El crecimiento en ventas no compensa costos elevados ni caída de cotizaciones internacionales, alertan exportadores y autoridades del sector.
El café hondureño vuelve a mostrar su peso en la economía nacional. Durante los primeros seis meses de la cosecha 2025-2026, las exportaciones crecieron un 41%, alcanzando us$ 1,343 millones, según datos del sector. Sin embargo, el avance en volumen contrasta con una realidad más compleja: la caída de los precios internacionales y el aumento sostenido de los costos de producción están erosionando la rentabilidad.
El fenómeno plantea una paradoja para uno de los principales productos de exportación del país: vender más no necesariamente significa ganar más.
Basilio Fuschich y el desafío de sostener la calidad
Basilio Fuschich, presidente de la Asociación de Exportadores de Café (ADECAFEH), puso el foco en la presión que enfrentan los productores. “Tenemos que cortar el café y comercializarlo, siempre cuidando la calidad, pero enfrentamos costos de producción que no tienden a la baja”, señaló.
La calidad, históricamente una de las fortalezas del café hondureño en mercados como Estados Unidos y Europa, se convierte ahora en una exigencia difícil de sostener en un entorno de márgenes reducidos.
El dirigente subrayó que, pese a las dificultades, el país mantiene estándares competitivos. Honduras se ha consolidado en la última década como uno de los principales exportadores de café de Centroamérica, superando en volumen a países como Guatemala y Nicaragua en varias cosechas recientes.
Precios internacionales a la baja: el golpe silencioso
El mercado internacional muestra señales de volatilidad. Actualmente, el precio por unidad se sitúa en torno a us$ 283, lo que representa una caída superior a us$ 120 respecto a niveles previos.
Este descenso impacta directamente en los ingresos de los productores, especialmente en un contexto donde los costos —fertilizantes, mano de obra y transporte— se mantienen elevados.
Entre los factores que explican esta caída se encuentran:
- Mayor oferta global de café, especialmente desde Brasil y Vietnam
- Ajustes en la demanda internacional en mercados clave
- Especulación en mercados de futuros
- Costos logísticos aún elevados tras disrupciones globales recientes
- Apreciación del dólar frente a monedas locales en países productores
La combinación de estos elementos configura un escenario donde el volumen exportado pierde capacidad de compensar la caída de precios.
Costos de producción: la presión interna que no cede
Mientras los precios bajan, los costos internos no muestran señales de alivio. El sector cafetalero enfrenta incrementos acumulados en insumos agrícolas, particularmente fertilizantes, cuyo precio se ha visto afectado por tensiones geopolíticas y restricciones en la oferta global.
En regiones productoras como El Paraíso, Copán y Santa Bárbara, productores reportan que los costos operativos han aumentado en los últimos ciclos, reduciendo significativamente los márgenes por quintal.
El resultado es un equilibrio cada vez más frágil entre ingresos y gastos, donde la rentabilidad depende de variables externas fuera del control local.
Gobierno y financiamiento: respuestas en discusión
Ante este escenario, el Gobierno ha comenzado a explorar medidas de apoyo. Desde la Subsecretaría de Caficultura de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) se informó que están en análisis políticas de financiamiento más ágiles y nuevos productos crediticios para el sector.
El objetivo es facilitar liquidez a los productores, permitiéndoles sostener la producción y mantener estándares de calidad. Sin embargo, el desafío radica en diseñar instrumentos que no incrementen el endeudamiento sin mejorar la rentabilidad estructural.
En años anteriores, programas similares han tenido resultados mixtos, en parte por limitaciones en acceso y por la falta de acompañamiento técnico integral.
Un sector clave bajo presión estructural
El café representa una de las principales fuentes de divisas para Honduras, junto con las remesas y la maquila. Según el Banco Central de Honduras (BCH), el sector genera cientos de miles de empleos directos e indirectos, especialmente en zonas rurales.
Sin embargo, su dependencia de los precios internacionales lo convierte en un sector altamente vulnerable. En comparación regional, países como Colombia han avanzado en estrategias de valor agregado y diferenciación de origen, mientras que Costa Rica ha fortalecido nichos de café especializado.
Honduras, aunque líder en volumen, enfrenta el reto de capturar mayor valor en la cadena productiva.
Entre más volumen y menos margen: una encrucijada para el café
El crecimiento del 41% en exportaciones confirma la capacidad productiva del país, pero también expone las limitaciones del modelo actual. La combinación de precios a la baja y costos elevados obliga a los productores a operar con márgenes cada vez más estrechos.
Fuschich lo resumió con claridad: el sector debe seguir produciendo y exportando, pero bajo condiciones que no garantizan la misma rentabilidad de ciclos anteriores.
El café hondureño mantiene su presencia en los mercados internacionales, pero su sostenibilidad económica depende de factores que van más allá del volumen exportado.




