El sector privado prevé un crecimiento menor al oficial y alerta sobre la falta de inversión extranjera y diversificación productiva.
Tegucigalpa . Alejandro Kaffati, oficial de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), proyectó que la economía de Honduras cerrará 2025 con un crecimiento aproximado del 3 %, impulsado principalmente por mayores ingresos de divisas derivados de las exportaciones de café.
Las previsiones del Banco Central de Honduras (BCH) oscilan entre el 3,5 % y el 4 %, mientras que el sector privado adopta una postura más conservadora al fijar su estimación en 3 %. Economistas consultados coinciden en que, para generar empleo formal y avanzar en la reducción de la pobreza y desigualdad, el crecimiento tendría que ser mucho más robusto, en el orden del 5 % o 6 %.
Para Kaffati, uno de los retos centrales es la poca diversificación productiva del país. Además, alertó que la inversión extranjera directa (IED) —que ronda apenas un 1,3 % del PIB— es insuficiente para impulsar un despegue sostenible. Bajo este nivel, según él, Honduras está condenada a permanecer en un “umbral de subdesarrollo”.
Durante el primer semestre de 2025, Honduras registró un flujo neto de IED de 500,4 millones de dólares, según datos del BCH. En el segundo trimestre, las entradas por reinversión de utilidades compensaron salidas en participaciones de capital y otros instrumentos. En total, los primeros tres meses mostraron 286,9 millones de dólares, lo que sumado al segundo trimestre da la cifra de medio millardo para el semestre.
Comparativa con otros países centroamericanos
Para comprender mejor el panorama regional, conviene contrastar con las expectativas de crecimiento en otros países de Centroamérica:
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Panamá: se anticipa un crecimiento del 3,9 % para 2025, impulsado por inversiones en infraestructura, finanzas y logística.
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Guatemala: comparte con Panamá una previsión de 3,9 % para 2025.
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Costa Rica: sus estimaciones apuntan a un crecimiento cercano al 3,6 % en este mismo año.
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Nicaragua: según algunas proyecciones, cerraría en torno al 3,1 %.
Estas cifras muestran que Honduras estaría creciendo por debajo del “promedio alto” de la región, especialmente en comparación con Panamá y Guatemala, que exhiben mayor dinamismo.
En Panamá, por ejemplo, incluso frente al cierre de la mina de cobre —un golpe estructural significativo— se estima que la economía se recuperará fuertemente. Además, algunas proyecciones oficiales panameñas sugieren que el gobierno espera un crecimiento del 4 % para 2025. En suma, Panamá configura un contraste interesante: con mayor confianza inversora y mejor posición estructural, podría superar las cifras hondureñas.
Esa diferencia sugiere que Honduras debe fortalecer sus fundamentos económicos —infraestructura, seguridad jurídica, diversificación productiva y clima favorable para la inversión— para acercarse o superar a los líderes regionales.




