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15 agosto , 2026

Tegucigalpa, ahogada en promesas: Las inundaciones exponen el fraude detrás de la gestión hídrica

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Mientras 700,000 capitalinos pierden sus bienes por la crecida de los ríos, millonarios contratos de la alcaldía para obras de saneamiento quedan bajo la lupa de la justicia por sobreprecios y licitaciones irregulares. La corrupción se cobra su precio en agua contaminada y economía familiar.
En Tegucigalpa, las lluvias intensas de 2025 han elevado los niveles de los ríos en un 25% comparado con 2024. Esto afecta a 600 barrios expuestos, donde más de 700,000 personas enfrentan interrupciones en servicios básicos. El impacto se extiende a la agricultura urbana, reduciendo cosechas en un 15% por escasez de agua limpia.Las precipitaciones anuales saturan suelos en laderas, complicando el acceso a recursos esenciales. Según datos de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias (COPECO), las alertas verdes se emitieron en 10 departamentos, incluyendo Francisco Morazán, por 72 horas en junio de 2025.

Voces desde las laderas

María López, residente de un asentamiento informal en la montaña de Azacoalpa, relata su experiencia con las lluvias de agosto de 2025. El agua de la quebrada cercana inundó su huerto familiar, dejando sin riego a sus cultivos de verduras. «Perdimos todo en una noche, y ahora pagamos más por agua embotellada», indica.
Carlos Mendoza, agricultor urbano, explica el ciclo repetido. En 2025, las inundaciones contaminaron su pozo, forzando la suspensión de siembras por dos semanas. «La economía familiar se reduce a la mitad sin agua potable para regar», detalla en una entrevista con La Prensa. Ana Herrera, líder comunitaria en Altos de la Sosa, destaca la falta de apoyo municipal. Las lluvias de junio de 2025 causaron deslizamientos que bloquearon accesos a fuentes hídricas compartidas. «Necesitamos planes que incluyan a barrios como el nuestro», afirma.
Julio Quiñonez, coordinador de Obras de Mitigación de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), defiende las acciones en curso. Según El Heraldo, la comuna ejecutó dragados en 15 quebradas en 2025, invirtiendo 20 millones de lempiras. «Estas medidas previenen inundaciones en zonas vulnerables», argumenta.

Datos que muestran la exposición hídrica

COPECO reporta en sus boletines de 2025 que las inundaciones afectaron a 3,000 personas en Tegucigalpa durante junio, con 134 viviendas dañadas y 21 destruidas. Comparado con 2024, las precipitaciones aumentaron un 20%, saturando el 60% de las fuentes hídricas en laderas urbanas.
De acuerdo con estudios del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), la contaminación por escorrentías pluviales elevó los niveles de coliformes en pozos informales al 55% en asentamientos de Francisco Morazán en 2025. Esto reduce la disponibilidad de agua potable en un 30% para 112,000 habitantes en zonas precarias.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) indica que la economía agrícola urbana en Tegucigalpa generó 150 millones de lempiras en 2024, pero las inundaciones de 2025 cortaron el 18% de la producción en huertos periurbanos. La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en un análisis de 2025, estima pérdidas de 25 millones de lempiras por contaminación de suelos.
La AMDC asignó 50 millones de lempiras a proyectos de agua en 2025, pero el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) documenta en auditorías de 2024 que el 25% de licitaciones para saneamiento presentaron irregularidades, retrasando ejecuciones. En comparación con 2024, la cobertura de agua potable en barrios informales subió solo al 65%.El Banco Central de Honduras reporta que el impacto climático en agricultura urbana elevó los precios de vegetales en un 12% en mercados capitalinos durante el primer semestre de 2025. COPECO advierte que 38 colonias permanecen en extremo riesgo por inundaciones.

El nudo de la contaminación y las licitaciones

Las inundaciones anuales contaminan el 60% de las fuentes hídricas en laderas de Tegucigalpa, según reportes de riesgos climáticos de COPECO actualizados en 2025. Esto expone fallas en la planificación municipal, donde el 65% del Distrito Central carece de sistemas pluviales adecuados, afectando directamente la economía agrícola urbana.De acuerdo con estudios de SANAA sobre contaminación hídrica de 2025, las escorrentías arrastran residuos a pozos y quebradas, elevando la turbidez en un 40% y reduciendo la productividad de huertos en un 20%.
La polémica radica en licitaciones para infraestructura: el TSC, en auditorías de 2024, identifica sobreprecios del 15% en 12 contratos de la AMDC para alcantarillado, desviando 8 millones de lempiras.El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) detalla en 2025 que adjudicaciones repetidas a firmas sin experiencia generaron retrasos en 10 proyectos de agua potable. Esto impacta políticamente: la Corte Suprema de Justicia revisa dos casos de irregularidades en fondos para mitigación de inundaciones, vinculados a asentamientos informales.La vulnerabilidad política se acentúa en barrios como Los Pinos, donde 700,000 personas en zonas de riesgo dependen de fuentes contaminadas. Según la UNAH, estos desvíos podrían haber financiado sistemas de captación de lluvia, preservando el 10% de la producción agrícola urbana afectada.

Rumbos hacia la mitigación hídrica

Especialistas del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UNAH proponen en 2025 integrar modelados de riesgos de COPECO en planes municipales para elevar la cobertura de agua al 80% en 2026. El TSC sugiere auditorías previas al 100% de licitaciones superiores a 5 millones de lempiras.La AMDC ajustó su presupuesto 2025 con 30 millones de lempiras para dragados y plantas potabilizadoras, según reportes oficiales.
Comparado con 2024, la ejecución subió al 55%, pero el CNA insta a transparencia trimestral en contrataciones hídricas.Un informe del Banco Mundial de 2023, actualizado en 2025, indica que recuperar fondos desviados impulsaría la resiliencia agrícola en un 0.3% del PIB local. La Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) supervisa el 40% de proyectos en laderas.El Observatorio de Agua de la UNAH recomienda mapas de vulnerabilidad para asentamientos, alineando datos de SANAA y COPECO.
Esto priorizaría intervenciones en 156 zonas de alto riesgo, reduciendo contaminaciones en un 25%.En Tegucigalpa, donde las lluvias saturan ríos y laderas, la contaminación de fuentes hídricas perpetúa pérdidas en huertos urbanos que sostienen a miles. Los residentes como López esperan que las alertas de 2025 impulsen ejecuciones efectivas, liberando agua limpia para economías familiares. Exija auditorías transparentes en licitaciones para fortalecer la planificación contra inundaciones.
Por Linda Gutiérrez

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