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21 septiembre , 2026

El negocio de las pacas: en Honduras nos vestimos con 57 toneladas de ropa usada cada año

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Ropa usada, principalmente procedente de Estados Unidos, alimenta una cadena de importadores, distribuidores, tiendas y miles de emprendedores.

SOYDATOS EXPRESS

  • US$98.3 millones importó Honduras en ropa usada durante 2024.
  • 56.8 millones de kilos ingresaron al país bajo la partida de ropa usada.
  • US$96.2 millones del valor importado provinieron de Estados Unidos.
  • En San Pedro Sula ya funcionan empresas dedicadas a la importación y distribución de fardos, mientras otras venden directamente al consumidor.
  • Los precios publicados por distribuidores hondureños muestran fardos desde L4,100 hasta más de L15,000, según categoría.

La paca que parece barata esconde un negocio enorme

Hay negocios que forman parte del paisaje hondureño y precisamente por eso dejan de llamar la atención. Las pacas de ropa usada están en mercados, barrios, tiendas pequeñas, bodegas y, cada vez más, en Facebook, Instagram, TikTok y WhatsApp.

Pero detrás de una tienda donde un consumidor encuentra una camiseta, un pantalón o una chaqueta por unos pocos cientos de lempiras existe una cadena internacional que mueve decenas de millones de dólares.

En 2024 Honduras importó US$98.3 millones y 56.8 millones de kilos de ropa usada. De ese monto, US$96.2 millones provinieron de Estados Unidos, lo que muestra hasta qué punto la ropa americana domina el mercado hondureño.

La cifra cambia completamente la manera de mirar el negocio. Ya no se trata solamente de personas que compran ropa barata para revenderla. Hay importadores, distribuidores, bodegas, transportistas, comerciantes y emprendedores digitales viviendo de distintas partes de la misma cadena.

Estados Unidos domina el origen de las pacas

La dependencia del mercado estadounidense es extraordinaria. Los registros de comercio exterior muestran una distancia enorme entre Estados Unidos y los demás países proveedores de ropa usada para Honduras.

Principales países de origen de la ropa usada importada por Honduras

Posición País Valor importado 2024
1 Estados Unidos US$96.18 millones
2 España US$660,480
3 Pakistán US$319,060
4 Canadá US$291,530
5 Alemania US$258,360

Estados Unidos concentró aproximadamente 97.9% del valor de las importaciones hondureñas de ropa usada en 2024. El segundo proveedor, España, quedó muy lejos de ese volumen. Eso ayuda a entender por qué en Honduras la expresión “ropa americana” terminó convirtiéndose prácticamente en sinónimo de ropa de segunda mano.

El tamaño de la puerta de entrada

Indicador 2024
Importaciones de ropa usada US$98.26 millones
Volumen importado 56.78 millones kg
Desde Estados Unidos US$96.18 millones
Volumen desde Estados Unidos 55.26 millones kg
Exportaciones hondureñas de ropa usada US$335,080
Volumen exportado 275,607 kg

 

La historia empieza mucho antes de que se abra la paca

La ropa que llega a Honduras no aparece directamente dentro de un fardo. Antes existe una industria de recolección, clasificación, comercialización y exportación en Estados Unidos.

Después viene la logística internacional y la entrada a Honduras. Aduanas contempla la ropa usada dentro de la partida 6309.00.90 y establece controles específicos para este tipo de mercancía.

Una vez superada esa etapa, comienza otra historia completamente diferente. El gran lote empieza a dividirse entre empresas y comerciantes hasta que una prenda termina en una tienda, en un mercado o en la pantalla del teléfono de un comprador. Ahí es donde el negocio se vuelve hondureño.

San Pedro Sula se convirtió en un punto importante de la cadena

La capital industrial aparece con fuerza cuando se sigue el rastro de los distribuidores. Fardos Investments, por ejemplo, se presenta como una empresa hondureña dedicada a la importación y distribución de ropa americana por fardos y tiene su operación en San Pedro Sula. Su catálogo muestra una oferta que va mucho más allá de la tradicional paca mixta: ropa de hombre, mujer, niños, hogar, accesorios, jeans, ropa deportiva y categorías boutique.

Otro caso es The Box HN, ubicado en el Parque Industrial Los Delfines, que se presenta como importador de cajas de ropa usada y ofrece categorías específicas como faldas, leggins, shorts y ropa de temporada, además de realizar envíos a nivel nacional.

Lo interesante es lo que esos negocios revelan sobre el mercado: la ropa usada dejó de comercializarse únicamente como una mezcla impredecible. El mayorista también está aprendiendo a vender categorías.

La paca dejó de ser una sola cosa

Quien entra hoy al mercado puede encontrar un fardo mixto, pero también ropa atlética, sudaderas, jeans, ropa de hombre, prendas para mujer, artículos infantiles o productos para el hogar.

El catálogo de Fardos Investments muestra esa transformación con claridad. Hay desde una Mixta Premium Económica de L4,100 hasta productos como ropa atlética premium de L12,100, Skinny Boutique de L13,600 y Summer Boutique de L15,300.

Algunos precios publicados actualmente

Categoría Precio publicado
Mixta Premium Económica L4,100
Playera de mujer intermedia L4,800
Sudadera de marca L7,100
Ropa de hombre premium L9,800
Ropa atlética premium L12,100
Skinny Boutique L13,600
Summer Boutique L15,300

Estos son precios publicados por un distribuidor, no un promedio nacional. Su valor periodístico está en mostrar cómo se ha segmentado la oferta: ya existe una diferencia comercial importante entre comprar una mezcla económica y apostar por categorías de mayor precio.

Abrir una paca sigue siendo una apuesta

Hay algo que ninguna fotografía del catálogo puede mostrar. Es el momento en que el comerciante abre el fardo. Aparecen pantalones, camisetas, vestidos, shorts, sudaderas, blusas y otras prendas. Algunas llaman inmediatamente la atención. Otras necesitan una venta con descuento. Algunas pueden permanecer semanas sin comprador. La habilidad está en reconocer qué tiene valor para el consumidor hondureño.

Una marca conocida ayuda, pero no resuelve el negocio. Importan el estado de la prenda, la talla, el estilo, la temporada y, sobre todo, si existe alguien dispuesto a comprarla. Por eso el comerciante experimentado desarrolla algo que no aparece en ningún catálogo: conocimiento del mercado. Sabe qué se mueve rápido, qué tallas tienen demanda, qué marcas llaman la atención y qué prendas conviene mostrar primero.

Las marcas son parte del atractivo

Nike, Levi’s, Ralph Lauren, Lacoste, American Eagle, Gap y otras marcas internacionales forman parte del imaginario alrededor de las pacas.

Pero aquí también hay una diferencia entre la percepción y el negocio real. Encontrar una etiqueta reconocida no significa necesariamente que la prenda tenga un alto valor de reventa.

Una camiseta Nike deteriorada puede vender menos que una camiseta sin una marca internacional pero en excelente condición y con un diseño que gusta al consumidor. En las pacas, la marca abre la conversación; la condición de la prenda termina cerrando la venta.

El teléfono cambió la forma de vender ropa usada

Durante años, el vendedor necesitaba un local o un espacio en el mercado. Ahora puede empezar desde una habitación de su casa. Una fotografía, una transmisión en vivo, un mensaje de WhatsApp y una entrega a domicilio pueden ser suficientes para convertir una prenda encontrada esa misma mañana en una venta.

Ese cambio es particularmente importante en Honduras porque reduce la distancia entre quien importa y quien consume. La ropa puede pasar de una bodega a las redes sociales prácticamente sin detenerse en una tienda tradicional.

The Box HN, por ejemplo, promociona categorías específicas y envíos nacionales, mientras otros distribuidores utilizan WhatsApp como parte directa del proceso de compra. El mercado de las pacas encontró así una combinación muy poderosa: volumen en la compra, variedad en el inventario y venta individual en el consumidor final.

¿Por qué Honduras compra tanta ropa usada?

El precio es una parte importante de la respuesta, pero no es la única. Para muchas familias, la ropa usada permite comprar más prendas con un presupuesto limitado. Pero alrededor de las pacas también se ha desarrollado un consumidor que busca marcas, piezas diferentes, ropa deportiva, prendas vintage o determinadas tallas.

La segunda mano dejó de ser exclusivamente una respuesta a la necesidad económica. También se convirtió en una forma de buscar algo diferente. Y eso explica por qué el negocio puede convivir en dos extremos: el comprador que busca una camiseta económica y el consumidor que está dispuesto a recorrer una tienda para encontrar una pieza particular de una marca conocida.

La parte sanitaria ya no puede quedar fuera

El crecimiento del comercio también ha llevado a una mayor atención sobre las condiciones en que se almacenan y venden las prendas. En 2026 circularon versiones sobre una supuesta licencia sanitaria de L20,000 para tiendas de ropa usada. La Secretaría de Salud aclaró que no se estaba cobrando esa cantidad como una licencia sanitaria para estos negocios. La controversia llevó nuevamente la conversación hacia las condiciones de higiene, almacenamiento y funcionamiento de los establecimientos.

A nivel aduanero existen además requisitos específicos para la ropa usada importada, incluidos documentos sanitarios y controles sobre la mercancía. Para el sector, esto tiene una consecuencia evidente: la formalización sanitaria comienza a formar parte de la conversación empresarial, especialmente para los negocios que manejan grandes volúmenes.

La ropa que no se vende también cuenta

Hay otra parte de la historia que casi nunca aparece en las vitrinas. ¿Qué pasa con una prenda que nadie quiere? Puede terminar en una rebaja, pasar a otro canal de venta, ser reutilizada o convertirse en residuo. Y eso importa porque el volumen que entra al país es enorme.

En 2024 Honduras importó 56.8 millones de kilos de ropa usada, mientras sus exportaciones fueron de apenas 275,607 kilos.

Cinco datos que muestran la escala del mercado

  1. 56.8 millones de kilos entraron a Honduras en 2024.
  2. 97.9% del valor importado tuvo origen en Estados Unidos.
  3. US$98.3 millones representaron esas importaciones.
  4. La oferta mayorista ya se divide en múltiples categorías y niveles de precio.
  5. El comercio digital permite que un pequeño vendedor llegue a consumidores fuera de su ciudad.

La diferencia entre lo que entra y lo que vuelve a salir del país muestra que Honduras es fundamentalmente un mercado receptor y consumidor de ropa usada.

Eso abre una conversación pendiente sobre los residuos textiles, pero también sobre una actividad económica que permite prolongar la vida comercial de millones de prendas.

Los grandes y los pequeños conviven en la misma cadena

Una de las características más interesantes de las pacas es que el negocio no pertenece exclusivamente a grandes compañías. Hay importadores y distribuidores que trabajan con grandes volúmenes. Hay empresas que venden fardos completos. Hay tiendas que compran varias categorías. Y hay emprendedores que comienzan con una sola compra.

Entre todos ellos se forma una cadena que puede resumirse así:

Desde dónde Qué ocurre
Estados Unidos Recolección, clasificación y preparación
Transporte internacional La ropa viaja hacia Honduras
Importadores Ingresan grandes volúmenes
Distribuidores Dividen el mercado por categorías
Tiendas y mercados Seleccionan y venden las prendas
Redes sociales Amplían el alcance del vendedor
Consumidor Compra por precio, marca, estilo o necesidad

Lo importante es que cada etapa crea una oportunidad diferente. El importador gana por volumen. El distribuidor por su capacidad de seleccionar y colocar mercancía. La tienda por la presentación y el contacto con el consumidor. El emprendedor digital por encontrar rápidamente compradores para las piezas que descubre dentro de una caja o un fardo.

La verdadera pregunta es cuánto deja una paca

Los precios de los fardos permiten ver cuánto capital necesita un comerciante para comenzar, pero todavía no permiten afirmar cuánto gana. Un fardo de L4,100 no necesariamente contiene el mismo número de prendas que uno de L13,600. Tampoco todas las prendas tienen el mismo estado ni encuentran comprador al mismo ritmo.

Por eso sería engañoso presentar un supuesto “margen promedio” para todo el mercado hondureño. Lo que sí se puede decir es que el negocio tiene una característica particular: el comerciante compra el inventario agrupado y busca venderlo individualmente. La diferencia entre ambas operaciones es precisamente donde se juega buena parte de la historia. No desde una fórmula teórica, sino desde la realidad de un comerciante hondureño.

La mirada de la Directora

Las pacas cuentan una historia muy hondureña porque juntan dos economías que normalmente vemos separadas.

Por un lado están los US$98.3 millones de importaciones y los millones de kilos que llegan principalmente desde Estados Unidos. Por otro está la persona que abre un fardo en su casa, selecciona las mejores piezas, las fotografía y comienza a venderlas por WhatsApp. Entre esos dos extremos existe una industria completa.

La ropa usada ya no puede entenderse solamente como ropa barata. Es comercio internacional, logística, bodegas, distribución, retail, redes sociales y emprendimiento.

Y quizá lo más interesante es que el negocio continúa cambiando. La tradicional paca mixta convive ahora con ropa deportiva, categorías boutique, productos segmentados y venta digital.

La siguiente historia de NEGOCIOS debería hacer algo todavía más revelador: tomar una paca real en Honduras, abrirla, contarla y seguir cada prenda hasta su venta.

Porque ahí, entre una camiseta de L100, un jean de L300 y una pieza de marca que puede venderse mucho más, está la verdadera economía de las pacas hondureñas.

Por Linda Gutiérrez

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