El aumento del volumen exportado consolida al café como principal generador de divisas agrícolas y fortalece la economía hondureña durante 2026.
¿Por qué Honduras superará los US$2.200 millones en exportaciones de café este año?
El café hondureño se encamina a cerrar la cosecha 2025-2026 con un ingreso superior a US$2.200 millones, impulsado principalmente por un mayor volumen exportado y no por el comportamiento excepcional de los precios internacionales, como ocurrió durante la temporada anterior. El desempeño fortalece el ingreso de divisas, confirma la recuperación de la producción nacional y mantiene al café como uno de los principales motores de la economía de Honduras.
¿Qué muestran las cifras más recientes del café hondureño?
Los datos del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé) reflejan que entre el 1 de octubre de 2025 y el 1 de julio de 2026 se exportaron 6,663,920 sacos de 46 kilogramos, equivalentes a US$2,107.5 millones.
En comparación con el mismo período de la cosecha anterior, el país exportó 1,305,649 sacos adicionales, un crecimiento de 23%, mientras que las divisas aumentaron 12%, equivalente a US$220.5 millones. La diferencia entre ambas variaciones confirma un cambio importante en la estructura del negocio: el crecimiento ya no depende únicamente del precio internacional, sino de una mayor disponibilidad de café para exportación.
¿Por qué el volumen tiene hoy más peso que el precio internacional?
Durante la cosecha 2024-2025, el mercado internacional experimentó precios históricamente elevados que impulsaron los ingresos de los exportadores aun cuando la producción era menor.
En cambio, la presente temporada presenta un escenario diferente. El precio promedio de exportación se ubica en US$316.26 por saco, frente a US$356.20 registrados un año antes, lo que representa una reducción cercana al 11%. A pesar de ello, la mayor producción permitió compensar ampliamente esa caída y mantener una tendencia positiva en la generación de divisas.
Desde una perspectiva económica, este comportamiento resulta más sostenible porque refleja una recuperación de la capacidad productiva del país, elemento que genera mayor estabilidad para productores, exportadores y compradores internacionales.
¿Cómo impacta el café en la economía de Honduras?
El café continúa siendo uno de los principales productos de exportación de Honduras y una fuente estratégica de generación de divisas para el sistema financiero nacional.
Los ingresos provenientes de las exportaciones contribuyen al equilibrio de la balanza comercial, fortalecen la disponibilidad de dólares para la economía y dinamizan miles de actividades relacionadas con el transporte, la logística, el beneficiado, el comercio y los servicios financieros.
Entre los principales efectos económicos destacan:
- Más de US$2.200 millones en generación estimada de divisas al cierre de la cosecha.
- Incremento de 23% en el volumen exportado.
- Mayor actividad para productores, cooperativas, exportadores y empresas logísticas.
- Mayor capacidad para sostener empleo en zonas cafetaleras.
Además del impacto macroeconómico, la caficultura continúa siendo una de las actividades agrícolas con mayor capacidad de generación de empleo en áreas rurales.
¿Qué mercados continúan comprando el café hondureño?
Los mercados tradicionales mantienen su liderazgo como destino del café hondureño.
De acuerdo con el Ihcafé, la distribución de las exportaciones hasta el 1 de julio de 2026 mantiene una concentración importante en economías desarrolladas que demandan cafés diferenciados y de alta calidad.
Principales destinos de exportación
- Estados Unidos: 33.2% (2,209,879 sacos)
- Alemania: 16.6% (1,107,991 sacos)
- Bélgica: 11.2% (745,775 sacos)
La permanencia de estos compradores confirma la competitividad internacional del café hondureño y reduce la incertidumbre comercial para el cierre de la cosecha.
¿Cómo se compara Honduras con otros países de Centroamérica?
En Centroamérica, el café continúa siendo uno de los principales productos agrícolas de exportación, aunque cada país enfrenta desafíos diferentes relacionados con productividad, costos laborales, cambio climático y renovación del parque cafetalero.
En el caso de Honduras, el crecimiento de la producción durante la cosecha 2025-2026 fortalece su posición como el mayor productor de café de la región y uno de los principales exportadores de América Latina. La recuperación del volumen también mejora la competitividad frente a otros países que han enfrentado mayores limitaciones productivas por condiciones climáticas o disponibilidad de mano de obra.
Este desempeño adquiere relevancia porque demuestra que la generación de divisas puede mantenerse incluso en escenarios donde los precios internacionales dejan de ser extraordinarios, siempre que exista capacidad para incrementar la oferta exportable.
¿Qué se espera para el cierre de la cosecha?
Las proyecciones del Ihcafé indican que durante julio y agosto, los dos últimos meses de la cosecha, todavía podrían exportarse entre 310,000 y 340,000 sacos, generando más de US$100 millones adicionales.
Asimismo, los contratos de venta ya alcanzan 7.03 millones de sacos, mientras permanecen pendientes de exportación alrededor de 430,000 quintales, una señal de que la demanda internacional continúa mostrando solidez.
De concretarse estas proyecciones, la cosecha cerrará por encima del pronóstico inicial de 6.7 millones de sacos, consolidando uno de los mejores desempeños del sector cafetalero en términos de volumen comercializado.
¿Qué revela este desempeño sobre el futuro del café hondureño?
Más allá del récord esperado en generación de divisas, la cosecha 2025-2026 evidencia una transformación importante para el sector. El crecimiento ya no descansa exclusivamente en un ciclo excepcional de precios internacionales, sino en una mayor capacidad productiva que permite incrementar las exportaciones y responder a una demanda internacional sostenida.
Para la economía de Honduras, esta evolución fortalece el papel estratégico del café como generador de divisas, empleo e inversión rural. También plantea nuevos desafíos relacionados con productividad, renovación de fincas, adaptación al cambio climático y agregación de valor, factores que determinarán si el país puede sostener este ritmo de crecimiento en las próximas cosechas.




