Tegucigalpa. La maquila perdió 8,000 empleos en 2024 y cerrará 300 plazas más en 2025. Mientras el IMAE reporta una contracción del 0.1%, el gobierno calla ante la fuga de empresas como Hanes, ahogadas por tasas de interés del 22% 414.
Crisis sistémica, no coyuntural
El sector enfrenta una tormenta perfecta:
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Demanda débil en EE.UU. y El Salvador (principales compradores), con caída del 0.1% en producción textil 4.
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Competencia con Vietnam y Bangladés, donde los salarios son un 40% menores y la energía cuesta 30% menos que en Honduras 12.
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Tasas de interés del 22% encarecen créditos para innovación, frente al 12% en Guatemala 15.
Abandono gubernamental vs. acciones regionales
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0 proyectos para reconversión tecnológica, mientras Costa Rica avanza en manufactura electrónica con parques industriales subsidiados 12.
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El Programa de País con UNIDO (2025-2028) promete parques eco-industriales, pero no se ejecuta. El Salvador redujo trámites para maquilas en 30 días, captando US$500 millones en inversiones en 2024 11.
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La subida del salario mínimo a L11,972 (2025) no compensa la fuga: 50,000 empleos se evaporaron en el Valle de Sula desde 2023 14.
Impacto social y perspectivas
La contracción manufacturera profundiza la pobreza urbana (49.3%) y la informalidad. Proyectos de energía renovable con el Banco Mundial (US$150 millones) avanzan lentos, sin alivio inmediato 12.
Un cadáver vestido de oro
La maquila es un gigante con pies de barro: salarios que no alcanzan, plantas fantasmas y un Estado mudo. Sin energía subsidiada o parques tecnológicos, este «motor» será solo un recuerdo en las estadísticas

