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16 agosto , 2026

Asfura impulsa la primera Política Energética Nacional

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El Gobierno de Honduras acordó con OLACDE iniciar el diseño de la primera Política Energética Nacional, con apoyo europeo y énfasis en integración, inversión y seguridad energética.

El Gobierno de Honduras abrió el proceso para elaborar la primera Política Energética Nacional, luego de la reunión que el presidente Nasry Asfura sostuvo el miércoles en Casa Presidencial con Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE). La fecha exacta del encuentro no está consignada en la gacetilla. El acuerdo importa porque coloca bajo una misma hoja de ruta la planificación energética, la integración regional, la electrificación y la seguridad del suministro, con asistencia técnica de OLACDE y respaldo de la Unión Europea mediante GET.transform.

¿QUÉ REVELA ESTA DECISIÓN SOBRE EL ESCENARIO POLÍTICO?

La decisión coloca la política energética como un asunto de planificación estatal de largo plazo, más allá de una medida puntual sobre generación, tarifas o infraestructura. El elemento políticamente relevante es que el Ejecutivo pretende construir por primera vez un documento que defina hacia dónde debe avanzar Honduras en materia de energía y que articule distintas áreas del sector bajo una estrategia común. La participación de OLACDE, organismo regional que agrupa a 27 países miembros, añade una dimensión internacional al proceso y abre espacio para que las decisiones nacionales estén vinculadas con iniciativas de integración energética latinoamericana.

También existe una señal de negociación institucional. La política será construida mediante diagnósticos y consultas en todo el país, organizada en 16 ejes temáticos que incluyen hidrocarburos, gas natural, energías renovables, movilidad eléctrica, gobernanza y responsabilidad social. Eso significa que el proceso tendrá que conciliar intereses de empresas energéticas, consumidores, instituciones públicas, inversionistas y sectores productivos. El desafío político no estará solamente en redactar el documento, sino en convertir sus prioridades en decisiones presupuestarias, regulatorias y legislativas capaces de sostenerse frente a cambios de gobierno.

El acuerdo también puede modificar el peso relativo de los actores dentro del sector. OLACDE gana capacidad de acompañamiento técnico; el Gobierno de Honduras asume el liderazgo político del proceso; y la Unión Europea, a través de GET.transform, aparece como un respaldo externo para su implementación. La participación de estos organismos puede facilitar cooperación e inversión, pero también hará más relevante la discusión sobre quién define las prioridades nacionales y bajo qué criterios se asignarán recursos y proyectos.

¿POR QUÉ EL GOBIERNO O EL CONGRESO IMPULSAN ESTA MEDIDA?

En la información disponible no se menciona una iniciativa específica del Congreso Nacional, una reforma legal, un decreto o una votación vinculada directamente con el acuerdo. El impulso corresponde al Poder Ejecutivo, a través de la agenda planteada por el presidente Nasry Asfura y las autoridades de la Secretaría de Energía. La apuesta consiste en pasar de decisiones sectoriales a una estrategia nacional que determine prioridades para generación, infraestructura, mercados, electrificación y nuevas tecnologías.

El contexto económico explica parte de la presión. Andrés Rebolledo señaló que la región atraviesa transformaciones en sus sistemas energéticos, mientras aumentan la electrificación, la necesidad de almacenamiento y el interés por tecnologías como el hidrógeno verde. A esto se suman la volatilidad de los mercados internacionales, el crecimiento de la demanda eléctrica y la competencia por minerales críticos. Para Honduras, disponer de una estrategia de largo plazo puede servir para ordenar la llegada de inversiones y reducir incertidumbre para empresas que requieren energía confiable y competitiva.

La agenda también responde a una discusión regional más amplia: cómo aprovechar una matriz eléctrica latinoamericana en la que alrededor del 70 % de la generación proviene de fuentes renovables. Para el Gobierno, la integración regional puede permitir complementar capacidades de generación y utilizar de manera más eficiente la infraestructura existente. La negociación, sin embargo, tendrá que traducirse en proyectos, regulación y financiamiento para que la política no quede limitada a un documento de planificación.

¿QUIÉNES SON LOS ACTORES CLAVE DE ESTA DECISIÓN?

El proceso reúne al Poder Ejecutivo hondureño, organismos regionales y cooperación internacional, además de funcionarios directamente vinculados con energía. Cada actor tiene una posición diferente dentro de la construcción de la política y en la eventual implementación de sus prioridades.

  • Nasry Asfura — Presidente de la República: encabeza políticamente el acuerdo y coloca la planificación energética dentro de la agenda del Ejecutivo.
  • Andrés Rebolledo — Secretario ejecutivo de OLACDE: ofrece el acompañamiento regional y técnico para construir la política energética hondureña. Planteó como prioridades la integración regional, las políticas nacionales y la transformación tecnológica del sector.
  • OLACDE — Organismo regional: apoyará técnicamente el diseño de la política y la integración de Honduras a una agenda energética latinoamericana más amplia.
  • Secretaría de Energía: participa directamente en la definición de las prioridades sectoriales y en la construcción institucional de la política.
  • Diana Solís — Subsecretaria de Energía Renovable y Electricidad: forma parte del equipo hondureño involucrado en el proceso energético.
  • Henry Francisco Acosta — Subsecretario de Hidrocarburos: representa el componente de hidrocarburos dentro de la estructura energética gubernamental.
  • Gloria Alvarenga González — Directora de OLACDE: participó en la reunión como representante del organismo regional.
  • Gabriel Vergara — Oficial de Comunicaciones de OLACDE: integró la delegación del organismo.
  • Unión Europea y GET.transform — Cooperación internacional: respaldan la iniciativa y pueden aportar apoyo técnico para su desarrollo e implementación.
  • Empresas, consumidores y sectores productivos: serán afectados por las decisiones futuras sobre costos, disponibilidad, infraestructura, generación, movilidad eléctrica y nuevas tecnologías.

¿QUÉ CAMBIOS PUEDE GENERAR ESTA MEDIDA?

El cambio principal sería institucional: Honduras pasaría a contar con una Política Energética Nacional diseñada como hoja de ruta de largo plazo. La propuesta contempla 16 ejes, por lo que su alcance supera la generación eléctrica e incluye hidrocarburos, gas natural, energías renovables, movilidad eléctrica, gobernanza y responsabilidad social. Para los ciudadanos, el impacto final dependerá de las políticas que se adopten posteriormente sobre suministro, acceso y costos de la energía.

Para las empresas y sectores productivos, una estrategia nacional puede ofrecer mayor previsibilidad sobre las prioridades de infraestructura, generación y transición energética. También puede facilitar la identificación de áreas para inversión en energías renovables, almacenamiento, electrificación, biocombustibles e hidrógeno de bajas emisiones. Sin embargo, el acuerdo anunciado todavía no establece proyectos concretos, montos de inversión ni cronogramas de ejecución, por lo que cualquier impacto económico inmediato sería prematuro.

El siguiente paso será desarrollar los diagnósticos y consultas nacionales que alimentarán la política. Después deberán definirse las líneas estratégicas, los mecanismos de implementación y los instrumentos necesarios para ejecutarlas. Allí aparecerá la dimensión más compleja: determinar qué medidas requieren decisiones administrativas y cuáles podrían necesitar leyes, reformas regulatorias, presupuesto público o acuerdos con el sector privado.

¿QUÉ TENSIONES, RIESGOS Y OPORTUNIDADES APARECEN?

Uno de los principales riesgos es que la política termine enfrentando intereses divergentes dentro del sector energético. La inclusión simultánea de hidrocarburos, gas natural, renovables, movilidad eléctrica y nuevas tecnologías implica decidir dónde concentrar recursos y qué velocidad tendrá la transición. Las empresas tradicionales pueden defender inversiones existentes, mientras nuevos actores buscarán espacio en generación renovable, almacenamiento y tecnologías emergentes.

Otro punto de tensión será la relación entre planificación y ejecución. La participación de OLACDE y el respaldo de la Unión Europea pueden mejorar la capacidad técnica del proceso, pero la responsabilidad política de convertir las recomendaciones en decisiones seguirá estando en Honduras. Si la política no se conecta con regulación, presupuesto, infraestructura y mecanismos de inversión, su capacidad para modificar el sector será limitada.

La oportunidad está en utilizar la política como instrumento para reducir incertidumbre y atraer capital hacia infraestructura energética. La integración regional también podría mejorar la confiabilidad del sistema y permitir un uso más eficiente de los recursos disponibles. El escenario futuro dependerá de si el Ejecutivo consigue convertir el consenso inicial con OLACDE en acuerdos internos duraderos entre instituciones, empresas, consumidores y otros actores políticos.

DATOS CLAVE DEL ANUNCIO

  • Fecha: miércoles, fecha exacta no especificada en la gacetilla suministrada.
  • Lugar: Casa Presidencial, Honduras.
  • Institución responsable: Gobierno de Honduras, con participación de la Secretaría de Energía.
  • Presidente: Nasry Asfura.
  • Organismo internacional/regional: Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE).
  • Funcionario internacional: Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de OLACDE.
  • Medida principal: elaboración de la primera Política Energética Nacional de Honduras.
  • Apoyo internacional: Unión Europea, mediante GET.transform.
  • Ejes de trabajo: planificación energética, integración de mercados, electrificación de la economía, seguridad energética y capacitación.
  • Alcance de la política: 16 ejes temáticos.
  • Sectores incluidos: hidrocarburos, gas natural, energías renovables, movilidad eléctrica, gobernanza y responsabilidad social, entre otros.
  • Montos económicos: la gacetilla no informa montos de inversión, presupuesto ni financiamiento.
  • Sectores afectados: consumidores, empresas energéticas, sectores productivos, inversionistas y entidades públicas vinculadas con energía.
  • Próximos pasos: diagnósticos, consultas en todo el país, construcción de la política y gestión de apoyos para su implementación.
  • Funcionarios hondureños participantes: Diana Solís, subsecretaria de Energía Renovable y Electricidad; Henry Francisco Acosta, subsecretario de Hidrocarburos.
  • Otros participantes: Gloria Alvarenga González, directora de OLACDE, y Gabriel Vergara, oficial de Comunicaciones del organismo.
  • Congreso Nacional: no aparece involucrado en el anuncio; tampoco se reportan diputados, partidos políticos, proyectos de ley, decretos o votaciones relacionados con esta decisión.

Clave editorial: la noticia no es simplemente una reunión entre Asfura y Rebolledo. El dato de mayor peso es que el Ejecutivo hondureño está iniciando el diseño de una política energética nacional de largo plazo, con asistencia regional y respaldo europeo, y que el verdadero impacto dependerá de cómo esa hoja de ruta se traduzca después en regulación, inversión, presupuesto e infraestructura.

Por Daniel Quijano

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