CHICO propone L25,000 millones para vivienda social y clase media, mientras Honduras enfrenta un déficit habitacional estimado en 1.7 millones.
La Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO) considera que Honduras necesita acelerar la política de vivienda para enfrentar un déficit habitacional estimado en 1.7 millones de viviendas.
Su gerente, Silvio Larios, planteó que el país debería movilizar alrededor de L25,000 millones para comenzar a reducir esta brecha, con prioridad en vivienda social y soluciones para la clase media.
La propuesta fue presentada durante el Congreso de Vivienda, donde el sector constructor pidió coordinar al Gobierno, empresas privadas y demás actores vinculados al desarrollo habitacional.
“Hay que alinear políticas, hay que alinear a todos los diferentes actores de este gran proyecto de país”, manifestó Larios.
¿Cuánto financiamiento existe actualmente?
Honduras ya cuenta con una fuente importante de recursos para vivienda.
El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) aprobó US$400 millones, destinados a apoyar programas habitacionales en el país. Sin embargo, CHICO considera que este monto todavía resulta insuficiente frente a la magnitud del déficit.
Larios estimó que podrían requerirse otros US$500 millones, aunque aclaró que esta cifra debe definirse mediante una planificación adecuada.
En términos simples, la propuesta del sector constructor apunta a movilizar recursos equivalentes a aproximadamente US$900 millones entre el financiamiento actualmente disponible y recursos adicionales estimados.
¿Por qué la vivienda social y la clase media son el foco?
La demanda habitacional no se concentra únicamente en los hogares de menores ingresos.
CHICO plantea que la política pública debe atender simultáneamente a:
- Vivienda social, para familias con menor capacidad de pago.
- Vivienda para clase media, segmento que también enfrenta dificultades para acceder a crédito y soluciones habitacionales.
- Financiamiento de largo plazo, indispensable para reducir la cuota mensual.
- Participación del sector privado, para ampliar la construcción y oferta disponible.
- Planificación territorial, para evitar que el crecimiento urbano avance sin servicios e infraestructura.
El objetivo, según el planteamiento empresarial, no sería únicamente construir viviendas, sino establecer una estrategia nacional que permita reducir progresivamente el déficit.
¿Qué papel puede jugar la nueva institucionalidad de vivienda?
El sector construcción también destacó como positivo que Honduras cuente actualmente con una ministra de Vivienda, al considerar que esto puede facilitar la coordinación de una política específica para el sector.
Larios sostuvo que el desafío requiere alinear las políticas públicas y la participación de los distintos actores involucrados.
La magnitud del problema convierte la vivienda en un asunto que trasciende al sector construcción: implica financiamiento, empleo, infraestructura, servicios públicos, desarrollo urbano y acceso a patrimonio familiar.
¿Qué significa L25,000 millones para la economía?
Una inversión de esta magnitud tendría efectos más allá de la construcción de casas.
La vivienda moviliza cadenas completas de actividad económica:
- Cemento y materiales de construcción.
- Acero y estructuras metálicas.
- Transporte y logística.
- Mano de obra.
- Servicios profesionales.
- Financiamiento bancario.
- Comercio de muebles y equipamiento.
- Desarrollo de infraestructura urbana.
Por ello, una política habitacional de largo plazo podría convertirse también en un instrumento para generar empleo, impulsar inversión privada y dinamizar sectores vinculados a la construcción.
Honduras ante una brecha de 1.7 millones de viviendas
El reto es considerable: con un déficit estimado en 1.7 millones de viviendas, los recursos disponibles actualmente representan apenas una parte de las necesidades acumuladas.
La propuesta de CHICO coloca nuevamente el acceso a vivienda en el centro del debate económico y plantea una pregunta clave: ¿cómo convertir el financiamiento disponible en una política nacional capaz de reducir el déficit año tras año?
La respuesta, según el sector constructor, pasa por una combinación de recursos públicos, crédito, inversión privada y planificación de largo plazo.




