La marca danesa lanzó hoy 2 de abril colección con Messi, Cristiano, Mbappé y Vinicius, apostando al negocio global del fútbol.
El negocio del Mundial 2026 ya se mueve fuera de las canchas. Este 2 de abril, la multinacional LEGO lanzó una colección con Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé y Vinícius Jr., transformando a las estrellas del fútbol en productos de alto valor comercial en una estrategia que combina branding, consumo y entretenimiento global.
Lego y el Mundial 2026: una apuesta más allá del juego

La cuenta regresiva hacia el Mundial 2026 —que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá— no solo moviliza federaciones y selecciones. También activa una economía paralela donde marcas globales buscan capturar audiencias y capitalizar la emoción del fútbol.
En ese escenario, LEGO decidió cambiar el enfoque tradicional de sus productos deportivos. Tras el éxito de ediciones anteriores centradas en trofeos y objetos icónicos, la empresa ahora apuesta directamente por los jugadores como eje central del negocio.
La colección “Editions”, lanzada oficialmente este 2 de abril, convierte a los futbolistas en minifiguras, pero el objetivo va más allá del juguete: construir una narrativa donde el consumidor —especialmente jóvenes y familias— se vincule emocionalmente con las figuras.
Messi, Cristiano y Mbappé: marcas dentro de la marca
Cada figura representa mucho más que un jugador. Son marcas globales con impacto económico propio.
El set de Cristiano Ronaldo incluye elementos asociados a su identidad comercial “CR7”, reforzando su posicionamiento como uno de los atletas más rentables del mundo, con ingresos que han superado los us$ 100 millones anuales.
En el caso de Lionel Messi, el diseño gira en torno al número 10 y los colores de Argentina, capitalizando su legado tras el título mundial de 2022 y su fuerte presencia en mercados latinoamericanos.
Por su parte, Kylian Mbappé y Vinícius Jr. representan la transición generacional, concentrando el crecimiento de audiencias jóvenes y digitales, clave para el negocio futuro del fútbol.
Una campaña que explica el modelo de negocio
El anuncio publicitario que acompaña la colección resume la estrategia: las figuras compiten por construir el trofeo del Mundial, pero es un niño quien termina la obra.
El mensaje es claro: democratizar la experiencia futbolística y trasladarla al consumo.
En términos comerciales, esta narrativa permite:
- Ampliar el público objetivo hacia niños y adolescentes
- Integrar el fútbol con el entretenimiento creativo
- Generar valor emocional en el producto
- Extender la vida comercial del Mundial más allá del evento
- Fidelizar consumidores a largo plazo
Este tipo de campañas ya ha demostrado eficacia en colaboraciones previas entre deporte y marcas globales.
El negocio detrás del fútbol: cifras y tendencias
El lanzamiento de esta colección responde a una tendencia global donde el fútbol se posiciona como una de las industrias culturales más rentables.
Datos internacionales indican:
- El Mundial 2022 generó más de us$ 7,500 millones
- La industria del deporte supera los us$ 600,000 millones anuales
- Los productos licenciados crecen a más del 8% anual
- América Latina destaca por su alto consumo futbolístico
Para Honduras, estas dinámicas impactan el comercio minorista y las decisiones de consumo en sectores vinculados al entretenimiento.
Centroamérica y el consumo: una oportunidad en crecimiento
Aunque Honduras no participa en el Mundial, sí forma parte del ecosistema de consumo regional.
Datos del Banco Central de Honduras (BCH) y cámaras empresariales reflejan que categorías como juguetes y entretenimiento han mostrado recuperación, impulsadas por el comercio digital y la influencia de tendencias globales.
La presencia de figuras como Messi o Mbappé en productos masivos aumenta la penetración en mercados emergentes y fortalece el consumo aspiracional.
El Mundial 2026 aún no comienza, pero el negocio ya está en marcha. LEGO convirtió este 2 de abril a las mayores estrellas del fútbol en activos comerciales, confirmando que, en la economía global, el espectáculo empieza mucho antes del primer partido.

