El cierre de septiembre coloca al café nuevamente en el centro de la economía hondureña. Honduras terminó la cosecha 2025-2026 con 7.3 millones de sacos de 46 kilogramos exportados y US$2,285 millones en divisas, de acuerdo con las cifras presentadas por el IHCAFE al cierre del año cafetalero.
El resultado confirma la capacidad del sector para generar dólares y mantener una posición relevante en el mercado internacional. También deja una base considerable para la próxima cosecha, aunque el escenario que se abre ahora es menos sencillo: sequía en determinadas zonas productoras, precios internacionales volátiles y una oferta mundial que incorpora grandes volúmenes de Brasil y mantiene la presión competitiva de Vietnam y Colombia.
El precio promedio de exportación hondureño cerró en US$312.58 por saco, mientras la cosecha anterior había terminado con alrededor de 6.1 millones de quintales y más de US$2,100 millones, según registros oficiales citados por la información del sector.
SOYDATOS EXPRESS
| Indicador | Cierre 2025-2026 |
|---|---|
| Café exportado | 7.3 millones de sacos |
| Divisas generadas | US$2,285 millones |
| Precio promedio | US$312.58 por saco |
| Productores registrados | 96,903 |
| Destinos internacionales | 53 países |
| Producción nacional reportada | 7.50 millones de quintales |
| Productividad promedio | 18.53 quintales por manzana |
| Caminos intervenidos | 10,468 km |
| Municipios atendidos | 162 |
| Familias productoras beneficiadas | más de 90,000 |
Las cifras de producción, productores y productividad corresponden al cierre presentado por la institucionalidad cafetalera; las equivalencias de peso varían ligeramente entre fuentes que utilizan saco de 45.4 kg y las cifras institucionales de 46 kg.
¿Dónde está la fortaleza productiva de Honduras?
El mapa cafetero hondureño tiene un protagonista claro. Comayagua cerró como el departamento con mayor producción, con 1,229,198.52 sacos de 46 kilogramos, una dimensión que confirma el peso que tiene esa zona en la generación nacional.
Pero producción y productividad no son exactamente lo mismo. El municipio que sobresale por rendimiento promedio es La Unión, Copán, con 26.63 sacos de 46 kilogramos por manzana.
Ese contraste resulta importante para la próxima etapa del sector. Honduras no necesita únicamente producir más café; necesita elevar el rendimiento por área, reducir pérdidas y conseguir que una mayor proporción del grano pueda venderse con atributos de calidad que permitan capturar mejores precios.
Ranking SOYDATOS
Principales datos territoriales disponibles al cierre
| Posición | Indicador | Resultado |
|---|---|---|
| 1 | Departamento con mayor producción | Comayagua |
| 2 | Municipio con mayor productividad | La Unión, Copán |
| 3 | Producción de Comayagua | 1.23 millones de sacos |
| 4 | Productividad de La Unión | 26.63 sacos/manzana |
La información divulgada al cierre no presenta en el material disponible un ranking completo de producción por departamento; por eso SOYDATOS no atribuye posiciones adicionales sin datos comparables.
¿El récord de exportaciones significa que el productor ganó proporcionalmente más?
Aquí aparece una diferencia fundamental entre exportar más y capturar más valor.
El volumen exportado al cierre supera ampliamente el de la cosecha anterior, pero el precio promedio reportado para 2025-2026 fue de US$312.58 por saco, frente a unos US$351.18 registrados en el ciclo previo en el corte utilizado por SOYDATOS. Eso significa que el aumento de ingresos estuvo acompañado por un fuerte crecimiento del volumen.
La lectura empresarial es relevante: Honduras logró compensar una menor cotización promedio con más café colocado en el exterior.
Ese modelo funciona mientras la producción sea capaz de sostenerse. Si el clima reduce los rendimientos, la misma estructura puede generar menos volumen precisamente cuando el mercado internacional también está sometido a cambios de oferta.
Por eso el verdadero desafío para el siguiente ciclo no consiste simplemente en repetir los 7.3 millones de sacos.
Consiste en defender simultáneamente volumen, calidad, productividad y precio.
¿Qué está pasando con Brasil y por qué importa tanto para Honduras?
Brasil llega al nuevo año cafetero con una cosecha excepcionalmente grande. La producción brasileña de 2026 alcanzó un récord estimado de 67.6 millones de sacos, impulsada por mejores condiciones climáticas, aumento del área productiva y mejoras en productividad. El arábica brasileño llegó a unos 48.2 millones de sacos.
Para Honduras, Brasil no es solamente otro productor.
Es el principal actor capaz de alterar el balance mundial de oferta y, por esa vía, las expectativas de precios. Cuando aumenta significativamente la disponibilidad de café brasileño, los compradores internacionales tienen más opciones y los precios pueden enfrentar presión.
La Organización Internacional del Café sigue precisamente estas variables mediante su indicador compuesto, una de las principales referencias internacionales para evaluar el comportamiento del mercado.
¿Y qué papel juega Vietnam en la nueva ecuación?
Vietnam representa una presión diferente porque domina el mercado mundial de robusta, el segmento utilizado ampliamente en mezclas, café soluble y determinados formatos de consumo.
Las cotizaciones del robusta vietnamita también han mostrado movimientos importantes durante septiembre, mientras el mercado interno del país entra en una nueva etapa de cosecha.
Para Honduras, cuya fortaleza está principalmente en cafés arábica, esto significa que la competencia internacional no se desarrolla en un único mercado. Hay diferentes tipos de café, diferentes compradores y diferentes segmentos de precio.
La oportunidad hondureña está precisamente en no competir únicamente por volumen.
¿Qué está ocurriendo con Colombia?
Colombia muestra otra señal interesante para Honduras. El fenómeno climático también está afectando a su caficultura y la Federación Nacional de Cafeteros elevó recientemente el precio interno de la pasilla en 20%, de 10,000 a 12,000 pesos colombianos por kilogramo. La medida busca proteger a productores afectados por problemas de calidad y plagas asociados al clima.
La experiencia colombiana vuelve a colocar el clima en el centro de la discusión.
No basta con que exista demanda mundial. El productor necesita llegar a la cosecha con un fruto sano y una planta capaz de resistir las variaciones de lluvia y temperatura.
¿Qué tan expuesta está la próxima cosecha hondureña?
El dato más importante para los próximos doce meses quizá no sea el récord que acaba de terminar, sino el pronóstico para 2026-2027.
El IHCAFE estableció un pronóstico de 7 millones de sacos de 46 kilogramos para la nueva cosecha.
La cifra ya incorpora una expectativa más moderada que los 7.3 millones exportados en el ciclo que acaba de terminar.
El contexto climático explica parte de esa cautela. En algunas zonas del corredor seco, particularmente en municipios de Intibucá, Lempira, Copán y La Paz, se han reportado afectaciones de hasta 70% en determinadas áreas cafetaleras.
Esto no significa que 70% de la caficultura nacional esté perdida. Significa que el impacto climático es desigual y puede ser muy severo en determinadas zonas y fincas.
¿Puede la infraestructura convertirse en una ventaja competitiva?
El café no termina cuando se recoge el grano. Tiene que salir de las montañas, llegar a los beneficios, movilizarse hacia los centros de exportación y alcanzar los mercados internacionales.
Durante 2025-2026 se intervinieron 10,468 kilómetros de caminos en 162 municipios de 15 departamentos, con una inversión reportada de L243.7 millones. Estas obras están vinculadas directamente con la movilidad de la cosecha y el acceso a las comunidades productoras.
En un producto cuyo origen está disperso entre miles de fincas y zonas montañosas, la infraestructura rural tiene una relación directa con los costos.
Un camino en mejores condiciones significa menos tiempo, menos desgaste de vehículos y una mayor capacidad para sacar el producto durante la ventana de cosecha.
¿Dónde está el siguiente salto de valor para Honduras?
La respuesta está cada vez más relacionada con la calidad.
En la XXII edición de Taza de Excelencia, Honduras reconoció a municipios ganadores en tres categorías:
| Categoría | Municipio ganador | Departamento |
|---|---|---|
| Parainema Catracha | Santa Bárbara | Santa Bárbara |
| Honduras Tradicional | San Andrés | Lempira |
| Honduras Exótica | Masaguara | Intibucá |
Estos resultados son relevantes porque muestran que la caficultura hondureña tiene capacidad para competir también en segmentos donde el precio depende de características sensoriales y diferenciación, no solamente del volumen producido.
El desafío consiste en llevar esa calidad a una proporción mayor de la producción nacional.
¿Cuánto dinero está moviendo la institucionalidad cafetalera?
Otro dato que merece atención empresarial es el Fideicomiso Cafetalero.
Durante la cosecha se captaron L1,739.3 millones, de los cuales al cierre se había liquidado el 97.70% de los recursos captados, según las cifras divulgadas por IHCAFE.
| Indicador financiero | Resultado |
|---|---|
| Fondos captados | L1,739.3 millones |
| Recursos liquidados | 97.70% |
| Inversión vial reportada | L243.7 millones |
| Productores registrados | 96,903 |
Para el sector financiero, estas cifras también son importantes porque muestran la magnitud económica de una actividad que necesita capital de trabajo, financiamiento para renovación, fertilización, infraestructura y adaptación climática.
¿Por qué el café sigue siendo una historia de empleo rural?
Detrás de los US$2,285 millones hay una economía mucho más amplia.
El sector reúne 96,903 productores registrados y beneficia a más de 90,000 familias mediante la actividad productiva y las acciones de infraestructura y asistencia técnica.
En muchas zonas rurales, el café determina la actividad económica de comunidades enteras durante buena parte del año.
Cuando la cosecha funciona, circulan recursos entre productores, trabajadores, transportistas, beneficios, comerciantes, talleres, proveedores de insumos y servicios financieros.
Por eso una mala cosecha no representa solamente menos café.
Representa menos circulación de dinero en buena parte de la economía rural.
El tablero cafetero de Honduras al cierre de septiembre
| Variable | Situación |
|---|---|
| Exportaciones 2025-2026 | 7.3 millones de sacos |
| Divisas | US$2,285 millones |
| Precio promedio | US$312.58 |
| Pronóstico 2026-2027 | 7 millones de sacos |
| Productores registrados | 96,903 |
| Mercados de destino | 53 |
| Mayor producción departamental | Comayagua |
| Mayor productividad municipal | La Unión, Copán |
| Caminos intervenidos | 10,468 km |
| Familias productoras | +90,000 |
LA MIRADA DE LA DIRECTORA DE SOYDATOS

Cuando miro el cierre del año cafetero, veo una cifra que merece celebrarse: US$2,285 millones en divisas y 7.3 millones de sacos exportados. Es una demostración del peso que tiene el café dentro de la economía hondureña.
Pero también veo algo más. El récord de hoy no garantiza el resultado de mañana.
Brasil acaba de producir un volumen extraordinario, los precios internacionales siguen moviéndose con fuerza y Honduras entra en una nueva cosecha con señales de estrés hídrico en algunas de sus principales zonas productoras.
Por eso creo que la discusión cafetalera tiene que subir de nivel.
No podemos conformarnos con preguntar cuánto café exportamos. Tenemos que preguntar cuánto valor estamos capturando por cada saco, cuánto gana realmente el productor, qué porcentaje de nuestra producción puede clasificarse como especialidad y cuánto estamos invirtiendo para que el cambio climático no termine reduciendo nuestra productividad.
También me parece importante mirar la infraestructura. Los 10,468 kilómetros de caminos intervenidos no son solamente una cifra de obra pública. Son parte de la cadena que permite que el café salga de una montaña y llegue a un comprador internacional.
Y finalmente está el consumidor. Mientras Honduras produce millones de sacos para el mundo, el mercado interno también está cambiando. Las nuevas cafeterías, el café de especialidad, las experiencias de consumo y una generación que está aprendiendo a diferenciar origen, variedad, proceso y perfil sensorial pueden abrir otro capítulo para la industria.
El gran negocio del café hondureño puede no estar únicamente en producir más. Puede estar en vender mejor.
El siguiente año cafetero será una prueba de eso.

