Diez empresas extranjeras esperan la entrada en vigor de la reforma eléctrica mientras Honduras busca recuperar inversión extranjera y ampliar su base manufacturera.
El ministro de Inversiones, Epaminondas Marinakys, afirmó que unas 10 empresas extranjeras tienen proyectos preparados para Honduras después de la aprobación de la nueva Ley de Justicia Energética, entre ellas un proyecto manufacturero en Choloma estimado en US$400 millones.
La cifra adquiere relevancia porque Honduras cerró 2025 con alrededor de US$881–882 millones de inversión extranjera directa (IED), por debajo de los US$993.9 millones de 2024 y de los US$1,076.3 millones registrados en 2023. Es decir, los US$400 millones mencionados para Choloma equivaldrían a cerca del 45% de toda la IED captada por Honduras en 2025, si finalmente se ejecutaran en su totalidad.
¿Qué está esperando la inversión extranjera en Honduras?
Marinakys sostuvo que la aprobación de las reformas al subsector eléctrico puede destrabar decisiones empresariales que permanecían pendientes. El Congreso Nacional aprobó el 1 de septiembre la Ley de Justicia Energética, que reorganiza la ENEE y separa las actividades de generación, transmisión y distribución, manteniendo la empresa en propiedad estatal.
El punto central para los inversionistas es que la electricidad no es solamente un servicio básico: para una planta manufacturera, un parque industrial, una cementera o una instalación agrícola tecnificada representa un componente directo de los costos de operación y de la continuidad productiva.
La presión se entiende mejor con los datos tarifarios. Para el tercer trimestre de 2026, la CREE determinó que el ajuste promedio que correspondía aplicar a la tarifa de la ENEE habría sido de 21.52%, aunque la empresa solicitó diferir parte del incremento. El costo medio de generación proyectado para 2026 es de US$125.86 por MWh.
En las tarifas vigentes desde julio, un usuario residencial que supera los 50 kWh paga L6.4680 por kWh por los consumos adicionales a los primeros 50 kWh, mientras que el servicio general en baja tensión tiene un precio de L6.4693 por kWh. Para usuarios industriales en media tensión, el precio de energía es L4.3024 por kWh, más cargos de potencia.
¿Cuánto representa realmente el proyecto de US$400 millones?
Aquí aparece uno de los datos que cambia la lectura de la noticia.
El proyecto de US$400 millones en Choloma no aparece por primera vez en septiembre de 2026. En febrero, el Gobierno ya había anunciado una inversión de ese mismo monto vinculada a Danasun Energy, empresa con capital proveniente de Hong Kong.
El proyecto anunciado entonces contemplaba 400 hectáreas, un parque industrial, un parque solar fotovoltaico de aproximadamente 300 MW, almacenamiento energético e infraestructura vial hacia Puerto Cortés. El Gobierno estimó además 7,000 empleos permanentes cuando el proyecto opere a plena capacidad.
Por eso, la declaración de Marinakys del 8 de septiembre debe leerse como una señal de que ese proyecto continúa dentro del pipeline de inversiones que el Gobierno espera activar, y no necesariamente como US$400 millones adicionales a los anunciados en febrero.
La dimensión es significativa: si el monto se ejecutara completamente, representaría casi la mitad de la IED que Honduras recibió durante todo 2025.
¿Por qué la cifra de 10 empresas es importante para Honduras?
Porque el problema de Honduras no ha sido únicamente atraer capital, sino aumentar la llegada de inversión nueva y productiva.
La IED cayó de US$1,076.3 millones en 2023 a US$993.9 millones en 2024 y a unos US$882 millones en 2025. En otras palabras, en dos años el flujo anual se redujo alrededor de US$194 millones frente al nivel de 2023.
El BCH ha señalado que una parte importante de la IED corresponde a reinversión de utilidades, especialmente en sectores como servicios financieros e industria manufacturera. Durante el primer semestre de 2025, los ingresos netos de IED alcanzaron US$500.4 millones, impulsados principalmente por reinversión de utilidades del sistema financiero y de la industria manufacturera, además de operaciones vinculadas con maquila.
Esto significa que captar nuevos proyectos industriales, además de reinversiones de empresas ya instaladas, es particularmente importante para ampliar capacidad productiva, empleo y exportaciones.
¿Qué sectores podrían recibir el nuevo capital?
Marinakys señaló que la mayor parte de las empresas interesadas está relacionada con energía, aunque también mencionó proyectos de cemento, agricultura, ecoparques, turismo y manufactura. El funcionario agregó que existen compañías norteamericanas interesadas en ingresar al mercado hondureño una vez publicada la reforma en La Gaceta.
El dato sectorial también tiene lógica económica. El BCH identifica a la industria manufacturera como uno de los sectores con potencial de expansión, incluyendo alimentos, bebidas, tabaco, productos minerales no metálicos y manufactura vinculada con exportaciones. Además, el banco central ha señalado que la relocalización de inversiones puede favorecer particularmente a Honduras en actividades como textiles y manufactura.
La apuesta por manufactura tiene además una conexión directa con el comercio exterior: una nueva planta no solamente demanda electricidad, sino también transporte, servicios financieros, infraestructura, logística, mano de obra, proveedores locales y eventualmente genera exportaciones.
¿Qué debe ocurrir para que los anuncios se conviertan en inversión?
La aprobación legislativa es solamente una etapa.
El Congreso aprobó la transformación de la ENEE y la separación de sus principales actividades, pero la efectividad de la reforma dependerá de su implementación regulatoria, de la estabilidad de las reglas y de la capacidad del sistema eléctrico para ofrecer energía suficiente, confiable y competitiva.
La propia CREE muestra la presión que existe actualmente sobre el sistema: para 2026 se proyectó una generación contratada de 7,813.09 GWh, de la cual 4,308.71 GWh corresponderían a generación térmica, equivalente a más de la mitad de esa generación contratada.
Por eso, para el inversionista industrial, la reforma energética será evaluada menos por el texto legal y más por sus resultados: costo por kWh, continuidad del servicio, disponibilidad de potencia, tiempos para conectarse a la red y certeza regulatoria.
Los números que ponen la noticia en contexto
- 10 empresas: según Marinakys, tienen proyectos preparados o en proceso para Honduras.
- US$400 millones: monto del proyecto manufacturero mencionado en Choloma.
- 7,000 empleos: estimación gubernamental asociada al proyecto anunciado previamente.
- 300 MW: capacidad solar prevista dentro del proyecto de Choloma.
- 400 hectáreas: superficie anunciada para el complejo.
- US$882.4 millones: IED recibida por Honduras en 2025.
- US$993.9 millones: IED de 2024.
- US$1,076.3 millones: IED de 2023.
- US$500.4 millones: IED neta durante el primer semestre de 2025.
- US$125.86/MWh: costo medio de generación proyectado por la CREE para 2026.
¿Puede la reforma energética cambiar el ciclo de inversión?
La oportunidad existe, pero todavía debe convertirse en capital efectivamente desembolsado.
El dato más importante no son los “10 proyectos” por sí mismos, sino cuánto dinero terminará entrando, cuántas plantas comenzarán operaciones, cuántos empleos se crearán y cuánto aumentará la capacidad exportadora.
Para Honduras, un proyecto individual de US$400 millones tendría un peso extraordinario frente al flujo anual reciente de IED. Pero para cambiar la tendencia nacional se necesita que ese proyecto se sume a nuevos capitales en energía, manufactura, agricultura, logística y servicios, y que la reforma consiga reducir uno de los principales costos estructurales que enfrentan las empresas: la electricidad.
La declaración de Marinakys coloca ahora la expectativa en una prueba concreta: que los proyectos anunciados pasen del pipeline de inversión a las obras, los desembolsos, las fábricas y los empleos.

