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15 agosto , 2026

Lindt y Nestlé apuestan por el chocolate premium tras el desplome del cacao

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El cacao bajó 34%, pero el chocolate sigue caro: Lindt, Nestlé y Barry Callebaut buscan recuperar consumidores mientras protegen sus márgenes.

El mercado mundial del chocolate atraviesa una nueva fase. Después de dos años marcados por el fuerte aumento del precio del cacao, las principales compañías del sector enfrentan ahora un desafío diferente: recuperar consumidores que redujeron sus compras sin deteriorar los márgenes construidos durante la etapa de mayores costos.

El precio del cacao comenzó a corregir los niveles récord alcanzados durante la crisis de oferta. La materia prima cotiza actualmente cerca de US$5.320 por tonelada métrica, alrededor de 34% menos que hace un año, después de haber alcanzado casi US$12.000 por tonelada a finales de 2024.

Sin embargo, el ajuste todavía no se trasladó completamente al consumidor. Durante las últimas dos décadas, el cacao se movió generalmente en un rango de entre US$2.000 y US$3.000 por tonelada, por lo que los niveles actuales siguen representando una presión relevante para la industria.

La nueva batalla del sector ya no está solamente en conseguir cacao a menor precio, sino en recuperar la frecuencia de compra y sostener la rentabilidad.

El cacao baja, pero los precios del chocolate tardan en ajustarse

El comportamiento del mercado responde a una característica estructural de la industria.

Los grandes fabricantes trabajan con contratos de suministro anticipados y herramientas de cobertura financiera para reducir la volatilidad de las materias primas. Por ese motivo, una caída del precio internacional del cacao no necesariamente se refleja de forma inmediata en los productos que llegan a supermercados y tiendas.

Además, muchas compañías todavía están absorbiendo el impacto de los costos elevados registrados durante la etapa más intensa de la crisis.

El aumento del cacao obligó a la industria a subir precios para proteger sus resultados, pero también provocó una reducción del consumo en varios mercados, especialmente entre compradores más sensibles a la inflación.

Ahora las empresas buscan un equilibrio: recuperar demanda sin repetir una presión excesiva sobre sus márgenes.

Lindt enfrenta el costo de subir precios

El caso de Lindt & Sprüngli refleja el dilema de la industria.

La compañía suiza informó que el aumento promedio de precios de 11,8% aplicado durante el período permitió compensar parte del impacto del cacao, aunque estuvo acompañado por una caída de 7,5% en el volumen vendido.

El CEO de Lindt, Adalbert Lechner, explicó que los precios récord del cacao obligaron a incrementar los precios en todo el sector, mientras que la inflación, la incertidumbre geopolítica y una menor confianza del consumidor afectaron la demanda.

Ante ese escenario, la empresa comenzó a aplicar ajustes selectivos de precios en mercados estratégicos como Alemania y Suiza, especialmente en productos vinculados a períodos de alto consumo como Navidad.

La estrategia muestra un cambio frente a los últimos años: las compañías empiezan a priorizar recuperar compradores sin abandonar completamente su posicionamiento premium.

Barry Callebaut encuentra una oportunidad en el mercado premium

La evolución de Barry Callebaut, el mayor proveedor mundial de chocolate e ingredientes derivados del cacao, muestra una dinámica diferente.

La compañía informó que mientras el consumo global de chocolate cayó 4,4% durante el tercer trimestre, sus volúmenes de ventas crecieron 5,7%, registrando una recuperación después de más de dos años de descensos.

Además, sus ventas globales de cacao aumentaron 18%, favorecidas por una corrección del mercado.

La empresa está reforzando su negocio de productos especializados y gourmet, una categoría orientada a chefs, panaderías y fabricantes que buscan chocolates diferenciados.

La apuesta responde a una tendencia más amplia del sector: ante un consumidor más cuidadoso con el gasto, las marcas buscan competir menos por volumen y más por valor agregado.

Nestlé cambia la forma de vender chocolate

Para Nestlé, el desafío también pasa por reconstruir la conexión con los consumidores.

La multinacional suiza señaló que el aumento de los precios del cacao y el café afectó su beneficio operativo subyacente durante el primer semestre, con una caída de 2,8%.

La división de confitería representa 9,7% de las ventas totales del grupo, pero la compañía espera que la moderación del precio del cacao ayude progresivamente a mejorar sus márgenes.

Al mismo tiempo, Nestlé está modificando su estrategia comercial.

El CEO Philipp Navratil explicó que la empresa aumentará la inversión en marketing digital y colaboraciones con creadores de contenido para acercarse a consumidores jóvenes.

La apuesta refleja un cambio en la industria: las redes sociales dejaron de ser solamente canales de publicidad y comenzaron a funcionar como plataformas para detectar tendencias y desarrollar nuevos productos.

El chocolate Dubái muestra el nuevo poder de las redes sociales

Uno de los ejemplos más claros de esta transformación es el fenómeno del chocolate estilo Dubái.

Una tendencia nacida en redes sociales consiguió convertirse en un producto comercial adoptado por grandes cadenas internacionales como Walmart, Trader Joe’s, Shake Shack y Harrods.

Lindt lanzó su propia versión en diciembre de 2024 con una combinación de chocolate, pistacho y kunafa, aprovechando el impulso generado por los contenidos virales.

Para la compañía, el caso demuestra cómo las redes sociales pueden acelerar la creación de demanda y conectar las marcas tradicionales con nuevas generaciones de consumidores.

La industria del chocolate, históricamente basada en marcas centenarias y productos estables, empieza así a incorporar una lógica más cercana a otros sectores de consumo: identificar tendencias rápidamente, crear experiencias diferenciadas y convertirlas en nuevas oportunidades comerciales.

El clima mantiene la presión sobre el cacao

Aunque los precios comenzaron a moderarse, el mercado todavía enfrenta riesgos.

La crisis anterior estuvo relacionada principalmente con problemas de producción en África Occidental, especialmente en Costa de Marfil y Ghana, países que concentran aproximadamente entre 60% y 70% de la producción mundial de cacao.

Las condiciones climáticas adversas asociadas a fenómenos como El Niño afectaron las cosechas y redujeron la disponibilidad de granos.

El cambio climático continúa siendo una variable relevante para la industria. Un nuevo episodio de condiciones climáticas extremas podría volver a presionar la oferta mundial.

Barry Callebaut señaló que, aunque existen riesgos para las próximas campañas, la recuperación esperada de la producción ofrece un escenario diferente al vivido durante 2023 y 2024.

La nueva competencia del chocolate europeo

La caída del cacao no marca el regreso inmediato a un chocolate barato. La industria enfrenta ahora un problema más complejo: recuperar consumidores después de una etapa de fuertes aumentos de precios.

Las grandes compañías europeas están respondiendo con una combinación de ajustes selectivos, productos premium, innovación y nuevas estrategias de marketing.

El futuro del negocio no dependerá únicamente del precio de la materia prima, sino de la capacidad de marcas como Lindt, Nestlé y Barry Callebaut para convencer al consumidor de que el chocolate sigue siendo una compra de valor incluso en un contexto de mayor sensibilidad al gasto.

Por Carlos Echeverri

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