Productores alertan por costos crecientes y riesgo de abandono, pese a recuperación de exportaciones y nuevas inversiones en el banano hondureño.
El banano hondureño enfrenta una contradicción que revela la fragilidad de uno de los cultivos históricos del país: las exportaciones comenzaron a recuperarse en 2026, pero los productores advierten que los costos de producción están poniendo en riesgo la permanencia de algunas fincas.
Sandra Deras, presidenta de productores y exportadores de banano, señaló que las áreas cultivadas todavía no recuperan los niveles previos a los daños provocados por fenómenos climáticos y que algunos productores estarían considerando abandonar la actividad o vender sus tierras para destinarlas a otros cultivos.
El problema central está en los costos. Según Deras, los fertilizantes han aumentado alrededor de 300%, mientras también subieron la electricidad, los plásticos y otros insumos indispensables para mantener las plantaciones.
La advertencia llega precisamente cuando las estadísticas oficiales muestran que el banano había empezado a recuperar terreno en los mercados internacionales.
¿Qué dicen las cifras de exportación sobre la recuperación del banano?
El BCH reportó US$122.3 millones en exportaciones de banano durante el primer trimestre de 2026, un aumento de US$32.4 millones, equivalente a 36%, frente al mismo período de 2025.
El incremento estuvo acompañado por 1.5 millones de cajas adicionales de 40 libras exportadas y un aumento de 4.4% en el precio promedio internacional.
Durante enero-abril, otro corte publicado por Soydatos ubicó las exportaciones en US$163.4 millones, con un crecimiento interanual de aproximadamente 32.2% y más de 6.5 millones de cajas enviadas al exterior.
Es decir, el mercado exportador está mostrando recuperación, pero esa recuperación todavía no significa que la rentabilidad esté llegando en la misma proporción a todos los productores.
La propia información del INE confirma la magnitud de la pérdida acumulada: en 2025, las exportaciones de banano cayeron 22.6% hasta US$391.6 millones, afectadas por una reducción del volumen exportado y por precios internacionales más bajos.
¿Cuánto terreno perdió Honduras en los últimos años?
La caída puede medirse con las exportaciones anuales.
Honduras pasó de US$684.9 millones en 2023 a US$506.9 millones en 2024 y posteriormente a US$391.6 millones en 2025.
En volumen, las exportaciones descendieron de 27.126 millones de cajas de 40 libras en 2023 a 26.491 millones en 2024 y 23.765 millones en 2025.
Eso representa una reducción de aproximadamente 12.4% en el volumen exportado entre 2023 y 2025.
El INE atribuye buena parte del retroceso a factores climáticos adversos, reducción de superficies cultivadas y menores precios internacionales. Para 2025 también registró una disminución de 2.7 millones de cajas de 40 libras respecto al año anterior.
¿Por qué los costos pueden convertirse en una amenaza mayor que la caída de las exportaciones?
Porque el productor bananero tiene que mantener una estructura de costos permanente.
El cultivo exige fertilización, control fitosanitario, sistemas de riego y drenaje, plásticos, energía, mano de obra, transporte, empaque y logística de exportación.
Cuando los precios de esos componentes aumentan más rápido que el ingreso recibido por cada caja, el crecimiento del valor exportado no necesariamente se convierte en mayor rentabilidad para la finca.
La advertencia de Deras sobre un aumento cercano al 300% en fertilizantes adquiere mayor relevancia en este contexto. También señaló incrementos en electricidad, plásticos y otros materiales.
Además, el tipo de cambio agrega presión. El dólar llegó a superar los L27 por US$1 en agosto de 2026, elevando el costo en lempiras de bienes importados y de insumos cotizados internacionalmente. Soydatos identificó entre los sectores expuestos precisamente al banano, junto con café, camarón y ganadería.
¿Está desapareciendo el banano hondureño?
Los datos disponibles no permiten afirmar que el sector esté desapareciendo, pero sí muestran una reducción importante de su escala frente a años anteriores y un problema de rentabilidad señalado directamente por los productores.
De hecho, el sector había proyectado incorporar aproximadamente 1,000 hectáreas adicionales durante 2026, con potencial para generar alrededor de 1,500 empleos, como parte del proceso de recuperación de la superficie productiva.
El contraste es evidente: mientras una parte del sector busca ampliar áreas, otra enfrenta costos que podrían llevar a algunos propietarios a salir del negocio.
Deras confirmó que algunos productores ya consideran vender sus tierras para destinarlas a otras actividades productivas.
¿Cuánto representa el banano frente a sus competidores regionales?
La brecha continúa siendo considerable.
Según la comparación regional publicada por Soydatos con datos de comercio internacional, en 2025 las exportaciones de banano alcanzaron:
- Ecuador: US$4,281 millones
- Colombia: US$1,533 millones
- Guatemala: US$1,272 millones
- Costa Rica: US$1,078 millones
- Honduras: US$391.6 millones, según el INE.
Ecuador exportó más de 10 veces el valor de Honduras utilizando el dato oficial hondureño de 2025. Guatemala y Costa Rica también mantienen una distancia amplia.
La diferencia no se explica solamente por superficie. Los grandes exportadores cuentan con mayor escala, infraestructura especializada, mercados diversificados y cadenas logísticas desarrolladas.
Ecuador, por ejemplo, exportó 210.75 millones de cajas durante el primer semestre de 2026, un aumento de 5.5% frente al mismo período de 2025. Sus principales mercados fueron la Unión Europea, Rusia, Medio Oriente y Estados Unidos.
¿Qué tan dependiente es Honduras del mercado estadounidense?
La concentración es uno de los principales riesgos comerciales.
Entre 2021 y 2025, aproximadamente 99.4% del banano hondureño exportado tuvo como destino Estados Unidos, según datos analizados por INE y BCH.
Esta concentración tiene ventajas: Estados Unidos está cerca, existe infraestructura portuaria en el Caribe y hay una demanda consolidada.
Pero también significa que cualquier cambio en precios, demanda, regulación, logística o condiciones comerciales tiene un impacto directo sobre prácticamente toda la cadena exportadora hondureña.
La comparación con Ecuador es clara: el país sudamericano coloca su banano en más de 60 mercados internacionales, reduciendo la dependencia de un único comprador.
¿Qué necesita el sector para recuperar competitividad?
El problema planteado por los productores no se resuelve únicamente aumentando las exportaciones. Honduras necesita recuperar área productiva, productividad y rentabilidad simultáneamente.
La expansión de aproximadamente 1,000 hectáreas planteada para 2026 es una señal de recuperación, pero requiere capital, financiamiento y condiciones que permitan sostener las inversiones.
También está el factor climático. Las plantaciones del litoral norte fueron golpeadas por Eta e Iota, mientras el sector continúa expuesto a inundaciones, tormentas, vientos fuertes, cambios en los patrones de lluvia y enfermedades como Fusarium R4T y sigatoka negra.
El desafío para Honduras es evitar que una recuperación exportadora de corto plazo quede anulada por costos productivos crecientes y pérdida de productores.
El dato más importante es este: Honduras está vendiendo nuevamente más banano al exterior en 2026, pero los productores advierten que producirlo se está volviendo cada vez más caro. La recuperación del mercado no será suficiente si las fincas pierden rentabilidad.

