El sistema bancario hondureño necesita reactivar el crédito corporativo para impulsar inversión privada y alcanzar crecimiento del 10 por ciento
La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA) señaló que el sistema financiero de Honduras mantiene liquidez suficiente, pero enfrenta una demanda débil de crédito corporativo. Según la entidad, el crecimiento del financiamiento se concentra en MIPYMES y consumo, mientras la gran industria permanece cautelosa. El sector bancario estima un crecimiento del crédito cercano al 5 %, insuficiente para alcanzar una expansión económica más acelerada.
¿Por qué el crédito corporativo no despega en Honduras?
La dinámica del crédito en Honduras muestra una divergencia entre segmentos. Mientras los préstamos a personas y MIPYMES mantienen un ritmo creciente, el financiamiento dirigido a grandes empresas permanece estancado. Según la AHIBA, este comportamiento limita la expansión del crédito total, que actualmente ronda un crecimiento cercano al 5 %, por debajo de lo esperado para un ciclo de mayor inversión productiva.
El sistema bancario, de acuerdo con la gremial, cuenta con liquidez suficiente para expandir el financiamiento. Sin embargo, la transmisión hacia proyectos de gran escala no se concreta debido a la cautela del sector empresarial. Este fenómeno no es exclusivo de Honduras, sino que se observa también en parte del ciclo económico de Centroamérica, donde la inversión privada ha mostrado señales mixtas tras periodos de incertidumbre regional.
¿Qué dice AHIBA sobre la liquidez del sistema bancario?
La posición de la AHIBA, difundida por Proceso Digital, subraya que el sistema bancario hondureño no enfrenta restricciones de liquidez. Por el contrario, la capacidad de otorgamiento de crédito se mantiene estable, incluso con condiciones más favorables tras ajustes recientes del Banco Central de Honduras (BCH).
Sin embargo, la entidad advierte que la liquidez no se traduce automáticamente en inversión. El problema central, según su diagnóstico, es la baja demanda de crédito corporativo. Las grandes empresas no están activando nuevos proyectos en la magnitud necesaria para impulsar el financiamiento industrial.
Este desbalance entre oferta y demanda de crédito genera un patrón de crecimiento concentrado en segmentos de menor escala, mientras la estructura productiva más grande permanece relativamente inactiva.
¿Por qué las grandes empresas no están invirtiendo más?
Uno de los elementos clave identificados por la banca es la cautela del sector corporativo. Las grandes industrias muestran una postura conservadora frente a nuevas inversiones, lo que limita la solicitud de financiamiento a largo plazo.
La representante de la AHIBA señaló que “la gran industria es la que necesita reactivarse un poco”, en referencia a la falta de señales de expansión productiva. Este comportamiento impacta directamente en la composición del crédito, ya que reduce la demanda de préstamos de mayor volumen y mayor impacto económico.
En términos estructurales, este fenómeno puede estar asociado a expectativas de crecimiento moderadas, ajustes en cadenas de suministro regionales y decisiones de inversión más selectivas en el contexto de Centroamérica, donde el capital productivo ha tendido a priorizar eficiencia antes que expansión.
¿Cómo se distribuye actualmente el crecimiento del crédito en Honduras?
El crecimiento del crédito en Honduras presenta una concentración marcada en el segmento de consumo y microfinanzas. Según la AHIBA, las MIPYMES son actualmente el principal motor de expansión del financiamiento bancario, debido a una mayor demanda de capital operativo.
Este comportamiento genera una estructura dual: por un lado, un segmento dinámico de pequeñas unidades económicas; por otro, una industria de gran escala que permanece relativamente contenida. El resultado es un sistema financiero que crece, pero sin el impulso pleno del crédito corporativo.
La brecha entre ambos segmentos explica por qué, a pesar de la liquidez disponible, el crecimiento agregado del crédito se mantiene en torno al 5 %, sin alcanzar niveles más altos de expansión.
¿Qué impacto tiene esto en la economía hondureña y regional?
La falta de dinamismo en el crédito corporativo tiene efectos directos sobre la inversión, la productividad y el empleo formal. En economías como la hondureña, donde la inversión privada es un componente clave del crecimiento, la baja expansión del financiamiento industrial limita la capacidad de acelerar la actividad económica.
En el contexto de Centroamérica, esta tendencia también influye en la competitividad regional. Países con estructuras similares dependen del crédito bancario para financiar expansión empresarial, infraestructura productiva y modernización tecnológica.
La combinación de liquidez bancaria y baja demanda corporativa genera un escenario en el que el sistema financiero opera por debajo de su potencial, mientras la economía real no absorbe completamente los recursos disponibles.
¿Qué señales necesita el sistema para reactivar el crédito industrial?
El sistema bancario, según la AHIBA, requiere señales más claras de inversión por parte de la gran empresa. Estas señales incluyen estabilidad en el entorno económico, mayor previsibilidad regulatoria y proyectos de expansión con horizonte de largo plazo.
Tras las medidas recientes del Banco Central de Honduras (BCH), el entorno financiero presenta condiciones más favorables. Sin embargo, la transmisión hacia la inversión productiva aún es limitada.
En este contexto, la reactivación del crédito corporativo depende menos de la oferta de capital y más de la confianza empresarial en la ejecución de proyectos de mayor escala.
Crédito, industria y crecimiento: el punto de equilibrio pendiente
El sistema financiero hondureño enfrenta un punto de equilibrio entre liquidez disponible y demanda efectiva de crédito. Mientras la banca mantiene capacidad de expansión, el sector corporativo no ha incrementado su nivel de inversión en la misma proporción.
La AHIBA plantea que este desajuste impide acelerar el crecimiento del crédito más allá del entorno actual cercano al 5 %. En ausencia de mayor dinamismo industrial, el financiamiento seguirá concentrado en segmentos de menor escala.
El comportamiento del crédito en Honduras se convierte así en un indicador indirecto de la inversión privada, reflejando no solo la capacidad del sistema bancario, sino también el nivel de confianza del sector productivo en el ciclo económico.
En este escenario, la reactivación del crédito industrial aparece como una condición necesaria para transformar la liquidez existente en crecimiento económico sostenido.




