El Congreso analiza impulsar la lectura bíblica como formación en valores y reactiva una discusión sensible sobre educación y fe.
Biblia, valores, tecnología, universidades. Todo junto y al mismo tiempo. “Hay que sembrar valores en nuestros niños”, dijo Tomás Zambrano y alcanzó para encender el debate. ¿Lectura bíblica en las escuelas? No hay ley, no hay obligación, pero sí una señal política clara desde el nuevo Congreso.
Una idea que nace sin ley, pero con peso político
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, confirmó que desde el Legislativo se analizará la posibilidad de impulsar la lectura de la Biblia en las escuelas del país como parte de una estrategia para fortalecer la formación en valores. La aclaración fue inmediata: no existe, por ahora, ningún proyecto de ley que establezca su obligatoriedad.
Zambrano explicó que la propuesta se encuentra en una fase preliminar, más cercana a la discusión política que a la redacción normativa. “Estamos hablando de analizar, de dialogar, de construir algo que ayude a nuestros niños”, expresó, marcando distancia de cualquier imposición directa en el sistema educativo.
Valores en un país golpeado por la crisis social
La iniciativa surge en un contexto donde Honduras arrastra altos índices de pobreza, violencia y desintegración familiar, factores que atraviesan la vida escolar. Para el titular del Congreso, la discusión no es religiosa sino social. “Hay que hacer algo para sembrar valores en nuestros niños”, insistió.
Desde su mirada, la escuela no puede limitarse a contenidos académicos cuando el entorno empuja en sentido contrario. La propuesta apunta a reforzar nociones éticas básicas en una generación que crece marcada por desigualdad, migración forzada y pérdida de referentes comunitarios.
“No es un libro religioso”: la frase que marca el debate
Zambrano defendió la idea con una afirmación que rápidamente se volvió eje de la discusión pública. “La Biblia no es un libro religioso, es un libro de fe”, sostuvo, intentando desactivar el choque con el principio de Estado laico.
Según explicó, la lectura bíblica sería abordada como un instrumento formativo, no doctrinario, y sin interferir en las creencias personales de cada familia. “Aquí no se trata de imponer ideologías ni credos”, afirmó, en un intento de ampliar el consenso político y social.
Puntos clave que remarcó el Congreso:
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No existe obligatoriedad ni proyecto de ley presentado
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Se prioriza la formación en valores, no la catequesis
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Se respetará la libertad de culto y pensamiento
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El debate recién comienza dentro del Legislativo
Iglesias dentro del diálogo político
El presidente del Congreso envió un mensaje directo a las iglesias católica y evangélica, señalando que ambos sectores tienen representación dentro del Legislativo y serán parte del proceso de diálogo. “Queremos construir algo que no choque con las creencias ni con la ideología de nadie”, afirmó.
Entre el domingo y el lunes, explicó Zambrano, se conformará una comisión de diputados que trabajará junto a representantes religiosos y actores educativos para diseñar un modelo que no interfiera con la libertad de culto, uno de los puntos más sensibles del debate.
Educación pública: fe, pero también tecnología
La propuesta sobre la Biblia no llegó sola. Zambrano la integró dentro de una agenda educativa más amplia, que incluye una deuda histórica del sistema público: la conectividad. “Es el colmo que en pleno 2026 nuestros niños no se estén educando a través de la tecnología”, lanzó.
El presidente del Congreso anunció que se impulsará internet en todas las escuelas del país, incluidas las zonas rurales. Según explicó, el Legislativo buscará dotar al Poder Ejecutivo y a la Secretaría de Educación de herramientas legales y presupuestarias para cerrar la brecha digital.
La brecha rural que sigue marcando desigualdad
En Honduras, miles de centros educativos rurales carecen de acceso estable a internet, lo que limita el aprendizaje, la formación docente y la igualdad de oportunidades. Para Zambrano, esta situación ya no es aceptable. “Nuestros niños no pueden seguir estudiando como hace veinte años”, afirmó.
La conectividad, según planteó, será tratada como una política de Estado, no como un programa aislado. El objetivo es integrar tecnología, contenidos digitales y formación en valores dentro de una misma estrategia educativa de largo plazo.
Universidad sin migrar: la apuesta por la UNAH
En educación superior, Zambrano anunció que el Congreso impulsará la expansión de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) a todos los departamentos del país. La meta es clara: evitar que los jóvenes tengan que migrar internamente para acceder a estudios universitarios.
El Legislativo trabaja en un decreto que facilite esta expansión territorial, permitiendo nuevas sedes y modalidades académicas. “Queremos que los jóvenes estudien sin abandonar sus comunidades”, explicó, en un país donde la falta de oportunidades educativas alimenta la migración.
Un Congreso que marca agenda desde el primer día
La propuesta sobre la lectura de la Biblia, sumada a internet escolar y expansión universitaria, muestra un Congreso que busca instalar temas sensibles desde el inicio del período 2026–2030. Para algunos sectores, se trata de una señal de liderazgo; para otros, de una intromisión en terrenos delicados.
Lo cierto es que el debate ya está abierto. No hay ley, no hay obligación, pero sí una discusión pública que toca educación, religión, valores y Estado. En un país atravesado por crisis estructurales, la pregunta no es solo qué se leerá en las aulas, sino qué modelo de sociedad quiere formar Honduras en los próximos años.




