Tegucigalpa. Honduras atraviesa una etapa de recuperación económica tras años de inestabilidad política y desafíos sociales. Con un PIB estimado en 32.5 mil millones de dólares para 2025 según proyecciones del Banco Mundial, el crecimiento del 3.8% reportado hasta abril por el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) refleja un avance impulsado por la digitalización y el comercio internacional. Políticamente, el gobierno de Xiomara Castro, en su cuarto año, enfrenta tensiones por acusaciones de corrupción y protestas por la crisis energética, pero ha priorizado acuerdos comerciales como la reciente apertura con Corea del Sur para el camarón y la consolidación del café. La inflación se mantiene en 5.5% anual, y la deuda pública ronda el 50% del PIB, lo que presiona las finanzas públicas. Este contexto destaca la resiliencia de sectores estratégicos frente a un entorno global volátil.
Crecimiento económico del 3.8% hasta abril de 2025
El Banco Central de Honduras (BCH) informó el 17 de junio de 2025 que la economía hondureña creció un 3.8% acumulado hasta abril, según el IMAE, consolidando una recuperación notable tras la pandemia. El gerente Carlos Ávila destacó este resultado como un reflejo del dinamismo en sectores clave como la intermediación financiera, las telecomunicaciones y la agricultura, que han impulsado el consumo interno y las exportaciones. Este crecimiento sugiere una economía en transición hacia la digitalización y la sostenibilidad, aunque enfrenta desafíos como la contracción manufacturera, ofreciendo un panorama optimista pero con matices.
Pilares del crecimiento: servicios digitales y exportaciones
Los servicios digitales y las exportaciones emergen como motores clave del crecimiento. Las telecomunicaciones reflejan una tendencia ascendente con la demanda de banda ancha fija y móvil, acelerada por la adopción de soluciones digitales en hogares y empresas, especialmente en zonas urbanas como Tegucigalpa. En el ámbito agropecuario, el repunte del café, motivado por precios internacionales récord (alrededor de 372 dólares por saco), y el crecimiento en la producción de camarón, tilapia, maíz, frijol, aves y huevos han fortalecido las exportaciones. El comercio también se benefició con un aumento en la venta de alimentos, fertilizantes y maquinaria eléctrica, impulsado por el inicio de la temporada agrícola.
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Intermediación Financiera: Incremento en préstamos al consumo, bienes inmuebles y comercio.
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Telecomunicaciones: Crecimiento del 12% en banda ancha y soluciones digitales.
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Agricultura: Exportaciones de café subieron 15%, con 1.2 millones de sacos hasta abril.
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Comercio: Aumento del 8% en ventas de alimentos y fertilizantes.
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Transporte: Alza del 10% por movimiento de café y vehículos.
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Seguros y Pensiones: Crecimiento del 5% en primas y cotizaciones.
Desafíos y perspectivas del sector manufacturero
A pesar del crecimiento general, la industria manufacturera mostró una leve contracción del 2% debido a la caída en la producción de textiles y prendas de vestir, sectores que representan el 39% de las exportaciones maquiladoras. Esta tendencia refleja la competencia internacional y la dependencia de insumos importados, que se encarecieron un 3% en 2024. Sin embargo, el transporte y almacenamiento crecieron un 10%, apoyados por el movimiento de mercancías como café y granos básicos, mientras el sector financiero se fortaleció con un aumento en comisiones bancarias. Las autoridades proyectan que el primer semestre cerrará con una tendencia sostenida, respaldada por la adaptabilidad de estos sectores estratégicos.
Proyecciones y resiliencia económica
Con este ritmo, el BCH y el gobierno anticipan que la actividad económica podría superar el 3.5% anual proyectado, apoyada por la diversificación hacia servicios digitales y la resiliencia agropecuaria. La adopción de tecnología, como plataformas de comercio electrónico, y la estabilización de precios internacionales del café ofrecen un impulso, aunque la vulnerabilidad a shocks externos (e.g., inflación global) y la inestabilidad política podrían limitar el crecimiento. Este escenario subraya la necesidad de políticas que fortalezcan la manufactura y reduzcan la dependencia de importaciones, asegurando una recuperación más inclusiva.

