Tegucigalpa. En un escenario donde la economía hondureña enfrenta cambios dramáticos tanto a nivel internacional como nacional, la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA) ha alzado la voz pidiendo certidumbre económica y política para enfrentar los retos del 2025. El contexto global ha moldeado un panorama económico incierto, y con las próximas elecciones en Honduras —primarias en marzo y generales en noviembre—, se requiere un ambiente de estabilidad política para no detener las inversiones proyectadas.
El sistema bancario hondureño, en palabras de la AHIBA, se encuentra en una posición sólida, afirmando contar con la liquidez necesaria para atender las demandas de crédito de los hondureños y los inversionistas. Se ha destacado que hay más de 122 mil millones de lempiras disponibles para impulsar actividades productivas, lo cual es un indicador positivo de la capacidad del sector financiero para apoyar la economía. Además, se espera que las tasas de interés disminuyan gracias a la mejora en la liquidez, favoreciendo especialmente a los pequeños y medianos empresarios con acceso a préstamos a tasas competitivas y plazos extendidos.
En cuanto a las remesas, aunque existe preocupación sobre cómo las deportaciones podrían afectar su envío, los datos de enero son optimistas, superando los años anteriores. Por otro lado, los altos precios del café son vistos como un amortiguador contra cualquier caída en las remesas, sumado a los esperados desembolsos de préstamos externos, lo que hace que el panorama de divisas para 2025 no sea tan preocupante.
Sector financiero
Sin embargo, el sector financiero también está en transición. Se ha observado una reducción en el uso de tarjetas de crédito, de un 12% en 2013 a un 3% este año entre la población mayor de 18 años, lo cual podría ser perjudicial, especialmente en años electorales donde se suelen anunciar medidas de control financiero. Por otro lado, los bancos han innovado con nuevas tecnologías de pago, beneficiando especialmente a pequeños emprendedores y mujeres, ofreciendo alternativas a los créditos tradicionales.
Mario Agüero, segundo vicepresidente de AHIBA, ha enfatizado la importancia de un diálogo constante con los reguladores para evitar sorpresas regulatorias. Este diálogo es crucial durante el proceso electoral para asegurar un ambiente pacífico y una transición ordenada del poder en enero de 2026. La estabilidad política y económica es vital para que el sistema bancario pueda seguir apoyando al ahorrante y al inversionista, manteniendo así la confianza en el mercado financiero hondureño.

