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5 noviembre , 2026

El BCH prepara un nuevo mercado del dólar y estas son las empresas que pueden ganar o perder

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El BCH prevé iniciar entre finales de diciembre y enero un mercado interbancario con 10 % de las divisas. El 90 % seguirá bajo subasta. El cambio puede modificar costos, competencia, acceso a dólares y formación del tipo de cambio.

SOYDATOS EXPRESS

1. 10 % de las divisas sería negociado inicialmente mediante el Mercado Interbancario de Divisas, mientras 90 % continuará en subasta.

2. US$11,684.8 millones alcanzaron las reservas internacionales netas al 30 de octubre, equivalentes a 6.7 meses de importaciones. Soy Datos

3. US$10,098.8 millones ingresaron por remesas entre enero y septiembre, 11.2 % más que un año antes. Soy Datos

4. US$2,067 millones generaron las exportaciones de café entre enero y agosto, pese a una caída de 14.2 % en el precio promedio. Soy Datos

5. 27.0425 lempiras era el tipo de cambio de venta del dólar el 4 de noviembre, mientras la compra se ubicaba en 26.9080 lempiras. Soy Datos


¿Qué está cambiando realmente?

El anuncio del Banco Central de Honduras (BCH) no significa que Honduras vaya a abandonar de inmediato la subasta de divisas. El cambio será gradual y, en su primera etapa, bastante limitado.

El plan anunciado por el presidente del BCH, Roberto Lagos, contempla que 10 % de las divisas disponibles pueda negociarse directamente en el Mercado Interbancario de Divisas, mientras 90 % continuará siendo administrado mediante la subasta.

El objetivo es que bancos y otros agentes autorizados tengan nuevamente un espacio para comprar y vender dólares entre ellos, reduciendo progresivamente la dependencia de una asignación centralizada.

El BCH prevé que el mecanismo comience a finales de diciembre de 2026 o durante los primeros días de enero de 2027, dependiendo de la acumulación de reservas y del comportamiento de los principales flujos de divisas.

El propio BCH ya dispone de estadísticas específicas para el MID dentro de sus reportes cambiarios, junto con las series de subastas, ingresos y egresos de divisas y tipo de cambio.


¿Por qué el BCH no libera de una vez el mercado?

Aquí está una de las claves del anuncio.

Honduras tiene hoy una posición externa mucho más sólida que en los momentos de mayor tensión cambiaria de los últimos años, pero el Banco Central no quiere poner esa posición a prueba con una liberalización abrupta.

Las reservas internacionales netas alcanzaron US$11,684.8 millones al 30 de octubre, con cobertura de 6.7 meses de importaciones. El saldo es US$1,379 millones superior al registrado el 27 de enero de 2026. El análisis previo de SOYDATOS sobre reservas y dólar

El colchón externo permite experimentar con un mecanismo más abierto, pero no elimina el riesgo de una presión sobre el dólar si coinciden mayores importaciones, petróleo caro, menor entrada de remesas o menores exportaciones.

Por eso Lagos puso sobre la mesa tres variables para decidir el momento: café, remesas y combustibles.


¿Por qué el café puede ser decisivo?

La elección del momento no es casual.

El comienzo de la cosecha cafetalera significa una entrada importante de dólares al país. Entre enero y agosto de 2026, Honduras exportó 6.67 millones de sacos de 46 kilos y generó US$2,067 millones.

Pero existe una diferencia importante respecto al año anterior: el volumen aumentó 16.3 %, mientras el precio promedio cayó 14.2 %, hasta US$309.96 por saco. El análisis de SOYDATOS sobre café y divisas

Esto explica por qué el BCH quiere esperar.

Más café exportado no necesariamente significa la misma cantidad de dólares. Si los precios internacionales siguen bajando, Honduras podría recibir menos divisas aun aumentando el volumen exportado.


¿Y qué papel juegan las remesas?

Las remesas son todavía más importantes por su magnitud.

Entre enero y septiembre ingresaron US$10,098.8 millones, 11.2 % más que en igual período de 2025. El flujo representa una fuente fundamental de liquidez externa para Honduras. El análisis de SOYDATOS sobre las remesas

El problema es que una parte considerable de la estabilidad cambiaria hondureña depende de dólares que se generan fuera del país.

Por eso el retorno del MID ocurre en un momento interesante: Honduras tiene abundancia de reservas y fuertes entradas de divisas, pero también una elevada dependencia de remesas.

El desafío será comprobar si esa liquidez externa permite que el mercado funcione con mayor libertad sin generar una presión adicional sobre el tipo de cambio.


¿Qué cambia para un importador?

Para una empresa que importa maquinaria, combustibles, materias primas, vehículos, alimentos o productos terminados, el asunto es mucho más concreto.

Hoy la empresa depende de que su banco consiga los dólares dentro del mecanismo cambiario establecido.

Con un mercado interbancario funcionando progresivamente, el banco podría tener mayor capacidad para obtener divisas directamente de otro banco que tenga excedentes.

Eso puede significar:

  • mayor rapidez para determinadas operaciones;
  • más competencia entre intermediarios;
  • potencial reducción de costos de intermediación;
  • mayor transparencia en la formación de precios;
  • pero también mayor sensibilidad del precio del dólar a la oferta y demanda.

El beneficio no está garantizado. Dependerá de cuántas divisas se negocien realmente en el MID, cuántos participantes intervengan y qué reglas establezca el BCH.


¿Qué cambia para los exportadores?

Para el exportador la lógica es distinta.

Quien genera dólares —café, camarón, manufactura, servicios o cualquier otra actividad exportadora— tendrá potencialmente más espacio para negociar sus divisas dentro del sistema financiero.

Eso puede mejorar la competencia por esos recursos.

Pero también introduce una variable que el exportador tendrá que vigilar: el precio efectivo al que convierte sus dólares en lempiras.

La discusión ya no será solamente cuánto exporta Honduras, sino cómo se forman los precios de las divisas que ingresan al país.


¿Qué cambia para los hogares?

Para el ciudadano común, el MID parece una reforma lejana, pero puede terminar afectando precios.

Si el mercado funciona mejor, los costos de conseguir dólares pueden reducirse. Eso tiene impacto potencial sobre mercancías importadas, equipos, medicamentos, combustibles, viajes y otros bienes y servicios vinculados al dólar.

Para quienes reciben remesas ocurre lo contrario: un dólar más caro significa más lempiras por cada dólar enviado.

Por eso el comportamiento del tipo de cambio tiene efectos distintos según la posición económica de cada persona.

Importador, exportador, receptor de remesas y consumidor no tienen exactamente el mismo interés frente al dólar.


¿Qué problema intenta corregir el BCH?

El propio presidente del BCH fue directo al señalar que no considera eficiente que el Banco Central tenga que concentrarse diariamente en asignar dólares a la economía.

La idea detrás del MID es trasladar una parte de esa función hacia el mercado financiero.

En febrero de 2026 el BCH ya había modificado el Reglamento para la Negociación en el Mercado Organizado de Divisas. La normativa vigente establece que el monto de la subasta equivale al 90 % de la mediana de los ingresos de divisas de los cinco días hábiles anteriores, con posibilidad de ajustes por estacionalidad y condiciones de mercado.

Es decir, el modelo que se prepara no parte de cero. Durante 2026 el BCH ha venido modificando gradualmente el funcionamiento de la subasta antes de avanzar hacia un mayor espacio para la negociación interbancaria.

SOYDATOS ya había explicado en febrero que esa reforma buscaba reducir costos administrativos y facilitar el acceso a dólares. La reforma cambiaria analizada por SOYDATOS


¿Es realmente un regreso al mercado interbancario?

Sí, pero no es una liberalización completa.

Ese matiz es fundamental.

El punto de partida anunciado es:

Mecanismo Participación inicial
Mercado Interbancario de Divisas 10 %
Subasta administrada por el BCH 90 %

Por tanto, el Banco Central continuará teniendo una intervención dominante en la asignación de dólares durante la primera fase.

El verdadero cambio se producirá si ese 10 % aumenta progresivamente y si el mercado demuestra que puede operar con suficiente liquidez, competencia y transparencia.


¿Qué riesgos tendrá el nuevo mecanismo?

Hay cuatro que empresarios y bancos deberán vigilar.

1. Concentración.
Si pocos bancos dominan las operaciones, el mercado podría reproducir parte del problema que se intenta corregir.

2. Arbitraje.
El BCH quiere evitar que existan diferencias aprovechables entre distintos segmentos del mercado cambiario.

3. Volatilidad.
Un mercado más libre también puede reaccionar con mayor rapidez ante petróleo caro, cambios en tasas internacionales, incertidumbre política o movimientos de capital.

4. Reservas.
La apertura debe estar respaldada por una posición externa suficientemente fuerte. El BCH está utilizando precisamente las reservas como uno de los criterios para determinar el momento de inicio.

Por eso el reglamento de competencia será tan importante como el porcentaje inicial.


¿Cómo se compara el nuevo esquema con el actual?

La diferencia fundamental puede resumirse así:

Modelo actual: el BCH concentra la asignación de una parte muy importante de los dólares mediante la subasta.

Nuevo modelo inicial: el BCH mantiene el control mayoritario, pero permite que 10 % de las divisas se negocie directamente entre participantes autorizados.

Modelo hacia el que apunta la reforma: un mercado donde una mayor proporción del precio y la asignación de dólares se determine por interacción entre oferta y demanda.

La transición será, por tanto, más parecida a un proceso de apertura gradual que a un cambio de régimen cambiario de un día para otro.


¿Qué debe vigilar el mercado entre diciembre y enero?

Hay cinco indicadores que serán especialmente importantes:

Reservas internacionales. Cuánto aumenta o disminuye el colchón externo.

Remesas. Si mantienen su ritmo de crecimiento o comienzan a desacelerarse.

Café. Cuántos dólares genera la nueva cosecha y a qué precio internacional.

Importaciones de combustibles. El petróleo caro puede elevar rápidamente la demanda de dólares.

Tipo de cambio. No solamente su valor diario, sino su trayectoria y la diferencia entre compra y venta.

El BCH tiene actualmente series estadísticas específicas para MID, subasta, ingreso y egreso de divisas y tipo de cambio, lo que permitirá medir si el nuevo mecanismo realmente modifica el funcionamiento del mercado. bch.hn


La lectura de la Directora de SOYDATOS

Linda Gutiérrez, Directora de soydatos.hn

El regreso del Mercado Interbancario de Divisas es probablemente uno de los cambios económicos más importantes que enfrentará Honduras entre diciembre de 2026 y 2027. No porque el 10 % inicial vaya a transformar inmediatamente el mercado, sino porque marca el comienzo de un cambio en la forma en que se asignan los dólares.

La fortaleza actual de las reservas permite hacer esta transición desde una posición mucho más cómoda. Pero reservas altas no significan que el problema cambiario esté resuelto. Honduras sigue dependiendo fuertemente de remesas, exportaciones y petróleo importado.

Para las empresas, la verdadera prueba será si el nuevo mecanismo reduce tiempos, costos y distorsiones para conseguir divisas. Para el BCH, será demostrar que puede abrir espacio al mercado sin perder estabilidad cambiaria.

El éxito no debería medirse por cuántos dólares pasan por el MID, sino por algo más importante: si Honduras consigue un mercado cambiario más competitivo, transparente y eficiente sin sacrificar la estabilidad del lempira.

Por Carlos Echeverri

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