Hoy:

17 septiembre , 2026

¿Qué es la trazabilidad a demostrar por Honduras para seguir vendiendo café a Europa?

Comparte

Honduras debe georreferenciar más de 400,000 manzanas de café y vincularlas con datos verificables para cumplir las nuevas reglas europeas.

Honduras enfrenta una operación de trazabilidad de gran escala: más de 400,000 manzanas de café y más de 120,000 productores deben quedar vinculados a información geoespacial para facilitar el cumplimiento del Reglamento Europeo sobre Productos Libres de Deforestación, conocido como EUDR. El reto no termina en levantar coordenadas: la normativa exige demostrar que el café proviene de parcelas que no fueron deforestadas después del 31 de diciembre de 2020 y que la producción cumple la legislación aplicable del país de origen.


SOYDATOS EXPRESS | La trazabilidad del café en 5 datos

400,000 manzanas
Es la superficie cafetalera que la SAG señala como objetivo de georreferenciación. La dimensión del proceso convierte el levantamiento de información en una operación nacional, no en un programa limitado a grandes exportadores.

120,000 productores
Es la cantidad que la SAG estima que debe quedar vinculada a fincas georreferenciadas. Esto incluye una estructura productiva dominada por pequeños productores.

31 de diciembre de 2020
Es la fecha de corte del EUDR: el producto debe provenir de tierras que no hayan sufrido deforestación después de esa fecha.

30 de diciembre de 2026
Es la fecha actualizada de aplicación del reglamento para operadores grandes y medianos y para micro y pequeños operadores que ya estaban sujetos al antiguo Reglamento de la Madera. Para otros micro y pequeños operadores, la fecha es 30 de junio de 2027.

Riesgo estándar
Honduras figura actualmente en la categoría de riesgo estándar dentro de la clasificación de países de la Comisión Europea. Eso no significa que el café hondureño esté automáticamente aprobado: los operadores europeos deben realizar la diligencia debida correspondiente.


¿Qué significa realmente “trazabilidad” en el café?

Aquí está la primera precisión importante: trazabilidad no significa simplemente poner un punto GPS sobre una finca.

La georreferenciación es una pieza fundamental, pero el EUDR exige un conjunto de información que permita conectar el producto comercializado con el país, la parcela donde se produjo, el período de producción, el proveedor y la información que demuestra que el producto está libre de deforestación y fue producido conforme a la legislación pertinente.

En otras palabras, el sistema debe permitir reconstruir el recorrido del café desde su parcela de origen hasta el producto que entra al mercado europeo.

La propia plataforma oficial del EUDR exige que las declaraciones de diligencia debida incorporen información del producto, país de producción y geolocalización de las parcelas. Para parcelas superiores a 4 hectáreas, la información geográfica debe representarse mediante polígonos, no simplemente mediante un punto de coordenadas.


¿Qué tendrá que demostrar una cadena de café hondureña?

El EUDR establece tres grandes etapas de diligencia debida:

1. Recopilar información.
2. Evaluar el riesgo.
3. Reducir el riesgo cuando sea necesario.

El operador europeo no puede colocar el producto en el mercado si la evaluación concluye que existe un riesgo que no sea nulo o insignificante de incumplimiento.

Para el café hondureño esto significa que el sistema debe ser capaz de responder preguntas concretas:

  • ¿De qué parcela salió?
  • ¿Dónde está ubicada?
  • ¿Qué superficie tiene?
  • ¿Cuándo se produjo?
  • ¿Quién es el productor?
  • ¿Quién suministró el café?
  • ¿La parcela fue deforestada después del 31 de diciembre de 2020?
  • ¿La producción cumple la legislación aplicable en Honduras?
  • ¿Puede demostrarse documentalmente?
  • ¿La información es consistente y verificable?

Ese es el verdadero alcance de la trazabilidad.


¿Por qué la georreferenciación es tan importante?

Porque Europa quiere pasar de una declaración general de origen a una verificación espacial del origen.

El Reglamento establece que deben proporcionarse las coordenadas de todas las parcelas donde se produjeron las materias primas utilizadas en el producto. Si un producto procede de varias parcelas, deben identificarse todas ellas.

Además, la plataforma oficial del EUDR valida las geometrías geográficas. Para parcelas superiores a 4 hectáreas exige polígonos y las coordenadas deben cumplir especificaciones técnicas determinadas por el sistema.

Esto cambia la naturaleza del proceso para Honduras.

No basta con saber que un productor está en La Paz, Copán, Santa Bárbara o El Paraíso. Hay que identificar espacialmente la parcela de donde procede el café.


¿Quién está construyendo esta infraestructura en Honduras?

La SAG, IHCAFE e ICF firmaron un convenio para avanzar en la Estrategia Nacional de Georreferenciación de Parcelas de Café.

Según la SAG, IHCAFE aporta la plataforma y aplicación móvil utilizadas para el levantamiento; el ICF incorpora capas de información forestal pública; y las instituciones coordinan planificación territorial, capacitación, captura y sincronización de información, seguimiento, soporte y seguridad de los datos.

Además, la SAG informó que firmó un convenio con OIRSA para fortalecer la trazabilidad y las capacidades tecnológicas relacionadas con el proceso.

La arquitectura institucional, por tanto, ya está definida en términos generales:

SAG + IHCAFE + ICF + OIRSA → levantamiento geográfico + información forestal + plataforma + capacitación + soporte.


¿Cuál es la dimensión real del trabajo?

Aquí aparece uno de los principales desafíos operativos.

La SAG habla de más de 400,000 manzanas y más de 120,000 productores.

Para ponerlo en perspectiva, IHCAFE registra históricamente una estructura cafetalera muy atomizada: en la cosecha 2015/16 reportó 95,471 familias productoras y 421,068 manzanas.

Por tanto, el problema no es solamente tecnológico.

Es necesario llegar físicamente a miles de productores, identificar parcelas, capturar correctamente los polígonos, sincronizar los datos, relacionarlos con información forestal y mantener esa información disponible para las cadenas de exportación.

La propia SAG reconoce que el convenio incluye capacitación, coordinación del personal de campo, captura, sincronización, seguimiento, soporte y seguridad de datos.


¿Cuánto ha avanzado Honduras?

Aquí los datos disponibles muestran una situación que requiere seguimiento.

El 27 de agosto, la SAG informó que la meta era completar la georreferenciación al 31 de diciembre de 2026 y señaló que el objetivo era que más del 50% de la caficultura hondureña contara con esta herramienta de trazabilidad.

El 3 de septiembre, la SAG volvió a señalar como objetivo georreferenciar más de 400,000 manzanas y más de 120,000 productores, pero la publicación no proporcionó un porcentaje nacional de avance que permita establecer cuántas de esas manzanas ya estaban efectivamente georreferenciadas.

Por eso, no sería correcto afirmar que Honduras ya tiene georreferenciada toda esa superficie. La cifra de 400,000 manzanas corresponde al universo que las autoridades buscan cubrir.


¿Cuál es el mayor riesgo: no tener mapas o no poder probar el origen?

El segundo.

Un mapa por sí solo no demuestra cumplimiento del EUDR.

La normativa exige información suficientemente concluyente y verificable para demostrar que el producto está libre de deforestación y que fue producido conforme a la legislación pertinente.

Además, la Comisión Europea considera la complejidad de la cadena de suministro como un factor de riesgo. Cuantos más intermediarios y transformaciones existan y más difícil sea conectar el producto con la parcela de origen, mayor puede ser la dificultad para demostrar trazabilidad.

Esto es especialmente relevante para el café porque una cosecha puede pasar por productor, comprador, intermediario, beneficio, exportador y finalmente importador.

La pregunta empresarial deja de ser solamente “¿de qué país es este café?” y pasa a ser “¿puedo demostrar exactamente de qué parcelas procede?”


¿Qué ocurre si hay una parcela con problemas de deforestación?

La norma es particularmente estricta.

Si una parcela donde se produjo la materia prima relevante presenta deforestación posterior al 31 de diciembre de 2020, los productos procedentes de esa parcela quedan fuera del cumplimiento requerido para ser colocados en el mercado europeo.

Esto tiene una consecuencia importante para Honduras: un problema localizado en una parcela puede convertirse en un problema comercial para el café asociado a esa parcela.

Por eso el sistema debe ser capaz de cruzar coordenadas con información forestal y detectar inconsistencias antes de que el producto llegue a Europa.


¿Honduras está clasificado como país de alto riesgo?

No. La Comisión Europea clasifica actualmente a Honduras como país de riesgo estándar.

Pero “riesgo estándar” no significa “cumplimiento automático”.

La clasificación nacional es solamente uno de los elementos que el operador europeo debe considerar. La evaluación también contempla la presencia de bosques, prevalencia de deforestación, confiabilidad de la información, complejidad de la cadena de suministro, riesgos de falsificación documental y otros factores.

Por eso, una finca concreta puede requerir una revisión adicional aunque Honduras sea clasificado como riesgo estándar.


¿Qué papel juega la legalidad de la tierra?

Es otro punto crítico. El EUDR no se limita a verificar que no exista deforestación. También exige evidencia de que la producción se realizó conforme a la legislación pertinente del país de producción. La norma incluye, entre otros aspectos, derechos de uso de la tierra y legislación relacionada con protección ambiental, bosques, derechos laborales, derechos humanos, impuestos, comercio y aduanas, según corresponda al producto y al país.

Esto convierte la documentación de la finca en un componente importante.

IHCAFE establece actualmente requisitos para la inscripción de productores y señala entre los documentos requeridos la identificación y documento de propiedad.

El problema potencial aparece cuando la realidad productiva está documentada de una manera y la situación legal de la tierra de otra. La georreferenciación identifica dónde está la parcela, pero no necesariamente resuelve por sí sola quién tiene legalmente derecho a utilizarla.


¿Qué capacidad tecnológica tiene Honduras para hacer esto?

Honduras ya cuenta con una infraestructura institucional en construcción. IHCAFE desarrolla y administra la plataforma y aplicación móvil para el levantamiento de las parcelas; el ICF aporta información forestal; y la SAG coordina el proceso institucional.

Además, el sistema europeo ya dispone de una infraestructura digital propia para recibir las declaraciones de diligencia debida. La plataforma permite registrar geolocalización, información de productos y operadores, y genera números de referencia y verificación para las declaraciones presentadas.

El reto hondureño es, por tanto, hacer compatibles y confiables dos extremos de la cadena digital:

finca hondureña → sistema nacional de información → exportador → declaración EUDR → importador europeo.

La calidad del dato en el primer extremo condiciona todo lo que ocurre después.


¿Qué puede hacer que una parcela sea rechazada aunque esté georreferenciada?

Hay varias posibilidades contempladas por la normativa:

  • información geográfica incorrecta;
  • coordenadas que no correspondan a la finca;
  • polígonos inválidos;
  • imposibilidad de demostrar ausencia de deforestación;
  • documentación insuficiente sobre legalidad;
  • información contradictoria;
  • mezcla con producto de origen desconocido;
  • dificultades para conectar el café con la parcela;
  • información considerada poco confiable.

La Comisión Europea señala expresamente que la falsificación de documentos o datos, la falta de aplicación de la ley y la complejidad de las cadenas son factores que pueden elevar el riesgo en la evaluación de diligencia debida.


¿Qué pasa con los pequeños productores?

Aquí está uno de los puntos más sensibles para Honduras.

La Comisión Europea aclara que el EUDR no impone directamente las obligaciones a los productores de países terceros salvo que sean ellos mismos quienes coloquen los productos en el mercado europeo. Sin embargo, las empresas europeas pueden exigir a sus proveedores extranjeros la información necesaria sobre legalidad y geolocalización.

En la práctica, eso significa que el productor hondureño puede no presentar directamente la declaración europea, pero su capacidad para entregar información verificable puede determinar si su café puede integrarse en una cadena que vende a Europa.

Con más de 120,000 productores dentro del universo señalado por la SAG, la capacitación y el acompañamiento de campo adquieren una importancia operativa considerable.


¿Cuánto mercado está en juego?

Europa es un mercado central para Honduras. Según datos citados por La Prensa a partir de IHCAFE, Europa compra alrededor del 55% del café producido por Honduras.

Y el valor de las exportaciones muestra la magnitud económica del sector: el BCH reportó que las exportaciones hondureñas de café alcanzaron US$2,329.1 millones en 2025.

Por eso, la trazabilidad no debe analizarse como un trámite ambiental separado del negocio. Está relacionada con la capacidad de mantener acceso a uno de los principales mercados del café hondureño.


¿Qué ocurre si una empresa europea no puede demostrar el cumplimiento?

El riesgo está principalmente del lado del operador o comerciante sujeto al EUDR en la Unión Europea. La normativa contempla sanciones que pueden incluir multas, confiscación de productos y de ingresos asociados, exclusión temporal de procesos de contratación pública o acceso a fondos públicos y, en infracciones graves o reiteradas, prohibición temporal de colocar determinados productos en el mercado. La multa máxima prevista para una persona jurídica debe ser de al menos 4% de su facturación anual total en la Unión Europea del ejercicio anterior a la decisión sancionadora, con posibilidad de superar el beneficio económico obtenido.

Por eso los importadores europeos tienen un incentivo económico directo para trabajar únicamente con cadenas capaces de entregar información consistente.


¿Cuál es el verdadero riesgo para Honduras?

El riesgo no es que Europa haya anunciado una prohibición del café hondureño. No existe una prohibición general del café de Honduras.

El riesgo comercial es otro: que determinados lotes, proveedores o cadenas de suministro no puedan demostrar suficientemente su origen, legalidad y condición de libres de deforestación, y que los compradores europeos opten por proveedores cuya información sea más fácil de verificar.

La propia Comisión Europea señala que el EUDR no prohíbe países o productos por nacionalidad; exige demostrar el cumplimiento de las condiciones establecidas.

Por eso el desafío hondureño es principalmente de datos, capacidad operativa y trazabilidad de la cadena.


¿Qué debería medir Honduras de aquí a diciembre?

Indicador Qué debe demostrar
Manzanas georreferenciadas Cobertura real sobre las 400,000+
Productores registrados Cobertura sobre los 120,000+
Parcelas con polígonos válidos Calidad técnica del dato
Cruce con información forestal Detección de deforestación
Fecha de corte 31-12-2020 Cumplimiento del criterio EUDR
Documentación de legalidad Derecho de uso y legislación aplicable
Trazabilidad de intermediarios Conexión finca–beneficio–exportador
Lotes con origen verificable Capacidad de separar producto conforme/no conforme
Integración digital Capacidad de entregar información al operador europeo
Productores capacitados Capacidad de mantener actualizado el sistema

La operación que Honduras tiene por delante

Georreferenciar más de 400,000 manzanas de café no consiste simplemente en colocar miles de puntos sobre un mapa. El proceso requiere identificar cada finca, levantar sus coordenadas y, cuando corresponda, delimitarla mediante polígonos, validar la información obtenida y contrastarla con datos forestales. A esto se suma la necesidad de vincular cada parcela con su productor y la documentación correspondiente, seguir su conexión con la cadena comercial y conservar los registros que permitan demostrar el origen del café. Toda esa información debe quedar disponible para los actores de la cadena de exportación e importación que necesiten cumplir con los requisitos europeos.

La normativa de la Unión Europea contempla herramientas digitales para recibir estos datos y gestionar las declaraciones de diligencia debida exigidas a los operadores sujetos al reglamento.


Desde la óptica de SOYDATOS

El desafío del café hondureño frente al EUDR no es solamente ambiental: es un problema de infraestructura de datos aplicada al comercio exterior. Honduras tiene que convertir una caficultura de más de 400,000 manzanas y más de 120,000 productores en una cadena capaz de demostrar digitalmente dónde se produjo cada materia prima y bajo qué condiciones.

La SAG, IHCAFE e ICF ya tienen una estrategia institucional para hacerlo y existe una plataforma para levantar la información. El dato que todavía debe vigilarse es el avance efectivo de cobertura y validación: cuántas manzanas están georreferenciadas, cuántos productores están incorporados, cuántas parcelas fueron validadas contra información forestal y cuántos lotes pueden vincularse de manera verificable con su origen.

Ahí estará la verdadera prueba del sistema antes de que el EUDR comience a aplicarse el 30 de diciembre de 2026 para los operadores grandes y medianos.

Por Carlos Echeverri

Últimos artículos

Artículos Relacionados

Honduras llega al cierre de la cosecha cafetalera con exportaciones récord, más de US$2,300 millones en divisas y nuevos retos […]

Últimos artículos

Scroll al inicio