Hoy:

2 octubre , 2026

Partido Nacional en tensión: Lobo impulsa a Zambrano y cuestiona decisiones de Asfura

Comparte

El expresidente pide reordenar liderazgos, advierte sobre errores estratégicos y señala riesgos en la conducción política actual del partido.

El expresidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, volvió a intervenir en la dinámica interna del Partido Nacional de Honduras con una señal directa: el actual titular del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, tiene condiciones para convertirse en candidato presidencial. Pero el mensaje no fue lineal: el principal riesgo, advirtió, está en su entorno político.

En declaraciones a Radio América, Lobo sostuvo que Zambrano “tiene una enorme posibilidad”, aunque condicionó ese escenario a la construcción de un equipo sólido. “Debe cuidar con quiénes se va a rodear, porque hay algunos que pueden hacerle daño”, señaló, apuntando a una variable que ha marcado procesos electorales recientes.

El peso del entorno en las derrotas recientes

El análisis del exmandatario se apoya en experiencias recientes dentro del sistema político hondureño. Lobo recordó el caso de Nasry Asfura, quien —según su lectura— no logró consolidar una candidatura competitiva en 2021 debido a su cercanía con el entonces presidente Juan Orlando Hernández.

En ese momento, el clima político estaba marcado por una narrativa de rechazo sintetizada en el “fuera JOH”, lo que terminó condicionando el resultado electoral. Para Lobo, ese precedente funciona como advertencia directa: la percepción pública sobre las alianzas puede pesar tanto como la propuesta.

También citó el caso de Rixi Moncada, señalando que enfrentó un voto de castigo asociado al desgaste del oficialismo encabezado por Xiomara Castro y Manuel Zelaya.

El voto de castigo como variable dominante

Más allá de los nombres, Lobo planteó una lectura estructural del electorado hondureño. “La gente vota en contra en estos tiempos”, afirmó, en referencia a un comportamiento cada vez más condicionado por la evaluación de los gobiernos.

Este patrón, visible en varios países de la región, muestra una transición hacia un votante menos ideológico y más reactivo frente a la gestión pública. En ese marco, las elecciones se convierten en mecanismos de sanción más que de continuidad.

El expresidente subrayó que los ciudadanos han internalizado su capacidad de alternancia. “La gente sabe que puede sacar a un gobierno que no le gusta”, sostuvo, reforzando la idea de un electorado más activo y menos predecible.

Partido Nacional enfrenta desafíos de liderazgo interno

Las declaraciones de Lobo también dejaron al descubierto tensiones dentro del Partido Nacional. En particular, cuestionó decisiones recientes vinculadas a la conducción política de figuras clave.

Sobre Nasry Asfura, advirtió que asumir responsabilidades adicionales, especialmente en áreas como Salud, podría convertirse en un error estratégico. La gestión de una cartera compleja, explicó, exige dedicación exclusiva y perfiles técnicos especializados.

En esa línea, recomendó delegar funciones en equipos con experiencia, evitando concentrar responsabilidades en figuras con proyección electoral.

Reordenamiento del CCPN y señales hacia 2026

En el plano orgánico, Lobo planteó la necesidad de fortalecer la estructura partidaria. Sugirió que uno de los tres vicepresidentes del Partido Nacional asuma la conducción del Comité Central (CCPN), evitando que la instancia quede inactiva en un momento clave.

  • Fortalecer el CCPN como eje de decisión estratégica
  • Evitar vacíos de liderazgo en la estructura partidaria
  • Separar gestión administrativa de estrategia electoral
  • Delegar responsabilidades en perfiles técnicos
  • Preparar al partido para un escenario competitivo en 2026

El planteamiento apunta a una reorganización interna en un contexto donde el partido busca recuperar posicionamiento político.

Una candidatura en construcción bajo presión política

Las declaraciones del expresidente no solo proyectan una posible candidatura, sino que delinean las condiciones bajo las cuales podría consolidarse. En un entorno marcado por el voto de castigo, el desgaste institucional y la competencia política, el margen de error es reducido.

El posicionamiento de Zambrano, respaldado pero condicionado, refleja el momento que atraviesa el Partido Nacional: una etapa de ajuste donde los liderazgos emergentes deben equilibrar renovación y estructura.

En ese escenario, la advertencia de Lobo funciona como hoja de ruta. La posibilidad está planteada, pero el desenlace dependerá de cómo se construya —y se perciba— ese proyecto político.

Por Linda Gutiérrez

Últimos artículos

Artículos Relacionados

Del café negro tradicional al latte, cold brew, bebidas frías y café de especialidad, el consumidor está ampliando sus opciones […]

Últimos artículos

Scroll al inicio