Hoy:

15 agosto , 2026

BCH mantiene calma en precios: inflación hondureña llega a 3.46% en febrero

Comparte

El informe revela presiones desde combustibles y alimentos mientras varias regiones del país superan el promedio nacional.

La inflación en Honduras se movió, pero no rompió el tablero. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0.40% en febrero de 2026, llevando la inflación interanual a 3.46%, todavía dentro del rango de tolerancia del Banco Central de Honduras (BCH). Detrás de la cifra aparecen los viejos motores de la presión inflacionaria: combustibles y alimentos, dos variables que impactan directamente el bolsillo de hogares y empresas.

El BCH confirma estabilidad dentro del rango meta

El informe oficial del Banco Central de Honduras (BCH) muestra que la inflación anual de 3.46% permanece dentro del objetivo institucional de 4.0% ± 1.0 punto porcentual, el corredor que utiliza la autoridad monetaria para calibrar la estabilidad de precios en la economía.

La cifra mensual de 0.40% en febrero de 2026 también refleja una moderación frente al 1.15% registrado en febrero de 2025, una diferencia que indica que la presión inflacionaria se ha suavizado respecto al año anterior. Según el reporte, la inflación acumulada en los primeros dos meses del año alcanzó apenas 0.29%, un ritmo relativamente bajo para una economía que depende de importaciones de combustibles y alimentos.

En el tablero de precios hondureño participan 405 bienes y servicios que integran la canasta del IPC. De ellos, 59.50% registró aumentos, mientras 32.30% bajó de precio y 8.20% permaneció sin cambios, una fotografía que sugiere un mercado en movimiento, pero sin desbordes generalizados.

Combustibles y alimentos vuelven a marcar el ritmo

La inflación de febrero tuvo motores claros. El principal fue el rubro de energía, que aportó 0.16 puntos porcentuales al resultado mensual, impulsado por el incremento en los precios de gasolina súper, regular y diésel.

En economías como la hondureña, donde el transporte de mercancías depende fuertemente de combustibles importados, cada aumento en los derivados del petróleo suele tener un efecto dominó sobre la estructura de costos. Esto impacta desde el transporte urbano hasta el precio final de los alimentos.

El segundo factor fue el grupo de alimentos, que contribuyó con 0.10 puntos porcentuales al IPC, principalmente por aumentos en productos perecederos. A esto se sumó el segmento de otros servicios, con 0.09 puntos porcentuales, impulsado por gastos en educación y alimentos consumidos fuera del hogar.

Como explicó soydatos, las fluctuaciones en alimentos frescos suelen estar vinculadas a factores climáticos y logísticos, especialmente en un país donde la producción agrícola depende de ciclos de lluvia y transporte terrestre.

Las regiones donde la inflación golpea más fuerte

Aunque la inflación nacional permanece contenida, el mapa de precios dentro del país revela diferencias claras entre regiones.

Las mayores presiones inflacionarias se registraron en el oriente y el norte del país, zonas donde los precios superaron el promedio nacional.

Entre los datos destacados del informe del BCH se encuentran:

  • Región Oriental: inflación interanual de 4.73%, la más alta del país.

  • Resto Norte: 4.18%, impulsada por consumo urbano y logística comercial.

  • Área Metropolitana de San Pedro Sula: 4.08%, reflejo del dinamismo económico del Valle de Sula.

  • Región Sur: 3.67%, también por encima del promedio nacional.

  • Distrito Central: 2.88%, una de las tasas más bajas del país.

Estas diferencias regionales reflejan estructuras económicas distintas: ciudades industriales y comerciales como San Pedro Sula tienden a absorber más rápido las variaciones en combustibles y servicios.

El BCH suspende temporalmente el índice subyacente

En medio de la publicación del informe, el Banco Central de Honduras anunció una decisión técnica relevante: suspenderá durante seis meses la publicación del Índice Subyacente de Inflación.

Este indicador suele excluir precios volátiles como alimentos y energía para analizar tendencias inflacionarias más estables. Sin embargo, el BCH informó que la pausa responde a un proceso de revisión metodológica ligado a la nueva canasta del IPC.

La medida busca evaluar y ajustar el cálculo estadístico del indicador, algo habitual cuando los bancos centrales actualizan las estructuras de consumo de los hogares.

Según economistas consultados por medios como Proceso Digital, estos ajustes estadísticos suelen ocurrir cuando las economías atraviesan cambios en hábitos de consumo, tecnología o estructura de gasto familiar.

Inflación bajo control en un contexto regional complejo

El dato de inflación hondureña adquiere mayor relevancia cuando se compara con otras economías de América Latina. Mientras países como Argentina o Venezuela enfrentan tasas de dos o tres dígitos, la región centroamericana ha mantenido una relativa estabilidad en precios durante los últimos años.

Datos del Banco Central de Honduras muestran que el país ha logrado mantener la inflación dentro del rango objetivo desde 2023, apoyado por políticas monetarias prudentes y un entorno internacional menos volátil que durante la crisis energética de 2022.

Según análisis de soydatos.hn, la estabilidad inflacionaria es una señal relevante para inversionistas y empresas, ya que permite previsibilidad en costos, salarios y tasas de interés, tres variables clave para la planificación empresarial.

Aun así, el mayor riesgo inflacionario para Honduras sigue siendo externo: los precios internacionales del petróleo, fertilizantes y granos básicos, todos insumos importados que influyen directamente en la estructura de precios del país.

En una economía abierta y dependiente del comercio internacional, la inflación funciona como un termómetro sensible a los vientos globales.

Una economía que respira, pero no baja la guardia

La inflación de 3.46% muestra que Honduras mantiene la estabilidad de precios dentro del rango esperado por el Banco Central, algo que ofrece cierta tranquilidad a consumidores, empresas y mercados financieros.

Pero la historia detrás del dato revela un equilibrio delicado: combustibles y alimentos siguen siendo los engranajes que mueven el reloj inflacionario. Cuando esos precios suben, el impacto se extiende rápidamente por toda la economía.

Por ahora, el tablero de precios hondureño permanece bajo control. Pero en el juego de la inflación, basta una chispa en los mercados globales para que las cifras vuelvan a acelerarse. El BCH mantiene la brújula firme, mientras observa de cerca el comportamiento de los precios que cada mes llegan al plato, al tanque de gasolina y a la contabilidad de las empresas.

Por Linda Gutiérrez

Últimos artículos

Artículos Relacionados

Supermercados La Colonia lanzó en Honduras La Moderna, una nueva marca propia de pastas desarrollada junto a Inversiones GF Global, […]

Últimos artículos

Scroll al inicio