Más de 90 empresas cerradas, 5.000 empleos perdidos y un mercado que no se reemplaza: el sueño chino arruinó al sur.
El giro diplomático de Honduras hacia China terminó siendo un boomerang económico para los camaroneros del sur: en apenas dos años se perdieron 5.000 empleos directos, cerraron 92 fincas y se esfumaron 87 millones de dólares en exportaciones. El sueño de un mercado gigante se convirtió en una pesadilla comercial, mientras los productores ven morir sus cultivos por falta de compradores, acceso a crédito y políticas de salvataje.
El sueño chino era una trampa diplomática
En marzo de 2023, el gobierno de Xiomara Castro rompió relaciones diplomáticas con Taiwán para establecer lazos con la República Popular China. La decisión, justificada por el potencial de un mercado de 1.400 millones de consumidores, fue recibida con entusiasmo oficialista pero profundo escepticismo en el sector camaronero.
Taiwán era, hasta entonces, el principal destino del camarón hondureño, un producto estrella de las exportaciones nacionales. Aunque pequeño en población (24 millones), su mercado pagaba altos precios y ofrecía condiciones favorables bajo un Tratado de Libre Comercio (TLC). Esa relación se perdió de un plumazo.
China no compra y Taiwan ahora cobra aranceles
La promesa del mercado chino se desmoronó rápidamente. Los precios ofrecidos por los importadores de ese país están por debajo del costo de producción. Además, no existe una estructura comercial sólida para distribuir el producto. Dos años después, los datos son demoledores:
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Exportaciones totales de camarón:
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2022: USD 285.3 millones
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2023: USD 272.7 millones
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2024: USD 236.7 millones
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Exportaciones a Taiwán:
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2022: USD 121.1 millones
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2023: USD 95.5 millones
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2024: USD 33.3 millones
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Exportaciones a China:
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2022: USD 11.4 millones
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2023: USD 13.9 millones
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2024: USD 35.9 millones
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Aunque las ventas a China crecieron, no compensan ni el 30 % de lo que se perdió en Taiwán. Además, la ruptura del TLC con Taiwán implicó el retorno de aranceles del 20 %, volviendo inviable el negocio para pequeños y medianos productores.
5.000 empleos perdidos y un sector en ruinas
Según la Asociación de Pequeños Productores de Camarón del Sur (APEMASUR), la crisis es estructural. Su presidente, Wilmer Cruz, advierte que solo el mercado nacional absorbe parte del producto, pero está saturado y paga precios de miseria.
“Muchos productores han tenido que abandonar las fincas. No hay compradores, no hay crédito, y el camarón se está muriendo por falta de alimento”, declaró Cruz.
Las cifras son alarmantes: el 30 % de la producción de camarón se pierde en el último ciclo por falta de mercado y alimento. Más de 90 empresas han cerrado y unas 5.000 personas quedaron sin trabajo en el sur.
Corea del Sur, buenas intenciones, pero no hay clientes
En julio de 2025, Corea del Sur aprobó oficialmente la importación de camarón hondureño. Sin embargo, hasta la fecha no se ha concretado ninguna operación. Aunque las plantas ya cuentan con la certificación, los costos de cumplimiento sanitario son elevados y no hay clientes interesados.
El presidente de APEMASUR asegura que no ha habido ningún acercamiento empresarial serio y que el Estado no ha facilitado la intermediación para abrir ese nuevo frente comercial.
Guatemala y México, poquito a poquito
Otros mercados regionales tampoco han respondido como se esperaba. Guatemala cerró su frontera priorizando sus propios mariscos. México, aunque abierto, solo absorbe pequeñas cantidades:
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Exportaciones a México (2025): 2.6 millones de libras por USD 10.3 millones
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Exportaciones a UE (2025): 5.3 millones de libras por USD 20.2 millones
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Exportaciones a Taiwán (2025): 2 millones de libras por USD 4.7 millones
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Exportaciones a Japón (2025): 204 mil libras por USD 727 mil
Cuando la política hunde la economía
Para Daniel Fortín, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), lo ocurrido con los camaroneros es un ejemplo claro de cómo las decisiones diplomáticas sin estrategia comercial pueden devastar sectores productivos.
“Se perdió mucho: empleos, mercados y confianza. El sur está pagando un precio muy alto por una promesa que nunca se cumplió”, dijo Fortín a Proceso Digital
Hasta agosto de 2025, las exportaciones totales crecieron levemente un 8.2 % según la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (ANDAH), alcanzando USD 162.9 millones por 43.3 millones de libras exportadas. Sin embargo, el rebote no alcanza ni de cerca los niveles previos a la ruptura con Taiwán.
El repunte parcial se debe a mayores ventas a la Unión Europea y México, pero los pequeños productores siguen fuera del juego por falta de escala, financiamiento y respaldo estatal.
La decisión de cambiar aliados estratégicos sin planes de contingencia provocó una masacre económica en el sur de Honduras. El camarón, producto insignia de la agroindustria nacional, se convirtió en rehén de una política exterior mal ejecutada. Los productores no necesitan más discursos: necesitan mercados, financiamiento y protección real para sobrevivir.




