Estas son las 10 claves económicas que marcaron la agenda nacional entre el 1 y el 6 de septiembre de 2025.Tegucigalpa.
Durante la primera semana de septiembre, la economía hondureña mostró señales mixtas: mientras las exportaciones de café superaron los US$ 2 000 millones y las remesas siguen impulsando el consumo interno, sectores clave como la construcción enfrentan contracción severa con pérdida masiva de empleos. Al mismo tiempo, se registraron aumentos consecutivos en el precio de los combustibles, impactando directamente en el costo de vida. En este contexto, la empresa privada busca fortalecer su articulación regional con nuevas estrategias institucionales.
1. Golpe al bolsillo: dos aumentos consecutivos en el precio de la gasolina
Durante la semana, los hondureños enfrentaron dos ajustes consecutivos en el precio de los combustibles. El lunes 1 de septiembre, la gasolina súper subió L 0.90, y la regular, L 1.01 por galón. Una semana después, el lunes 8, volvió a subir: L 0.28 para la súper y L 0.38 para la regular en Tegucigalpa, según la Secretaría de Energía. En San Pedro Sula, los precios también escalaron: la súper alcanzó L 101.40, y la regular, L 93.89.
Estas alzas tienen un efecto inmediato sobre el transporte público, la logística de distribución y el costo final de bienes básicos. Además, afectan a trabajadores que dependen de vehículos para sus labores diarias, así como al aparato productivo en general. El gobierno justifica los aumentos como parte de la adecuación a precios internacionales del crudo, pero no ha anunciado subsidios ni medidas compensatorias.
2. Exportaciones de café en su punto más alto: US$ 2 115 millones
El café se consolidó esta semana como el principal motor de divisas del país. Según el Instituto Hondureño del Café (IHCAFE) y la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (ADECAFEH), las exportaciones acumuladas en el ciclo 2024–2025 superan ya los US$ 2 115 millones, con más de 4.6 millones de sacos colocados en el mercado internacional. El café representa cerca del 30 % del total de exportaciones hondureñas.
Los buenos precios en los mercados internacionales, sumados a una cosecha más favorable y mejoras logísticas, explican el repunte. Miles de pequeños y medianos productores se benefician de este auge, que permite sostener economías rurales en regiones como Comayagua, Lempira y La Paz. Sin embargo, el reto sigue siendo la tecnificación y el acceso a financiamiento para sostener la competitividad del sector.
3. La construcción se desploma: 60 000 empleos perdidos
El sector construcción enfrenta su momento más crítico en años. Según cifras publicadas por La Prensa, el área residencial cayó un 50 % en comparación con 2024, y se estima que más de 60 000 empleos directos e indirectos han desaparecido. Esta contracción tiene efectos en toda la cadena productiva: albañiles, ingenieros, ferreterías, transporte y proveedores de materiales.
El freno a la construcción obedece a factores como la falta de crédito, la caída de la demanda por vivienda nueva y el estancamiento de la inversión pública. Aunque Banhprovi ha colocado L 6 000 millones en préstamos, ya no dispone de nuevos fondos para continuar apoyando el rubro, que representa cerca del 16 % del PIB nacional.
4. Proyectos sí hay, pero el metraje construido cae
En el primer trimestre de 2025, se reportaron 2 440 nuevos proyectos de construcción, de los cuales el 90 % fueron residenciales. Sin embargo, el área construida cayó significativamente: la vivienda unifamiliar bajó un 6.4 %, mientras los apartamentos aumentaron un 64 %, aunque partiendo de una base mucho menor. Estos datos reflejan un cambio en el patrón de construcción más que un auge sostenido.
El problema central sigue siendo la financiación. Con tasas de interés más altas y menor disponibilidad de crédito hipotecario, muchas familias han postergado decisiones de compra. Las constructoras enfrentan mayores costos de materiales y dificultades para vender unidades ya edificadas, lo que limita nuevos emprendimientos.
5. Ingresos por remesas alcanzan niveles históricos
Aunque no es un dato exclusivo de esta semana, las remesas siguen siendo un componente central del consumo interno. El Banco Central reportó que hasta junio de 2025 ingresaron más de US$ 9 000 millones en remesas familiares, con un crecimiento interanual del 25,3 %. Este flujo sostiene buena parte de la demanda en sectores como comercio, servicios y construcción informal.
Las remesas son, en muchos hogares, la principal fuente de ingreso. Sin embargo, su dependencia también plantea riesgos estructurales: cualquier cambio en la política migratoria de EE. UU. o una recesión en ese país podría afectar significativamente el poder de compra en Honduras. El gobierno no ha logrado canalizar ese dinero hacia inversión productiva.
6. El tipo de cambio se mantiene estable pero vigilado
Durante la semana, el tipo de cambio oficial se situó en L 26.05 por dólar (compra) y L 26.18 (venta). El Banco Central continúa aplicando el sistema de subastas, en las que se adjudicaron US$ 67,4 millones el 4 de septiembre. Aunque la moneda ha mostrado estabilidad en los últimos meses, los analistas financieros advierten que un aumento sostenido en las importaciones de combustibles podría presionar al alza el tipo de cambio.
Una eventual devaluación impactaría en el costo de la deuda externa y encarecería productos importados, alimentando la inflación. Por eso, la autoridad monetaria sigue muy de cerca las reservas internacionales y los flujos de divisas, en especial de exportaciones y remesas.
7. COHEP fortalece su presencia regional con nueva oficina
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) inauguró el 2 de septiembre una nueva oficina regional en San Pedro Sula, con el objetivo de articular mejor las demandas del sector empresarial del norte del país. Esta zona representa más del 50 % del PIB industrial y logístico, siendo clave para el comercio exterior y la generación de empleo.
Con esta oficina, el COHEP busca acercar sus servicios a las cámaras locales, promover inversión y facilitar el diálogo con el gobierno y los actores sociales. La descentralización del gremio también permitirá atender con mayor eficiencia problemas como la seguridad jurídica, la infraestructura deficiente y el acceso desigual al crédito.
8. Exportaciones totales reducen déficit comercial
Gracias al aumento de las exportaciones de café y otros productos agrícolas, el déficit comercial de Honduras se redujo en US$ 599,6 millones hasta junio. Las exportaciones crecieron un 15,5 %, mientras que las importaciones aumentaron apenas un 3 %, según datos del Banco Central. Esta mejora en la balanza externa ayuda a mantener reservas internacionales estables.
Aunque el dato es positivo, el país sigue dependiendo de productos básicos, con bajo valor agregado, y enfrenta vulnerabilidades por los precios internacionales. La estrategia nacional de diversificación exportadora sigue pendiente, y organismos multilaterales han advertido que sin inversiones en infraestructura y tecnología, el crecimiento será frágil.
9. Inflación contenida, pero con presión energética
La inflación interanual se ubicó en 4,67 % en junio, dentro del rango meta del Banco Central. Este control se debe en parte a subsidios en energía eléctrica y combustibles, que han evitado que los precios suban aún más. Sin embargo, el reciente aumento en los precios de la gasolina podría generar un efecto escalonado en transporte, alimentos y servicios.
La política monetaria se mantiene cautelosa, pero no se descartan ajustes en la tasa de interés si la inflación repunta. El principal desafío es mantener el poder adquisitivo de los hogares, especialmente en un contexto donde los ingresos no han crecido al mismo ritmo que los costos básicos.
10. Honduras crece al 3,9 % en el primer semestre de 2025
Finalmente, el Banco Central informó que el PIB hondureño creció un 3,9 % entre enero y junio, superando las proyecciones iniciales. Este crecimiento fue impulsado por el buen desempeño de exportaciones, remesas y consumo interno. Sectores como agricultura, comercio y servicios financieros tuvieron expansión sostenida.
No obstante, el crecimiento sigue siendo desigual. Mientras algunas actividades muestran dinamismo, otras —como la construcción y la industria ligera— presentan caídas. Además, la inversión pública y privada sigue siendo baja, lo que limita el potencial de crecimiento a largo plazo. El gobierno deberá balancear sus prioridades fiscales para mantener este ritmo.




