La liquidez bancaria llegó a un récord histórico en agosto, mientras el crédito crece y el BCH acaba de elevar su tasa de política monetaria. Para el usuario, el escenario tiene oportunidades y también una letra pequeña.
Hay cifras financieras que parecen destinadas exclusivamente a los balances de los bancos, hasta que empiezan a afectar el precio de una vivienda, la cuota de un préstamo, el financiamiento de una empresa o el rendimiento de los ahorros. Los L207,946 millones de liquidez que acumuló la banca privada hondureña al cierre de agosto pertenecen a esa categoría.
Nunca había habido tanto dinero disponible dentro del sistema bancario. En un año, la liquidez aumentó L46,296 millones, al pasar de L161,650 millones en agosto de 2025 a la cifra récord actual. Y la tendencia viene de atrás: en agosto de 2024 eran L114,699 millones. En dos años, por tanto, la disponibilidad aumentó en L93,247 millones.
El fenómeno ocurre justo cuando el Banco Central de Honduras elevó la Tasa de Política Monetaria de 5.75% a 6%, una decisión que normalmente introduce presión al alza sobre el costo del dinero. Pero esta vez existe un elemento que cambia la ecuación: los bancos tienen abundantes recursos y necesitan colocarlos.
¿Cómo llegó la banca a tener una liquidez de L207,946 millones?
La evolución de los últimos años muestra que no se trata de un salto aislado.
| Fecha | Liquidez de la banca privada | Variación |
|---|---|---|
| Agosto 2024 | L114,699 millones | — |
| Agosto 2025 | L161,650 millones | +L46,951 millones |
| Agosto 2026 | L207,946 millones | +L46,296 millones |
Entre agosto de 2024 y agosto de 2026, la liquidez aumentó 81.3%.
La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias explica que la expansión de la brecha entre depósitos y créditos continúa reflejándose en mayores niveles de liquidez. Del incremento interanual registrado en agosto, 92% correspondió a moneda nacional y 8% a moneda extranjera.
Es decir, la mayor parte de los recursos adicionales está en lempiras, precisamente la moneda en la que se concentra buena parte de las operaciones financieras de hogares y empresas.
La fotografía también cambia cuando se compara el cierre de cada año. En diciembre de 2024 la liquidez era de L137,529 millones; al cierre de 2025 había subido a L177,985 millones y ocho meses después ya superaba los L207,000 millones.
El dinero está en los bancos. La siguiente pregunta es qué tan rápido puede transformarse en crédito.
¿El problema es que los bancos tienen demasiado dinero o que falta dónde colocarlo?
Aquí aparece la paradoja. La banca tiene recursos y, al mismo tiempo, sigue aumentando sus préstamos. La cartera crediticia llegó a L744,600.8 millones al 31 de agosto, con un crecimiento interanual de alrededor de 9.57%.
La propia AHIBA reporta que el incremento interanual de la cartera fue de L62,906 millones, de los cuales 69% correspondió a moneda nacional y 31% a moneda extranjera.
Liquidez y crédito cuentan dos historias distintas
| Indicador | Agosto 2025 | Agosto 2026 | Cambio |
|---|---|---|---|
| Liquidez | L161,650 millones | L207,946 millones | +L46,296 millones |
| Cartera de crédito | — | L744,600.8 millones | +9.57% interanual |
| Aumento de cartera | — | L62,906 millones | Interanual |
La banca, por tanto, sí está prestando más, pero los recursos disponibles están creciendo con mayor fuerza.
Para Dante Mossi, expresidente del BCIE y exfuncionario del Banco Mundial, ese exceso de liquidez también puede interpretarse como una señal de que existe una parte de los recursos que todavía no encuentra suficiente colocación. Al mismo tiempo, reconoce que una disponibilidad cercana a L208,000 millones limita el margen de los bancos para subir las tasas activas.
Para la economía productiva, esa diferencia importa. Una cosa es que exista dinero en el sistema financiero y otra que ese dinero termine pagando maquinaria, viviendas, cultivos, inventarios o expansión empresarial.
¿Qué puede ganar una persona que está buscando un préstamo?
Aquí la cifra deja de ser abstracta. Cuando un banco tiene abundante liquidez necesita encontrar clientes solventes a quienes prestar. Eso puede intensificar la competencia entre instituciones y ayudar a contener las tasas activas, especialmente para los clientes con buen historial y capacidad de pago.
El dato disponible para finales de septiembre muestra una tasa promedio para nuevas operaciones en moneda nacional de 12.39%, mientras que en moneda extranjera fue de 8.24%. El BCH explica que estas tasas corresponden a operaciones nuevas reportadas por las instituciones bancarias.
| Nuevas operaciones | Tasa promedio |
|---|---|
| Moneda nacional | 12.39% |
| Moneda extranjera | 8.24% |
Eso no significa que todos los hondureños puedan conseguir un préstamo a esas tasas. El costo final cambia según el cliente, el plazo, el tipo de crédito, la garantía y el riesgo.
Pero sí describe el terreno sobre el que hoy negocian los bancos y sus clientes. Para quien piensa endeudarse, el momento favorece comparar ofertas antes de firmar.
¿Por qué la subida de la TPM no necesariamente significa un salto inmediato en los préstamos?
Aquí está una de las contradicciones más interesantes del mercado financiero hondureño.
El BCH elevó la TPM de 5.75% a 6%, buscando influir sobre las condiciones monetarias. En circunstancias normales, una subida de este tipo introduce presión para que el costo del crédito aumente.
Pero los bancos llegan a este ajuste con una liquidez extraordinaria. Eso crea una especie de amortiguador. La política monetaria empuja hacia un lado; la abundancia de recursos bancarios ejerce presión competitiva hacia el otro.
El resultado no necesariamente es que las tasas permanezcan congeladas. Significa que el traslado de la TPM al cliente puede ser gradual y depender de las condiciones particulares de cada institución y segmento.
El propio BCH mantiene estadísticas semanales sobre las tasas activas y pasivas de operaciones nuevas, con información proporcionada por las instituciones financieras.
¿Dónde debería terminar ese dinero para que beneficie realmente a Honduras?
Esta es, probablemente, la parte más importante de todo el fenómeno. La liquidez solamente se convierte en una ventaja económica cuando consigue salir del balance bancario y entrar en la economía real. Una fábrica que compra maquinaria, un productor que financia su cosecha, una familia que adquiere una vivienda o una empresa que amplía su operación representan una utilización mucho más productiva de esos recursos que mantenerlos simplemente disponibles.
La AHIBA ha señalado precisamente la necesidad de aprovechar la liquidez para impulsar el crédito hacia sectores productivos.
¿Qué sectores pueden beneficiarse más?
| Sector | Qué puede financiar el crédito |
|---|---|
| Vivienda | Compra, construcción y mejoras |
| Agro | Cultivos, maquinaria e insumos |
| Comercio | Inventario y capital de trabajo |
| Industria | Maquinaria y expansión |
| Mipymes | Capital de trabajo y crecimiento |
| Servicios | Equipamiento y expansión |
La oportunidad es particularmente importante para actividades productivas que necesitan financiamiento antes de generar ingresos. El agro es un buen ejemplo: el productor necesita capital para sembrar hoy y recuperarlo meses después de vender su cosecha.
Si la banca consigue ampliar esas colocaciones sin deteriorar la calidad de su cartera, los L207,946 millones pueden convertirse en un combustible importante para la actividad económica.
¿Y qué ocurre con quienes tienen su dinero ahorrado en el banco?
La misma abundancia de liquidez que puede favorecer al prestatario puede jugar en sentido contrario para el ahorrante.
Cuando los bancos necesitan captar recursos, tienen incentivos para ofrecer mejores tasas por los depósitos. Cuando ya disponen de mucho dinero, esa necesidad disminuye.
Manuel Bautista, expresidente del BCH, resume precisamente esa doble consecuencia: la liquidez puede presionar hacia abajo las tasas activas, pero también las tasas pasivas que reciben los ahorrantes.
Por eso, el récord de liquidez no debe interpretarse como una buena noticia exclusivamente para quien quiere pedir dinero.
Para el ahorrante significa que vale la pena revisar cuánto está pagando cada institución, especialmente en depósitos a plazo, y no asumir que mantener el dinero en una cuenta equivale automáticamente a obtener una rentabilidad atractiva.
¿Qué debería mirar el usuario financiero en los próximos meses?
Más que quedarse con el titular de la liquidez récord, el usuario debería observar cuatro indicadores.
Primero, las tasas activas, porque allí se verá cuánto de esa abundancia de recursos termina beneficiando a quienes solicitan crédito. Segundo, las tasas pasivas, porque mostrarán cuánto están dispuestos a pagar los bancos por captar el ahorro. Tercero, el crecimiento de la cartera, que permitirá saber si el dinero disponible realmente está llegando a hogares y empresas. Y cuarto, la calidad de esos préstamos, porque prestar más no necesariamente significa prestar mejor.
El tablero que importa para el usuario
| Indicador | Situación actual | Qué debe observar |
|---|---|---|
| Liquidez bancaria | L207,946 millones | Si continúa creciendo |
| Cartera de crédito | L744,600.8 millones | Si acelera su expansión |
| Tasa activa nueva en lempiras | 12.39% | Si sube o baja tras la TPM |
| Tasa activa nueva en dólares | 8.24% | Evolución del financiamiento en dólares |
| TPM | 6% | Próximos movimientos del BCH |
La banca hondureña tiene hoy un problema que, visto desde fuera, parece un privilegio: tiene mucho dinero disponible. El desafío es conseguir que ese dinero encuentre proyectos suficientes, solventes y productivos.
Porque al final, para el usuario, los L207,946 millones no significan nada por sí mismos. Se vuelven importantes cuando se traducen en una cuota más manejable, una vivienda financiada, una cosecha que puede sembrarse, una empresa que consigue capital o un negocio que puede crecer.
La mirada de la directora de SOYDATOS

Yo veo este récord con una mezcla de oportunidad y cautela.
L207,946 millones de liquidez es una cifra extraordinaria, pero no me interesa quedarme en el récord. Lo verdaderamente importante es qué ocurre después con ese dinero.
Tenemos una banca con recursos, una cartera que crece y un Banco Central que acaba de subir su tasa de política monetaria. Es una combinación poco habitual y, precisamente por eso, merece seguimiento.
Para quien necesita financiamiento, hay una ventana que vale la pena aprovechar. No significa que los bancos vayan a regalar el dinero ni que todas las tasas vayan a bajar, pero sí que existe un sistema con capacidad para prestar y competir por buenos clientes.
Para quien ahorra, la historia es diferente. La misma liquidez que puede ayudar a contener el costo de un préstamo puede reducir el incentivo de los bancos para pagar más por los depósitos.
Y para Honduras hay una pregunta todavía mayor: ¿cuánto de esos L207,946 millones terminará financiando producción?
Ahí está, para mí, el verdadero indicador. El récord bancario será una buena noticia para la economía si dentro de unos meses podemos encontrarlo convertido en viviendas, agricultura, empresas, maquinaria, empleo e inversión.
Porque el dinero quieto es liquidez; el dinero que encuentra un proyecto viable puede convertirse en crecimiento.

