COHEP vincula alza de precios con crisis internacional, mientras capital extranjero retrocede y crecimiento económico muestra señales de desaceleración.
El costo de vida en Honduras volvió a subir y no lo hizo solo. La inflación interanual alcanzó 3.94 % en marzo de 2026, impulsada por el encarecimiento de combustibles y alimentos, mientras la inversión extranjera cayó y las proyecciones de crecimiento se ajustan a la baja. El dato, revelado por el COHEP, dibuja un escenario donde consumir cuesta más y producir se vuelve más incierto.
COHEP y el termómetro inflacionario que marca el ritmo económico
El informe del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) confirma que la inflación aumentó 0.48 puntos porcentuales respecto a febrero, consolidando una tendencia de presión sobre los precios internos.
El principal detonante fue el sector energético, que aportó 0.43 % al índice inflacionario. Detrás de este comportamiento está el encarecimiento de los combustibles, influenciado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, un factor externo que sigue impactando directamente a economías importadoras de energía como Honduras.
A esto se suma el rubro de alimentos, que aportó 0.42 %, con incrementos en productos clave como lácteos y alimentos industrializados. En términos prácticos, el impacto se traslada de forma directa al gasto diario de los hogares.
Combustibles, transporte y medicamentos: el impacto silencioso en el bolsillo
La inflación no solo se mide en porcentajes, sino en decisiones cotidianas. El aumento en combustibles tiene un efecto multiplicador sobre toda la economía: transporte, logística, producción y precios finales.
El informe del COHEP identifica aumentos en bienes específicos que reflejan este fenómeno:
- Vehículos de transporte terrestre, especialmente carros turismo nuevos
- Motocicletas y cuatrimotos, claves para movilidad urbana y rural
- Medicamentos, con impacto directo en el gasto familiar
- Alimentos perecederos, especialmente lácteos
- Productos industrializados, con efecto en consumo masivo
Este encadenamiento explica por qué una variación aparentemente moderada de inflación puede sentirse más intensa en la vida diaria.
Inversión extranjera: menos capital, más señales de alerta
Mientras los precios suben, el capital externo muestra señales de retirada. La inversión extranjera directa (IED) cerró 2025 en us$ 881.2 millones, una caída de 2.2 % respecto a 2024.
Más relevante aún es el dato de -us$ 18.8 millones en nueva participación de capital, lo que indica salida neta de inversionistas. En términos económicos, esto refleja menor confianza o búsqueda de mercados más estables o rentables.
La estructura de la inversión también revela concentración:
- 69 % en actividades financieras y de seguros (us$ 607.9 millones)
- 13 % en maquila (us$ 111.2 millones)
- 11 % en comercio, restaurantes y hoteles
Esto evidencia una economía donde el capital se concentra en sectores específicos, sin una diversificación robusta hacia industria o infraestructura.
Crecimiento económico: más lento y con menor impacto productivo
El crecimiento económico de Honduras en 2025 fue de 3.8 %, ligeramente superior a años previos. Sin embargo, el dato pierde fuerza al analizar su composición.
Según COHEP, el 75 % del crecimiento fue impulsado por el sector privado, mientras que el sector público aportó el resto. A pesar de esto, la inversión tuvo un efecto negativo, restando 0.03 puntos porcentuales.
Para 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un crecimiento de 3.3 %, lo que implica una desaceleración.
El problema no es solo cuánto crece la economía, sino cómo lo hace. El propio COHEP advierte que este dinamismo no está generando expansión productiva sostenida, un factor clave para empleo, salarios y competitividad.
Inflación controlada, pero con presión estructural
A nivel regional, una inflación de 3.94 % puede considerarse moderada. Países de Centroamérica han registrado niveles similares o superiores en contextos recientes. Sin embargo, en Honduras el impacto es más sensible debido a factores estructurales:
- Alta dependencia de importación de combustibles
- Bajo poder adquisitivo promedio
- Alta proporción del gasto en alimentos dentro del ingreso familiar
- Limitada diversificación productiva
Esto significa que incluso variaciones moderadas pueden tener efectos desproporcionados en la economía real.
Un equilibrio frágil entre precios, inversión y crecimiento
El dato de inflación no está aislado. Se conecta con una caída en la inversión extranjera y una proyección de menor crecimiento económico. Es un triángulo que define el clima económico actual: más caro producir, menos capital disponible y menor expansión esperada.
En este contexto, las decisiones de política económica —desde subsidios hasta incentivos a la inversión— serán determinantes para sostener el equilibrio.
El señalamiento del COHEP es claro: la economía hondureña mantiene estabilidad relativa, pero enfrenta tensiones acumuladas que podrían amplificarse si los choques externos persisten.




