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17 agosto , 2026

Cómo la devaluación del lempira afectará tu bolsillo: impactos y beneficios de las remesas

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Tegucigalpa. La devaluación del lempira frente al dólar implica que la moneda hondureña pierde valor respecto a la divisa estadounidense, es decir, se necesitan más lempiras para comprar un dólar. Por ejemplo, si el tipo de cambio pasa de 24.70 lempiras por dólar a 26 lempiras, el lempira se ha devaluado un 5.3%. Esto ocurre por factores como la inflación, la falta de reservas internacionales o una menor confianza en la economía hondureña. En 2024, el Banco Central de Honduras (BCH) reportó un tipo de cambio promedio de 24.80 lempiras por dólar, pero las presiones económicas globales han incrementado esta tendencia en 2025.

Impacto en los precios de bienes importados

La devaluación encarece los productos importados, ya que Honduras depende de compras externas para bienes esenciales como combustibles, medicamentos y tecnología. Si un importador pagaba 2,470 lempiras por un barril de combustible a 100 dólares (a 24.70 lempiras por dólar), ahora pagaría 2,600 lempiras (a 26 lempiras por dólar), un aumento de 130 lempiras por barril. Este costo se traslada al consumidor, elevando los precios del transporte y de productos básicos, lo que afecta especialmente a las familias de bajos ingresos que destinan gran parte de su presupuesto a alimentos y servicios.

Efectos en las deudas y el comercio exterior

Las deudas externas de Honduras, mayormente en dólares, también se encarecen con la devaluación. Si el gobierno debía 100 millones de dólares, pagaba 2,470 millones de lempiras a 24.70; ahora, a 26 lempiras por dólar, pagaría 2,600 millones, 130 millones más. Además, las exportaciones hondureñas, como café y camarón, se vuelven más competitivas porque son más baratas para los compradores extranjeros. Sin embargo, este beneficio puede ser limitado si los costos de producción, como fertilizantes importados, también suben.

La cara positiva de las remesas

Las remesas, un pilar de la economía hondureña, se benefician de la devaluación. Según el BCH, Honduras recibió 10 mil millones de dólares en remesas en 2024, representando el 25% del PIB. Con un tipo de cambio más alto, cada dólar enviado desde EE.UU. se traduce en más lempiras para las familias. Por ejemplo, una remesa de 500 dólares que equivalía a 12,350 lempiras (a 24.70) ahora vale 13,000 lempiras (a 26), un aumento de 650 lempiras. Esto impulsa el consumo local y mejora el poder adquisitivo de los hogares receptores.

Desafíos para la estabilidad económica

A pesar del beneficio de las remesas, la devaluación genera incertidumbre. La inflación puede dispararse, reduciendo el poder adquisitivo general, y la dependencia de las remesas (80% provenientes de EE.UU.) expone a Honduras a cambios en las políticas migratorias estadounidenses, como el reciente impuesto del 5% propuesto por Donald Trump. Esto podría reducir los montos enviados, afectando a las familias que dependen de estos fondos para cubrir necesidades básicas como alimentación y educación.

Una economía en la cuerda floja

La devaluación del lempira frente al dólar refleja los retos estructurales de Honduras, como la falta de diversificación económica y la alta dependencia de importaciones y remesas. Aunque las remesas ofrecen un alivio, el país necesita políticas que fortalezcan las reservas internacionales y fomenten la producción local para reducir la vulnerabilidad ante fluctuaciones cambiarias. Sin estas medidas, la economía hondureña seguirá enfrentando un equilibrio precario entre beneficios temporales y desafíos a largo plazo
Por Linda Gutiérrez

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