Honduras. El Servicio de Estudios Económicos de MAPFRE, ha publicado
la actualización de su Informe Panorama Económico y Sectorial, en el que prevé un
crecimiento de la economía mundial del 2,7% para 2025, lo que supone cuatro décimas menos
de lo estimado a principios de año, y del 3% para 2026. Por su parte, las previsiones de
inflación son del 3,4% para 2025 (una décima menos) y del 2,9% para 2026.
El escenario que contempla que el estudio continúa siendo de desaceleración global,
controlada por los bancos centrales. Sin embargo, el surgimiento de nuevos riesgos a nivel
internacional derivados de la política arancelaria de EE. UU. lleva a un extra de prudencia y a
pensar en un posible desacople hacia movimientos menos coordinados a nivel global. Las
principales variables macroeconómicas seguirán expuestas a los efectos de las disputas
comerciales, por lo que su impacto dependerá de las políticas que se definan en los próximos
meses.
El Informe Panorama Económico y Sectorial, editado por Fundación MAPFRE, prevé unos
efectos más intensos de este nuevo escenario en Estados Unidos, con una desaceleración más
pronunciada y mayores presiones de precios que obstaculicen la actuación de la Fed. Así, el
crecimiento se situaría en el 1,9% en 2025 y en el 1,8% en 2026, frente al 2,5% y el 2%
previstos inicialmente. La inflación sería del 3% este año, una décima más, mientras que para
el próximo año la previsión se mantiene en el 2,6%.
En Latinoamérica, las implicaciones de las tensiones comerciales son dispares, ya que, aunque
apuntarían a una menor demanda externa para los socios más dependientes de EE.UU., como
México, estos también podrían beneficiarse tanto de una redirección comercial como por la
atracción de flujos de capital. Esta situación puede llevar a una política monetaria con menos
cambios de lo inicialmente previsto y ofrecer un marco relativamente estable. El crecimiento
económico estimado es del 1,9% para este año y del 2,1% para el próximo, y la inflación, del
8,8% y el 8%.
En la eurozona, en cambio, MAPFRE Economics vaticina un menor deterioro macroeconómico
y una inflación más controlada, factores a los que se suman los estímulos fiscales anunciados,
especialmente en Alemania, para dibujar un panorama menos negativo. El avance del PIB se
estima en el 0,8% este año y en el 1,1% para 2026, mientras que las anteriores estimaciones
eran del 1,1% y del 1,4%, respectivamente. Por su parte, la inflación se situaría en el 2,1% en
2025 y en el 1,8% en 2026.
En el agregado de los países emergentes, las previsiones de crecimiento se sitúan en el 3,3% y
3,5%para 2025 y 2026. El avance de los precios será del 4,2% para el año en curso y del 3,6% el
próximo. Las distintas regiones presentan movimientos notables en sus economías por el
impacto de las políticas arancelarias en Estados Unidos.
En Asia, sin embargo, la disputa comercial parece algo más pronunciada y las medidas
anunciadas menos conciliadoras, particularmente en China, lo que arroja un recorte de
previsiones más acusado para la región. Así, el conjunto de Asia Pacífico crecería un 4,3% en
2025 y un 4,4% en 2026, con una inflación del 0,4% y el 1%. China, que se esperaba en la
anterior edición del informe que creciese un 4,3% este año, lo hará un 4%, mientras que para
2026 se mantiene la previsión de avance del 4%, con una inflación del 0,2% y del 0,8%.
El sector asegurador aguanta el tipo pese a los aranceles
Una menor actividad económica a nivel global también tendría su impacto en la actividad
aseguradora, por lo que hay cierta moderación de las buenas perspectivas existentes a
principios de año. No obstante, y a pesar de la incertidumbre geopolítica, el crecimiento
económico y los niveles de tipos de interés seguirán impulsando el desarrollo del sector
asegurador global.
