de L120.59 el 20 de julio a L145.69 el 7 de septiembre. Son L25.10 adicionales por galón, un aumento de aproximadamente 20.8% en siete semanas.

En San Pedro Sula pasó de L117.34 a L141.58 en el mismo período: L24.24 adicionales por galón, alrededor de 20.7%.

Ese incremento acumulado es mucho más relevante para la economía que una sola variación semanal.

¿Qué está pasando con la gasolina?

La gasolina también ha experimentado una fuerte volatilidad.

En Tegucigalpa, la superior pasó de L131.84 por galón el 20 de julio a L139.88 el 7 de septiembre, un aumento acumulado de L8.04, equivalente a aproximadamente 6.1%.

La regular pasó de L122.03 a L129.04, un incremento de L7.01 por galón, cerca de 5.7%.

El comportamiento tampoco ha sido lineal. La gasolina superior, por ejemplo, bajó L0.71 en la semana del 1 de septiembre antes de volver a subir L1.97 desde el 7 de septiembre.

Esta volatilidad explica por qué el precio internacional del petróleo no se traduce automáticamente en una subida idéntica cada semana en Honduras.

¿Cuánto puede costarle esto a la economía hondureña?

El impacto no termina en la estación de servicio.

Cuando aumenta el diésel, suben los costos de transportar alimentos, materias primas, mercancías y productos terminados. También aumenta el costo de operación de maquinaria y equipos que utilizan combustibles.

El BCH reportó que durante 2025 Honduras importó US$2,380.2 millones en combustibles, mientras las importaciones de combustibles y lubricantes alcanzaron US$2,659.2 millones, equivalentes a 15.5% de las importaciones generales de mercancías y 5.9% del PIB.

Eso permite dimensionar la vulnerabilidad: Honduras no solamente importa combustible para movilizar su economía; también destina una cantidad significativa de divisas a comprarlo en el exterior.

Un petróleo cercano a US$100, por tanto, puede deteriorar simultáneamente costos de transporte, inflación, balanza comercial, demanda de dólares y márgenes empresariales.

¿El subsidio está evitando que el golpe sea mayor?

Sí, pero con un costo fiscal.

El Gobierno mantiene un aporte económico temporal sobre determinados combustibles. Para la semana del 7 de septiembre, el apoyo reportado cubre L0.73 por galón de gasolina regular y L2.46 por galón de diésel en Tegucigalpa.

También se mantiene el apoyo al GLP doméstico.

La medida evita que todo el incremento de la estructura internacional llegue inmediatamente al consumidor, pero significa que una parte de ese costo se traslada al Estado.

Este mecanismo adquiere mayor importancia porque el presidente Nasry Asfura informó recientemente que el Gobierno ya había destinado más de L1,300 millones en aportes para combustibles, incluyendo LPG, gasolina regular y diésel.

La presión fiscal, por tanto, aumenta mientras el petróleo internacional permanezca elevado.

¿Puede el petróleo volver a los US$100?

El mercado ya está nuevamente muy cerca de ese nivel.

El especialista Rodríguez considera que mientras continúe la tensión geopolítica en Medio Oriente, los precios permanecerán expuestos a movimientos bruscos.

El mercado también ha mostrado que puede cambiar rápidamente. El experto explicó que las gasolinas habían acumulado un aumento de aproximadamente US$0.30 por galón en un período de dos semanas, seguido de una reducción de US$0.20, dejando un incremento neto de US$0.10. En el diésel, la trayectoria ha sido más persistente.

La estructura hondureña de 22 días puede amortiguar esos movimientos, pero si el crudo permanece elevado durante varias semanas, la presión termina llegando a los precios internos.

Y ahí está el riesgo para Honduras: no es únicamente que el petróleo alcance los US$100 durante unos días. El problema económico sería que permanezca cerca de ese nivel durante un período prolongado.

Por Carlos Echeverri

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