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10 septiembre , 2026

El café hondureño cambia de negocio: crecen las cafeterías, el café de especialidad y las marcas locales

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El café hondureño está pasando de exportarse como materia prima a convertirse en experiencia, marca, cafetería y negocio dentro del mercado nacional.

¿Cuánto dinero mueve realmente el café hondureño?

El café continúa siendo uno de los principales activos económicos de Honduras. El IHCAFE señala que representa más del 3% del PIB nacional y cerca del 30% del PIB agrícola, además de ser el principal producto agrícola de exportación del país.

Pero hay un dato que suele quedar fuera de la conversación: una parte creciente del valor del café se está capturando después de que el grano sale de la finca.

El negocio ya no termina en el beneficio, la exportación o el puerto. También está en el tostado, la preparación, los métodos de extracción, las bebidas frías y calientes, los alimentos complementarios, el diseño de los locales, el delivery, las aplicaciones, el turismo cafetero y la venta de café empacado.

Ese cambio explica por qué el mapa empresarial hondureño tiene hoy desde cadenas de gran escala hasta cafeterías de especialidad en ciudades intermedias.

El dato de consumo interno que existe públicamente en IHCAFE es antiguo y no debe presentarse como una medición de 2026: la serie basada en datos de la Organización Internacional del Café situaba el consumo hondureño en alrededor de 450 mil sacos de 60 kilogramos, equivalentes a aproximadamente 27 millones de kilogramos.

Por eso, para medir el mercado actual hay que observar también la expansión de las empresas que venden café directamente al consumidor.

¿Quién está capturando ese nuevo mercado?

Uno de los actores históricos es Espresso Americano , una marca hondureña que convirtió el café servido en un modelo de expansión nacional desde 1994.

La empresa ha construido durante décadas una red basada en ubicaciones de alto tráfico: centros comerciales, universidades, aeropuertos, supermercados, zonas empresariales y carreteras. En 2026 continúa abriendo y renovando puntos de venta; recientemente también inauguró un establecimiento en Roatán con autoservicio y un menú ampliado, una señal de que el modelo está incorporando formatos de conveniencia.

El dato empresarial más importante de Espresso Americano es su escala histórica: documentación corporativa disponible públicamente reporta más de 185 locales en 25 ciudades de Honduras y más de 1,000 empleos directos en administración, distribución, bodega y atención al público. Esa cifra procede de documentación anterior y no debe interpretarse automáticamente como el número exacto de establecimientos en septiembre de 2026.

Su ventaja es distinta a la de una cafetería de autor: cobertura, ubicaciones, frecuencia y volumen.

Ahí aparece el primer cambio estructural del mercado.

¿Qué está haciendo Starbucks en Honduras?

La llegada de Starbucks no fue solamente la entrada de otra cafetería.

Starbucks abrió su primera tienda hondureña en San Pedro Sula el 10 de diciembre de 2024, en alianza con Premium Restaurants of America (PRA), y anunció inicialmente cuatro establecimientos para el mercado. La primera tienda tenía 287 metros cuadrados, capacidad para más de 70 clientes y servicio drive-thru.

La expansión fue más rápida de lo inicialmente previsto: para septiembre de 2026 ya existen cuatro tiendas en San Pedro Sula y la empresa prepara su primera tienda en Tegucigalpa, en Lomas del Guijarro. Con esa apertura llegaría a cinco establecimientos en Honduras.

Eso importa por una razón concreta: Starbucks no está entrando en un mercado donde el café sea un producto exótico. Está entrando en uno de los países productores más importantes de Centroamérica, donde existe una cultura histórica de consumo y donde además está creciendo el segmento de café de especialidad.

El operador regional PRA ya administraba, antes de la entrada a Honduras, 27 Starbucks en Costa Rica, 28 en El Salvador y 21 en Guatemala.

A escala global, Starbucks cerró el segundo trimestre fiscal de 2026 con 41,129 tiendas y ventas comparables globales creciendo 6.2%, según los datos reportados por The Nexus Coffee.

La llegada a Honduras, por tanto, forma parte de una estrategia regional de expansión, pero también representa una competencia directa para las marcas nacionales.

¿Puede una marca hondureña competir internacionalmente?

Cafetano demuestra que sí.

Cafetano pasó en 2026 a una posición particularmente relevante: puesto 91 entre las 100 mejores cafeterías del mundo, según The World’s 100 Best Coffee Shops.

Y no fue un resultado aislado. Cafetano también había ingresado al listado en 2025, por lo que logró aparecer dos años consecutivos.

En el mismo ranking de 2026 aparecieron otras dos cafeterías hondureñas: Café Nativo, en el puesto 63, y The Golden Pig, en el 70. Es decir, Honduras colocó tres cafeterías entre las 100 mejores del mundo.

Esto cambia la lectura del sector.

Honduras no solamente está exportando un grano que otros países convierten en producto terminado. Empresas hondureñas están desarrollando marcas, métodos de preparación, experiencias de consumo y conceptos de cafetería capaces de competir internacionalmente.

Cafetano, además, tiene integración hacia atrás: la empresa señala que su café proviene de tres generaciones de cafetaleros y que su producción se exporta a Japón, Noruega, Australia y Estados Unidos. La misma materia prima puede terminar en un mercado internacional o convertirse en una taza dentro de sus cafeterías.

¿Qué representa Café Welchez dentro de esta transformación?

Café Welchez  representa otro modelo: tradición cafetalera convertida en marca de consumo, turismo y expansión comercial.

Café Welchez tiene más de 60 años de trayectoria y en 2025 alcanzó cinco ubicaciones en Honduras, después de incorporar una nueva sucursal en La Entrada, Copán.

La marca tiene además un activo que no todas las cafeterías poseen: está vinculada directamente con el territorio cafetalero de Copán y puede convertir la bebida en una experiencia asociada al origen.

En 2026 también mantiene activo el Welchez Coffee Tour, en la finca Santa Isabel, San Jerónimo, Copán, conectando producción, procesamiento, turismo y consumo.

Es otro modelo de captura de valor: no solamente vender café, sino vender el origen del café.

¿Qué está pasando fuera de Tegucigalpa y San Pedro Sula?

Aquí aparece uno de los datos más interesantes para entender el mercado.

Arabica Specialty Coffee opera en Catacamas, Olancho, lejos de los tradicionales centros empresariales del país.

Su propietaria, María José Sorto, desarrolló la marca desde una experiencia personal con las cafeterías de Houston y convirtió esa referencia en un negocio localizado en Catacamas.

Pero Arabica ya no está simplemente en una etapa artesanal.

En junio de 2026, Swisscontact documentó el proceso de fortalecimiento empresarial de la compañía después de la apertura de un nuevo local, con énfasis en sistemas, procesos, estandarización y desarrollo del equipo. La empresa está integrada aproximadamente en 90% por mujeres, según la organización.

Ese dato es importante porque demuestra que la nueva economía del café no se limita a las capitales.

Catacamas también puede producir una marca de especialidad, construir una experiencia de consumo y generar empleo alrededor del café.

Y ahí es donde el café deja de ser únicamente agroindustria y comienza a comportarse también como retail, gastronomía, turismo y servicios.

¿Qué diferencia a las grandes cadenas de las cafeterías de autor?

El mercado hondureño está formando varios segmentos simultáneamente.

Modelo Ejemplos Principal ventaja
Cadena nacional Espresso Americano Escala, cobertura y ubicaciones
Cadena internacional Starbucks Marca global, experiencia estandarizada y capacidad de expansión
Marca cafetalera integrada Café Welchez Origen, tradición y turismo
Specialty coffee Cafetano Calidad, métodos, barismo y reconocimiento internacional
Cafetería de autor regional Arabica, Catacamas Experiencia, identidad local y especialización

El consumidor, por tanto, ya no está comprando únicamente cafeína.

Está pagando por rapidez en un autoservicio, por una marca internacional, por una taza de origen, por un método V60, por una experiencia turística o por permanecer una hora trabajando en una cafetería.

Ese cambio amplía el tamaño económico de la cadena.

¿Qué tan grande puede ser la oportunidad para Honduras?

El país ya tiene la materia prima y una base productiva de escala internacional.

El IHCAFE sostiene que el café aporta más de 3% del PIB nacional y cerca de 30% del PIB agrícola.

A eso se suma una cosecha 2025-2026 que ha mostrado una fuerte recuperación. Las cifras reportadas por el sector durante agosto ubicaron las exportaciones alrededor de 7.18–7.2 millones de quintales, con ingresos superiores a US$2,300 millones, y proyecciones de cierre cercanas a US$2,350 millones.

El problema económico es que una proporción importante del valor se genera fuera del país cuando el café es vendido como grano.

El camino contrario es aumentar el valor agregado doméstico: tostar, empacar, preparar, vender, exportar marcas, desarrollar franquicias, capacitar baristas, producir equipos y servicios, hacer turismo de café y construir propiedad intelectual alrededor del origen hondureño.

La diferencia puede ser enorme.

Un quintal exportado como café verde genera un ingreso determinado para la cadena agrícola. Ese mismo café, después de tostado, empacado, preparado y vendido en múltiples tazas, puede generar varias capas adicionales de actividad económica.

No significa que una taza de café tenga automáticamente mayor rentabilidad que exportar grano. Significa que el país puede capturar más etapas de la cadena de valor.

¿Qué está demostrando el mercado hondureño en 2026?

La evidencia reciente apunta a una conclusión concreta: Honduras está construyendo un mercado interno de café más sofisticado.

Espresso Americano compite desde la escala y la conveniencia. Starbucks está introduciendo una marca global y expandiéndose hacia Tegucigalpa. Café Welchez convierte origen y tradición en retail y turismo. Cafetano está llevando el specialty coffee hondureño a rankings internacionales. Y Arabica demuestra que una cafetería de autor puede crecer y profesionalizarse desde Catacamas.

El dato más potente es que tres cafeterías hondureñas aparecieron entre las 100 mejores del mundo en 2026.

Eso coloca al país frente a una oportunidad que va mucho más allá de producir millones de quintales: convertir el café hondureño en una industria nacional de marcas, experiencias y valor agregado.

El café ya genera divisas en las fincas.

Ahora la batalla empresarial está en cuánto de ese valor puede quedarse en Honduras, entre la finca y la taza.

Por Linda Gutiérrez

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