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18 agosto , 2026

Honduras depende de EEUU: así se explican nuestras exportaciones

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Las cifras del BCH muestran cuán estrechamente ligada está la economía hondureña al mercado estadounidense.

Honduras volvió a confirmar lo evidente: Estados Unidos absorbe casi la mitad de su producción. En el tercer trimestre de 2025, el 46,5 % de lo que exportamos se queda al norte, una señal potente de dependencia que podría poner en jaque nuestra economía si el mercado cambia de dirección.

Dominio de EE.UU. en las exportaciones hondureñas

Honduras reportó exportaciones por 4,465.9 millones de dólares hacia Estados Unidos en los primeros nueve meses de 2025, según datos del Banco Central de Honduras (BCH). Esa cifra representa un 46,5 % del total exportado, que alcanzó los 9,610.9 millones de dólares en el mismo periodo.

Según el BCH, ese comportamiento confirma una dependencia estructural: no solo vendemos mucho, sino que vendemos lo que Estados Unidos quiere. Los productos clave son prendas de vestir, arneses para la industria automotriz, café y banano, todos altamente demandados en ese país.

Maquila vs productos generales: la composición exportadora

Dentro del total exportado hasta septiembre, el informe del BCH divide las ventas en dos grandes categorías: 57 % mercancías generales y 43 % bienes para transformación (maquila). Esta proporción revela que la industria maquiladora sigue siendo un pilar fundamental, pero no el único.

La maquila consiste en productos intermedios ensamblados aquí para luego exportarse, y su peso cercano a la mitad muestra cómo Honduras ha ido escalando en cadenas globales. Al mismo tiempo, el que una mayoría de exportaciones sean mercancías generales indica que sectores como la agricultura (café, banano) también mantienen su peso.

El déficit también mejora… pero sigue preocupando

A pesar de ese volumen exportador, Honduras registra un déficit comercial importante: hasta septiembre de 2025, las importaciones ascendieron a 15,299.6 millones de dólares, frente a los 9,610.9 millones exportados. Eso deja un saldo negativo de 5,688.8 millones.

Sin embargo, el déficit ha disminuido: es 509.6 millones menor que el reportado en septiembre de 2024. Según el BCH, esta mejora sugiere cierta recuperación del balance comercial, aunque el desequilibrio aún es muy alto.

Dentro de esas importaciones, muchos insumos provienen también de Estados Unidos: combustibles, insumos para la maquila, vehículos y productos alimenticios. No es solo que vendemos mucho al norte, sino que dependemos también para comprar lo que necesitamos.

Lo más destacado (bullet points):

  • Déficit comercial de 5,688.8 millones USD hasta septiembre 2025.

  • Mejora interanual de 509.6 millones respecto a 2024.

  • Grandes importaciones de EE.UU.: combustibles y bienes para maquila.

  • Equilibrio frágil: exportamos mucho, pero compramos aún más.

Norteamérica sigue siendo nuestro socio clave

La región norteamericana concentra buena parte del comercio hondureño. Hasta septiembre, 52.8 % de las exportaciones de Honduras se dirigieron a este bloque, con un monto de 5,074.1 millones de dólares. Al mismo tiempo, ese mismo bloque provee el 39.1 % de las importaciones, por valor de 5,985.1 millones USD, según el informe del BCH.

Dentro de Norteamérica, Estados Unidos es el actor dominante: no solo importa lo que Honduras produce, sino que también surte muchos de los bienes que el país trae al territorio nacional. Esta doble dependencia —como cliente y proveedor— refuerza la hipótesis de una economía estrechamente ligada al norte.

Este lazo es especialmente delicado porque cualquier cambio en la demanda estadounidense puede tener un impacto directo y profundo sobre nuestra industria textil, agrícola y de transformación.

Riesgos estructurales y vulnerabilidad económica

“El mercado estadounidense es determinante para el dinamismo de nuestra maquila, de nuestra agricultura, de nuestra industria”, explican economistas consultados sobre los datos del BCH. Esa frase refleja el riesgo que implica depender tanto de un solo país —y aún más si ese país enfrenta desaceleraciones, cambios arancelarios o políticas proteccionistas.

Además, aunque se observa una ligera mejora en la balanza comercial, el déficit persistente significa que Honduras importa más de lo que exporta. Esto obliga al país a mantener un flujo constante de divisas para equilibrar esa diferencia, lo que a su vez puede ejercer presión sobre la moneda local y las reservas.

Al mismo tiempo, el crecimiento de las exportaciones —especialmente en café, que ha impulsado parte del dinamismo reciente— no elimina la necesidad de diversificar mercados para reducir la exposición al riesgo de demanda en un solo destino geográfico.

¿Qué tanto ha cambiado en 2025?

Durante el primer semestre de 2025, las exportaciones hondureñas crecieron alrededor de 15,5 %, en gran parte gracias a un repunte en el precio del café y mayores volúmenes exportados, según reportó el banco central. 
Este impulso permitió una reducción del déficit de alrededor de 600 millones de dólares, informó Dinero HN.

En el primer trimestre, específicamente, el déficit cayó un 19,5 % interanual hasta llegar a 1,460.2 millones de dólares, según el BCH. 
Este avance refleja un momento favorable, pero no borra los riesgos estructurales que pesan sobre la economía hondureña.

La posibilidad de diversificación: ¿hay salida?

Para muchos analistas, la mejora reciente es una oportunidad para replantear la estrategia comercial de Honduras: no solo depender del mercado estadounidense, sino diversificar los destinos de exportación. Así, si cambia la demanda en EE. UU., habrá otras rutas para sostener la economía.

El informe de Aduanas del primer trimestre de 2025 ya muestra algunos movimientos en esa dirección: mientras más del 50 % de las exportaciones sigue yendo a Norteamérica, también hay flujos hacia Europa y otros mercados extrarregionales.  A su vez, algunos sectores (como la agroindustria) podrían potenciar otras cadenas de valor para no centrarse solo en productos primarios o la maquila.

Además, la competitividad teórica de Honduras ha mostrado una ligera mejora: según el Banco Central, en diciembre de 2024 se reportó una ganancia teórica frente a EE. UU. de 0.48 % en su índice de tipo de cambio real. Esto podría facilitar esa diversificación si se acompaña con políticas de apoyo y apertura comercial.

Impacto social y económico para Honduras

A escala nacional, esta alta dependencia de Estados Unidos no es solo un dato económico: tiene efectos reales sobre empleos, inversión y estabilidad macroeconómica. Muchos puestos de trabajo dependen de la maquila y de la exportación agrícola: si el mercado estadounidense se resiente, podrían generarse tensiones sociales significativas.

La industria del café, en particular, se beneficia del alza de precios internacionales. Pero esos ingresos pueden ser volátiles, y los pequeños productores pueden quedar expuestos si la demanda o los precios caen. Es un juego de altos riesgos: grandes ganancias cuando todo va bien, grandes pérdidas cuando no.

Por otra parte, el hecho de que Honduras importe tanto —combustibles, insumos para maquila, vehículos— implica que el país está condicionado a las variaciones del coste de esos bienes en EE. UU., lo cual puede traducirse en inflación o en presión sobre las finanzas públicas si no se gestiona adecuadamente.


Los números del Banco Central son claros y contundentes: casi la mitad de lo que Honduras produce va a Estados Unidos, y ese vínculo define hoy gran parte de su destino económico. En un mundo cada vez más volátil, esa dependencia podría ser una ventaja si el mercado norteamericano sigue firme… o un peso excesivo si algo cambia. Todo dependerá de cuánto se arriesgue Honduras a diversificar, y de qué tanto pueda construir una economía menos pendular y más resiliente.

Por Linda Gutiérrez

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