La casa de estudios ofrece vehículos institucionales para asegurar que el material de votación llegue a tiempo.
Menos de 30 días para las elecciones del 30 de noviembre y aparece una universidad con sus buses listos: el rector Odir Fernández declara “¡no hay excusas!” y pone la flota de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) al servicio del Consejo Nacional Electoral (CNE), cuando la empresa privada adjudicada se retiró y dejó al país sin transporte electoral.
La oferta universitaria ante el vacío logístico
El rector Odir Fernández anunció que la UNAH pone a disposición “los buses, vehículos institucionales y todo tipo de transporte de la universidad” para asegurar que el material electoral sea trasladado a tiempo, según su publicación en la red social X. Según medios hondureños, esta medida surge luego de que la empresa adjudicada para esa labor declinara participar.
“La UNAH está dispuesta a colaborar porque el pueblo hondureño desea unas elecciones limpias y transparentes”,
declaró Fernández, en un gesto que coloca a la universidad en un rol poco habitual: garante logístico de un proceso electoral.
¿Qué dejó la retirada de la empresa privada?
La empresa Unión Latin Cargo S.A., adjudicada para el traslado de maletas electorales, kits tecnológicos y demás insumos, comunicó que se retira definitivamente del proceso argumentando falta de pagos parciales, ausencia de simulacros y retrasos acumulados.
Según el comunicado de la empresa, las condiciones actuales “no garantizan un desarrollo logístico seguro ni financieramente viable”.
Con este vacío, el CNE queda sin la firma encargada del transporte del material electoral crucial, lo que a menos de un mes de los comicios profundiza la crisis de la logística. Analistas advierten que este tipo de fallas pone en riesgo la distribución de la documentación electoral en zonas rurales y de difícil acceso.
Impactos inmediatos y medidas puntuales
Ante este escenario la UNAH entra al rescate, pero los desafíos desplegados son múltiples. Entre los puntos más relevantes están:
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La necesidad de cubrir rutas en los 18 departamentos del país, muchas de ellas con condiciones difíciles.
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Garantizar que los vehículos universitarios estén en condiciones idóneas para traslado de material sensible.
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Coordinar con el CNE y las fuerzas de seguridad el resguardo y entrega del material electoral.
La oferta de la UNAH marca un giro: el rector Odir Fernández dijo “si el CNE no logra contratar el transporte… la UNAH pone a disposición … todo tipo de transporte de la universidad”.
Riesgos para la democracia si falla la logística
La logística no es un detalle menor: sin transporte adecuado, el proceso electoral corre el riesgo de retrasos, cuestionamientos públicos y pérdida de confianza ciudadana. Expertos en procesos electorales señalan que cualquier fallo en el traslado del material puede derivar en impugnaciones, dudas sobre transparencia y caída de legitimidad del resultado. En contextos con zonas remotas, el desplazamiento oportuno de urnas y kits es clave.
El papel de la UNAH como alternativa urgente supone también un reto: debe coordinarse con el CNE, adecuar la logística universitaria al calendario electoral y asegurar que su intervención no se perciba como parcial o electoralmente sesgada. La ecuación es compleja y con los plazos cada vez más apremiantes.
Lo que esto significa para Honduras
La decisión de la UNAH de sumarse al despliegue logístico electoral simboliza el tamaño del reto que enfrenta Honduras en su búsqueda de unas elecciones transparentes. Este 30 de noviembre se mide no sólo la voluntad ciudadana, sino también la capacidad institucional de garantizar un proceso sin tropiezos.
Para el rector Odir Fernández es un mensaje claro: “Queremos elecciones limpias y transparentes … ¡no hay excusas!”. Con su flota puesta al servicio del país, la universidad asume un rol extraordinario, huyendo del aula y entrando en la arena electoral con la promesa de ayudar a que el mecanismo funcione.




