La misión internacional pide calma y resguardo de materiales, en medio de denuncias, movilizaciones convocadas y un conteo casi cerrado.
“El CNE debe trabajar sin presiones”. La frase de la OEA marcó un martes de creciente tensión en Honduras. Mientras el país despierta con el 99.40 % de actas escrutadas y movilizaciones convocadas desde líderes partidarios, la misión internacional pidió frenar llamados que puedan alterar el orden público justo en la etapa más frágil del proceso.
Un mensaje directo en el momento más delicado
La Misión de Observación Electoral de la OEA difundió un mensaje contundente en plena recta final del proceso electoral. Según el comunicado publicado en su cuenta oficial, el organismo rechaza cualquier convocatoria que busque alterar el orden público, especialmente cuando el escrutinio aún no está completamente cerrado. El llamado ocurre más de una semana después de las elecciones del 30 de noviembre y en medio de un ambiente marcado por la desconfianza entre partidos y simpatizantes.
La misión reforzó la idea de que el Consejo Nacional Electoral debe concluir su labor “sin presiones”, tanto de actores políticos como de grupos movilizados. Informó que su preocupación central radica en preservar el derecho de los hondureños a que su voto sea respetado, sin que factores externos o tensiones en calles y centros logísticos afecten las etapas finales del conteo. El mensaje se interpretó como una advertencia a líderes que buscan movilizar bases en momentos de alta sensibilidad.
El escrutinio avanza, pero aún faltan actas decisivas
Mientras la OEA enviaba su señal, el CNE actualizó las cifras oficiales del escrutinio. Con el 99.40 % de las actas procesadas, Nasry “Tito” Asfura del Partido Nacional mantiene la ventaja con 1,298,835 votos (40.52 %). Le sigue Salvador Nasralla del Partido Liberal con 1,256,428 votos (39.48 %), una diferencia estrecha que mantiene la expectativa pública al límite. En tercer lugar aparece Rixi Moncada, de Libre, con 618,448 votos (19.29 %).
Según el CNE, aún quedan 2,773 actas pendientes de revisión. Todas fueron catalogadas con inconsistencias y deben pasar por un escrutinio especial que podría comenzar este miércoles. Estas actas, aunque representan un porcentaje reducido del total, pueden influir en la narrativa política y en el cierre definitivo del proceso. En este contexto, la OEA insistió en la necesidad de resguardar adecuadamente los materiales electorales.
El llamado de Libre y el riesgo de nuevas tensiones
La declaración de la OEA surgió pocas horas después de que José Manuel Zelaya Rosales, coordinador del Partido Libre, convocara a activistas a movilizarse hacia un centro logístico del CNE. La invitación circuló en X y generó preocupaciones sobre posibles intentos de presión hacia la autoridad electoral. Según el organismo internacional, cualquier intento de interferencia compromete la “etapa más delicada” del proceso.
La OEA reiteró la necesidad de esperar los resultados finales y respetar la voluntad popular sin añadir incertidumbre.
Puntos clave del contexto inmediato:
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El CNE debe revisar 2,773 actas con inconsistencias.
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Libre convocó a activistas a un centro logístico en Tegucigalpa.
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La OEA advirtió que estas presiones amenazan el orden público.
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La diferencia entre Asfura y Nasralla se mantiene ajustada.
Una tensión que crece en redes, calles y discursos
El impacto del mensaje de Zelaya se sintió de inmediato. Sectores políticos y ciudadanos expresaron preocupación por un posible escalamiento en las calles. La OEA destacó que ninguna presión externa puede interferir con el derecho de los hondureños a que se respete su voto, una idea que se convierte en eje del comunicado. Según la misión, momentos como este requieren moderación, transparencia y resguardo absoluto de los materiales electorales.
El clima de tensión se refleja también en redes sociales, donde simpatizantes de los principales candidatos han intercambiado acusaciones sobre supuestas irregularidades. En este ambiente, el organismo internacional subrayó que cualquier acto que incremente la desconfianza pública puede afectar la credibilidad del proceso. La prioridad, dijo, debe ser permitir que el CNE complete el escrutinio con procedimientos reglamentados y sin interferencias.
El escrutinio especial como última etapa decisiva
La revisión de las 2,773 actas con inconsistencias será el punto crítico de los próximos días. Según informó el CNE, estas actas requieren validación adicional debido a diferencias numéricas, firmas faltantes o datos que no coinciden con las transmisiones preliminares. La institución ha reiterado que este proceso es habitual en todas las elecciones y garantiza transparencia en el resultado final.
La OEA explicó que este escrutinio especial debe realizarse con condiciones mínimas: seguridad en las instalaciones, monitoreo permanente y ausencia de presiones externas. El mensaje apela a partidos, autoridades y ciudadanía para que permitan que este procedimiento avance de manera ordenada. Para la misión, la confianza en la última etapa depende tanto de la transparencia del CNE como de la prudencia de quienes participan del proceso político.
El país espera el cierre entre llamados a calma y señales de alerta
A medida que Honduras entra a la fase final del conteo, el mensaje de la OEA se convierte en un punto de referencia para todos los actores. El organismo pidió nuevamente respetar la voluntad popular y mantener el orden en las calles. La preocupación radica en que pequeñas convocatorias pueden escalar rápidamente en un contexto donde el margen entre los candidatos líderes es reducido y cada acta adquiere peso político.
Con el escrutinio especial a punto de iniciar, el CNE continúa pidiendo paciencia y confianza en el procedimiento institucional. Los próximos días serán decisivos no solo para conocer el ganador oficial, sino también para medir la capacidad del país de garantizar un cierre electoral en calma. En el centro de este escenario, el mensaje firme de la OEA intenta asegurar que el proceso finalice sin interferencias y con respeto a la decisión de los ciudadanos.




