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30 septiembre , 2026

¿Puede el café salvar la economía hondureña en 2026? Las exportaciones sorprenden

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El sector cafetalero supera us$1,740 millones en divisas y fortalece empleo rural, consumo interno y reservas internacionales del país.

Las montañas cafetaleras de Honduras vuelven a convertirse en uno de los motores más sólidos de la economía nacional. En medio de presiones inflacionarias, desaceleración regional y menor dinamismo en algunos sectores productivos, el café hondureño ya supera los us$1,740 millones en generación de divisas, una cifra que refleja no solo el aumento en los precios internacionales, sino también la capacidad del país para mantener su presencia en mercados estratégicos de Europa, Estados Unidos y Asia.

Datos de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) muestran que las exportaciones nacionales ya sobrepasan los 5.32 millones de quintales, mientras los contratos de venta alcanzan 6.3 millones de quintales, consolidando uno de los mejores desempeños recientes para el principal producto agrícola de exportación del país.

¿La cosecha cafetalera de Honduras superará los resultados de 2025?

El subsecretario de Caficultura de la SAG, José Francisco Ordóñez, aseguró que las proyecciones oficiales apuntan a un cierre de cosecha superior al registrado hasta septiembre de 2025.

“El café continúa siendo un pilar fundamental para la economía hondureña, generando empleo, dinamizando la economía y fortaleciendo el ingreso de divisas para Honduras”, afirmó el funcionario al destacar el comportamiento positivo de las exportaciones.

El crecimiento supera el 30% frente al mismo período del ciclo anterior, impulsado por mejores precios internacionales y una demanda sostenida de compradores internacionales que buscan café diferenciado, especialmente de origen centroamericano.

El desempeño también ocurre en un contexto global marcado por tensiones climáticas en países productores como Brasil y Vietnam, dos de los gigantes mundiales del café. Las alteraciones climáticas y problemas de oferta han elevado las cotizaciones internacionales, favoreciendo temporalmente a exportadores hondureños.

¿Por qué Europa, Estados Unidos y Asia siguen comprando más café hondureño?

El café hondureño ha logrado consolidarse en mercados de alto valor gracias al reconocimiento de variedades cultivadas en regiones como Copán, Marcala, El Paraíso, Comayagua y Santa Bárbara.

Compradores internacionales mantienen interés en cafés de especialidad y trazabilidad, segmentos donde Honduras ha ganado terreno durante la última década. La combinación entre altura, condiciones climáticas y procesos diferenciados ha permitido que pequeños y medianos productores ingresen a nichos con mejores márgenes comerciales.

Actualmente, los principales destinos continúan siendo:

  • Estados Unidos, principal comprador histórico del café hondureño.
  • Alemania y Bélgica, centros logísticos clave para Europa.
  • Japón y Corea del Sur, mercados de creciente valor agregado.
  • Italia y Francia, donde aumenta la demanda de cafés especiales.
  • China, que lentamente incrementa su consumo de café importado.

El comportamiento exportador también fortalece el ingreso de dólares al sistema financiero nacional, un elemento clave para la estabilidad cambiaria y las reservas internacionales del país.

¿Cómo impacta el café en el empleo y la economía rural de Honduras?

La caficultura continúa siendo una de las actividades con mayor impacto social en Honduras. Según estimaciones del sector, más de 120,000 familias dependen directa o indirectamente del cultivo del café, especialmente en zonas montañosas donde existen pocas alternativas económicas.

Durante las etapas de corte, procesamiento y exportación, el rubro moviliza miles de empleos temporales y permanentes. El impacto se extiende a transporte, comercio local, cooperativas, financiamiento agrícola y exportadoras.

El dinamismo del sector ocurre además en un momento en que otros motores económicos enfrentan desafíos:

  • La maquila muestra menor crecimiento regional.
  • El costo logístico continúa presionando exportaciones industriales.
  • Las remesas siguen sosteniendo el consumo interno.
  • El agro enfrenta riesgos climáticos crecientes.
  • El turismo aún busca recuperar ritmos prepandemia en varios destinos regionales.

Para Honduras, el café sigue funcionando como un amortiguador económico en períodos de incertidumbre internacional.

¿Puede Honduras ganar más dinero exportando menos quintales?

Aunque las cifras actuales muestran un desempeño robusto, productores y exportadores coinciden en que el desafío ya no es únicamente vender más quintales, sino aumentar el valor agregado del café hondureño.

El país ha avanzado en certificaciones, cafés especiales y exportaciones diferenciadas, pero todavía enfrenta retos estructurales vinculados a productividad, acceso a financiamiento, infraestructura rural y renovación de plantaciones.

Las autoridades agrícolas sostienen que el crecimiento reciente representa una oportunidad para fortalecer:

  • La asistencia técnica a pequeños productores.
  • La modernización de fincas.
  • La resistencia climática de cultivos.
  • La productividad por hectárea.
  • La comercialización directa hacia compradores internacionales.

En paralelo, el comportamiento favorable de los precios internacionales podría no mantenerse indefinidamente. Analistas agrícolas advierten que la volatilidad global del mercado cafetero históricamente ha provocado ciclos rápidos de expansión y contracción.

¿Por qué el café sigue siendo clave para las divisas de Honduras?

El crecimiento del café ocurre en un momento estratégico para Honduras. Las divisas provenientes de exportaciones agrícolas ayudan a equilibrar la balanza externa junto con las remesas familiares, que continúan siendo la principal fuente de dólares para el país.

Datos del Banco Central de Honduras muestran que las exportaciones agrícolas siguen teniendo un papel determinante en el comportamiento de las reservas internacionales y en la estabilidad macroeconómica nacional.

Además del café, productos como aceite de palma, camarón y banano continúan siendo relevantes, aunque ninguno posee el impacto territorial y social del aromático hondureño.

En las zonas altas del occidente y centro del país, donde las lluvias comienzan a marcar el ritmo de una nueva temporada agrícola, el café vuelve a convertirse en una pieza clave para miles de familias y para una economía que sigue dependiendo de su capacidad de exportar al mundo.

Para el sector cafetalero, el dato de us$1,740 millones no solo representa un récord comercial. También refleja cómo el grano sigue sosteniendo empleo, dólares y actividad económica en uno de los momentos más sensibles para la región centroamericana.

Por Linda Gutiérrez

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