La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y la Fundación para el Desarrollo Empresarial (FUNDER) firmaron un convenio interinstitucional para dar continuidad al Modelo de Desarrollo de la Pequeña Agricultura Empresarial Rural, en un contexto donde el sector agrícola sigue siendo uno de los principales generadores de empleo, pero con altos niveles de informalidad y baja productividad.
El objetivo central del acuerdo es modernizar la producción y fortalecer las capacidades de más de 48 mil productores a nivel nacional, en un intento por acelerar la transición desde una agricultura de subsistencia hacia un modelo empresarial.
UN MODELO QUE ORGANIZA AL PRODUCTOR RURAL
La iniciativa integra a productores organizados en cajas rurales, asociaciones de productores y cadenas de valor, impulsando la transición de una agricultura de subsistencia hacia una agricultura empresarial, más competitiva, organizada y orientada al mercado.
Este enfoque busca reducir la fragmentación del sector rural, donde gran parte de los productores opera con limitaciones de escala, financiamiento y acceso a mercados formales.
FIRMA INSTITUCIONAL Y VISIÓN DE DESARROLLO
El acuerdo fue suscrito por el titular de la SAG, Moisés Abraham Molina, y el director ejecutivo de FUNDER, Miguel Ángel Bonilla, quienes destacaron que este modelo promueve el desarrollo integral de las capacidades productivas, organizativas y comerciales de los pequeños y medianos productores.
La firma del convenio se enmarca en una estrategia de cooperación que, según ambas instituciones, ya ha tenido ciclos previos y se renueva cada cuatro años como mecanismo de continuidad institucional.
CRÉDITO Y FINANCIAMIENTO COMO MOTOR DEL CAMBIO
El director ejecutivo de FUNDER, Miguel Ángel Bonilla, expresó que “este documento se firma cada cuatro años para apoyar la pequeña agricultura empresarial, y mediante este acuerdo se coordinan acciones conjuntas para asistir a los pequeños productores y emprendedores rurales, vinculados ql mercado nacional como para la exportación”.
Asimismo, señaló que “a través del Centro de Servicios Financieros de la fundación se otorgan créditos, con el propósito de que los productores cuenten con los recursos necesarios para implementar recomendaciones técnicas y mejorar la calidad de sus productos”.
El acceso a financiamiento aparece como uno de los ejes centrales del modelo, especialmente en un sector donde la falta de capital ha limitado históricamente la inversión productiva.
ASISTENCIA TÉCNICA, TECNOLOGÍA Y PRODUCTIVIDAD
A través del convenio, los productores tendrán acceso a acompañamiento técnico, financiamiento, innovación y transferencia de tecnología, lo que permitirá mejorar la productividad y fortalecer su inserción en los mercados nacionales e internacionales.
Este componente técnico busca cerrar la brecha entre la producción tradicional y los estándares exigidos por cadenas comerciales más sofisticadas, incluyendo procesos de calidad, manejo productivo y eficiencia.
INTEGRACIÓN A MERCADOS Y DESARROLLO RURAL
Asimismo, ambas instituciones reafirmaron su compromiso de continuar fortaleciendo el trabajo conjunto con cajas rurales, asociaciones de productores y demás actores del sector agroalimentario, para consolidar la transición hacia una agricultura empresarial y ampliar las oportunidades de comercialización y desarrollo económico rural.
El desafío, según el propio esquema del convenio, será convertir esta articulación institucional en mejoras concretas de ingreso, productividad y estabilidad económica para los productores, en un contexto donde el campo sigue siendo uno de los sectores más sensibles de la economía hondureña.

