Hoy:

15 agosto , 2026

¿Honduras al borde del ajuste? El FMI llega con análisis de deuda y crecimiento

Comparte

Las cifras de crecimiento, deuda pública y empleo contrastan con las expectativas de asistencia técnica y nuevas metas macroeconómicas.

El 2026 arrancó con una visita decisiva: “El FMI viene para evaluar y ayudar a Honduras a cumplir metas macroeconómicas y de inversión”, dijo Emilio Hernández, ministro de Finanzas. En febrero, una misión técnica analizará deuda, divisas y proyectos públicos en un país donde pobreza, empleo y crecimiento siguen en debate.

Una misión clave para Honduras

El desafío de febrero y las prioridades económicas
En febrero, una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará a Tegucigalpa para iniciar una revisión profunda de la situación económica hondureña, con reuniones programadas con el presidente Nasry Asfura, sector privado, bancos y representantes del Estado. “Tendrán reuniones con nuestro presidente… también con el Estado”, explicó el ministro de Finanzas, Emilio Hernández en la Casa Presidencial.

El objetivo oficial, añaden fuentes del Gobierno, es analizar posibilidades de financiamiento para salud, infraestructura y carreteras, así como diseñar metas que permitan conseguir mayor apoyo presupuestario. Además del FMI, la delegación hondureña prevé diálogo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para asegurar asistencia técnica y recursos.

Deuda pública, crecimiento y contexto macroeconómico

Cifras que pesan en la mesa de negociación
Honduras encara sus cuentas públicas con una deuda externa de más de $10,000 millones, equivalente a más del 25 % del PIB, según datos oficiales disponibles hasta 2025. Esta cifra refleja tanto la acumulación histórica como nuevos préstamos gestionados en los últimos años. Según datos del Banco Central, la deuda pública total llegó a $10,219.2 millones, con leves variaciones por amortizaciones y movimientos cambiarios.

En ese entorno, las proyecciones de crecimiento son moderadas pero estables: el Fondo Monetario Internacional estima un aumento del PIB de alrededor de 3.4 %-3.8 % para 2025-2026, una cifra similar al pronóstico de organismos multilaterales. Este crecimiento, aunque insuficiente para cerrar brechas de pobreza, es un punto de respaldo para que las autoridades negocien nuevos recursos con el FMI.

Claves macro a considerar

Datos que marcarán la agenda con el FMI

  • Más de 60 % de la población vive bajo condiciones de pobreza, con cifras particularmente altas en zonas rurales, reflejo de desigualdades profundas.

  • La tasa de desempleo estructural ronda cifras significativas, incluso con ligeras mejoras recientes, con gran parte del empleo informal sin acceso a seguridad social.

  • Honduras depende fuertemente de remesas, que representan una parte sustancial del PIB y el ingreso familiar, apuntalando la demanda interna.

  • El país ha cumplido revisiones técnicas del acuerdo ampliado con el FMI que han habilitado desembolsos por cientos de millones de dólares para sostener la balanza de pagos y estabilizar la economía.

Voces oficiales y agenda política

Asfura apuesta por una agenda pragmática
Al asumir la presidencia para el periodo 2026-2030, Nasry Asfura prometió a los hondureños que su administración trabajará para “optimizar los recursos públicos” y reducir el tamaño del Estado. Su discurso de toma de posesión, en una ceremonia sobria y menos multitudinaria de lo habitual, marcó un tono de urgencia fiscal ante retos como salud, educación y seguridad, problemas que no son nuevos pero sí inmediatos.

Por su parte, Roberto Lagos, presidente del Banco Central de Honduras, insistió en que la asistencia técnica que traerán el FMI y el Tesoro de Estados Unidos es crucial para alcanzar metas realizables en temas cambiarios y crediticios: “Se traerá toda esa asistencia técnica… para apoyar al país”, dijo Lagos, subrayando que Honduras necesita ajustar varios instrumentos de política para aumentar la confianza inversionista.

Expectativas empresariales y clima de inversión

Sector privado en el centro del diálogo
Representantes del sector empresarial ven con cautela la llegada de la misión del FMI. Para muchos, la estabilidad macroeconómica es un paso necesario para atraer inversión nacional y extranjera, que ha mostrado señales de reactivación en algunos sectores. Sin embargo, existe preocupación porque medidas exigidas en acuerdos con multilaterales, como reformas fiscales o ajustes en el mercado de divisas, puedan impactar el consumo y la inversión interna.

En diciembre pasado, analistas señalaron que cambios en la tasa de política monetaria y ajustes en la subasta de divisas eran recomendados por el FMI para fortalecer la economía. Estas herramientas, si bien útiles para la estabilidad, generan incertidumbre entre empresarios sobre cómo afectarán los costos de financiamiento y la confianza económica, especialmente en un país con altos niveles de informalidad laboral y brechas en infraestructura social.

Historia reciente y retos estructurales

Un ciclo de acuerdos con el FMI y la complejidad hondureña
Esta no será la primera vez que Honduras y el FMI trabajan de manera estrecha. En 2023 se firmó un acuerdo bajo los marcos de Servicio Ampliado y Servicio de Crédito Ampliado, que ha permitido desembolsos de cientos de millones de dólares tras varias revisiones técnicas. Estos acuerdos han buscado respaldar la estabilidad macroeconómica y las políticas fiscales prudentes, aunque las condiciones sociales siguen siendo delicadas.

Expertos internacionales recuerdan que Honduras enfrenta desafíos estructurales de largo plazo: desigualdad persistente, volatilidad en mercados internacionales, vulnerabilidad a desastres climáticos y limitaciones institucionales que frenan la inversión. Para muchos economistas, cualquier nuevo pacto con el FMI debe combinar disciplina fiscal con incentivos a la inversión productiva y medidas sociales que permitan crecimiento más inclusivo.

La encrucijada económica

Contrastes de expectativas y urgencias populares
En la vida cotidiana de los hondureños, la economía es una mezcla de pequeños avances y desafíos persistentes. Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran estabilidad o crecimiento moderado, millones de familias enfrentan altos niveles de pobreza, empleo informal y bajos ingresos reales. El papel del FMI, en este contexto, será juzgado no solo por los apoyos financieros que pueda facilitar sino por cómo estos recursos y recomendaciones se traduzcan en mejoras concretas en condiciones de vida.

“No podemos fallar a los hondureños”, dijo Asfura en su discurso de posesión, subrayando que su Gobierno espera trabajar con compromiso para cerrar brechas estructurales. Esa promesa se pondrá a prueba en reuniones con multilaterales este febrero —cuando se inicie una etapa crucial de diálogo y posibles acuerdos con el FMI— en un momento en que la economía hondureña oscila entre la búsqueda de estabilidad y la necesidad de crecimiento inclusivo.

Por Linda Gutiérrez

Últimos artículos

Artículos Relacionados

Supermercados La Colonia lanzó en Honduras La Moderna, una nueva marca propia de pastas desarrollada junto a Inversiones GF Global, […]

Últimos artículos

Scroll al inicio