Tegucigalpa. El viceministro de Turismo, Luis Chévez, anunció este viernes que la Semana Santa 2025 generará un impacto económico superior a los mil millones de lempiras en Honduras, consolidando al turismo como un motor clave para el desarrollo local. Este movimiento económico, impulsado por la movilización de más de 2 millones de personas a nivel nacional, no solo dinamizará las economías locales, sino que también beneficiará directamente a pequeños emprendedores en los 298 municipios del país. Según Chévez, la diversidad de destinos turísticos y las tradiciones culturales de la temporada atraen a viajeros que buscan experiencias únicas, ya sea por motivos religiosos, familiares o recreativos.
50,000 turistas
Chévez destacó que, además del turismo interno, se espera la llegada de aproximadamente 50,000 turistas extranjeros, principalmente provenientes de países vecinos como Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Este flujo de visitantes internacionales, que aprovechan el feriado regional, contribuirá significativamente a la derrama económica, especialmente en destinos costeros como Tela, La Ceiba y las Islas de la Bahía, así como en sitios culturales como Copán Ruinas y Marcala. “La Semana Santa no solo es una celebración espiritual, sino también una oportunidad para que las comunidades locales prosperen económicamente”, afirmó el viceministro, subrayando el impacto positivo en sectores como la hotelería, los restaurantes y los balnearios, que suelen operar al máximo de su capacidad durante este período.
Turismo interno
El turismo interno, según Chévez, juega un papel crucial al inyectar capital directo a los pequeños emprendedores, desde artesanos hasta propietarios de pequeños negocios, quienes ven en esta temporada una oportunidad para aumentar sus ingresos. Además, la movilización masiva fomenta el consumo de productos y servicios locales, fortaleciendo las economías de municipios menos visitados durante el resto del año. Este fenómeno, combinado con la llegada de turistas extranjeros, posiciona a la Semana Santa como una de las temporadas más importantes para el sector turístico hondureño, que sigue trabajando en su recuperación tras los desafíos de la pandemia.
Contexto de Semana Santa en Honduras (2020-2025): Ingresos y Movilización
La Semana Santa ha sido históricamente una de las temporadas más importantes para el turismo en Honduras, pero los últimos cinco años han estado marcados por altibajos debido a la pandemia y otros factores. En 2020, el sector turístico colapsó por las restricciones del COVID-19, con ingresos prácticamente nulos y una movilización mínima, ya que el país enfrentó estrictas medidas de confinamiento. Según datos históricos, el turismo generaba ingresos significativos antes de la pandemia, pero ese año el sector se paralizó, afectando a miles de negocios.
En 2021, con la reapertura gradual, el sector mostró signos de recuperación, aunque las cifras aún estaban lejos de los niveles prepandemia. Para 2022, durante la Semana Morazánica (otro feriado clave), el viceministro Luis Chévez reportó una recaudación de 78 millones de lempiras por tasa turística hasta junio, con un adicional de 32 millones hasta agosto, según La Prensa. Aunque no hay datos específicos de Semana Santa, se estima que la movilización fue de alrededor de 1.5 millones de personas, con ingresos cercanos a los 800 millones de lempiras, reflejando una recuperación parcial.
En 2023 y 2024, el turismo continuó su ascenso. Según el Global Finance Magazine (2024), Honduras experimentó un aumento del 23% en llegadas internacionales respecto a 2019, lo que sugiere un crecimiento sostenido en temporadas altas como Semana Santa. Se estima que en 2023 unos 1.8 millones de personas se movilizaron, generando ingresos de aproximadamente 900 millones de lempiras, y en 2024 estas cifras aumentaron a 2 millones de viajeros y 950 millones de lempiras, según proyecciones basadas en tendencias regionales.
Para 2025, las expectativas son más altas, con más de 2 millones de viajeros internos y 50,000 extranjeros, y una derrama económica proyectada de más de 1,000 millones de lempiras, según Chévez. Esto marca un hito, superando los niveles prepandemia y reflejando una recuperación sólida del sector.
Análisis: impacto y desafíos
La Semana Santa 2025 promete ser un punto de inflexión para el turismo hondureño, consolidando su recuperación postpandemia. El aumento en la movilización y los ingresos refleja una mayor confianza de los viajeros, tanto nacionales como extranjeros, en los destinos del país. Sin embargo, este crecimiento también expone desafíos estructurales: la infraestructura turística, especialmente en destinos emergentes, sigue siendo limitada, y las comunidades locales necesitan mayor apoyo para aprovechar al máximo el flujo de visitantes. Además, el cambio climático, que afecta a sectores como la agricultura y el camarón (como se reportó recientemente), también podría impactar indirectamente al turismo si se intensifican fenómenos como huracanes o sequías.
Por otro lado, la dependencia de mercados regionales como Guatemala y El Salvador para el turismo extranjero sugiere que Honduras debe diversificar sus estrategias de promoción para atraer visitantes de mercados más lejanos, como EE.UU. y Europa, que representan un mayor gasto per cápita. La proyección de más de 1,000 millones de lempiras en ingresos es un indicador positivo, pero para que este impacto sea sostenible, el gobierno y el sector privado deben trabajar en conjunto para mejorar la infraestructura, garantizar la seguridad y promover destinos menos conocidos, asegurando que el turismo beneficie equitativamente a todas las regiones del país.

