Proyecto incluye grúas híbridas, expansión de patios y digitalización logística, buscando impulsar exportaciones hondureñas y atraer nuevas navieras internacionales.
El presidente Nasry Asfura respaldó el anuncio de una inversión de us$100 millones destinada a modernizar la Terminal de Contenedores y Carga General de Puerto Cortés. La apuesta, liderada por Operadora Portuaria Centroamericana (OPC), busca elevar la capacidad operativa hasta 1,4 millones de TEUs en 2027, en un momento en que Honduras compite por posicionarse como un hub logístico regional.
El anuncio, realizado bajo el calor húmedo del litoral atlántico, puso sobre la mesa una estrategia que combina infraestructura, tecnología y sostenibilidad. Para empresarios y exportadores, el movimiento representa una jugada de ajedrez clave en el tablero del comercio internacional, donde la eficiencia portuaria define costos, tiempos y oportunidades.
Expansión física para mover más carga
El proyecto contempla el desarrollo de 9 hectáreas adicionales en el Patio 6, junto con la incorporación de 12 grúas RTG híbridas y dos grúas pórtico. Estos equipos permitirán aumentar la rotación de contenedores y reducir los tiempos de permanencia en terminal, un factor crítico para la competitividad de las exportaciones hondureñas.
Bruno Lauria, director de Operaciones de OPC, explicó que la empresa está “invirtiendo anticipadamente para consolidar Puerto Cortés como plataforma logística estratégica”. Según el ejecutivo, la visión trasciende la carga nacional y apunta a fortalecer la integración comercial del istmo, aprovechando la ubicación geográfica del puerto como puerta de entrada hacia Estados Unidos.
Gestión portuaria de siguiente nivel
La modernización también responde a la necesidad de manejar picos crecientes de volumen comercial. Desde el inicio de la concesión, OPC ha movilizado más de 8 millones de TEUs, mientras que en 2025 alcanzó un récord de 805 mil TEUs, reflejando el dinamismo del comercio exterior hondureño.
Entre los principales impactos operativos previstos destacan:
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Mayor capacidad instalada, permitiendo atender nuevas rutas marítimas y atraer navieras internacionales.
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Reducción de tiempos logísticos, clave para exportadores de productos perecederos como café, camarón o banano.
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Optimización de costos operativos, al mejorar la eficiencia energética de la maquinaria portuaria.
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Incremento en la confiabilidad del servicio, factor decisivo en contratos logísticos globales.
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Mayor resiliencia ante congestión regional, especialmente frente a retrasos en otros puertos centroamericanos.
Lauria aseguró que “las cadenas logísticas globales buscan eficiencia y confiabilidad”, subrayando que esta inversión busca garantizar estabilidad operativa en un entorno comercial cada vez más exigente.
Innovación digital y automatización del patio
Más allá del concreto y el acero, la estrategia de OPC incluye una transformación digital que busca optimizar la planificación logística. Entre las herramientas implementadas destaca Smart Appointment, un sistema de gestión de citas que ordena el flujo de camiones y reduce congestiones internas.
La compañía también está incorporando Inteligencia Artificial y Machine Learning para mejorar la toma de decisiones operativas. Estas tecnologías permiten anticipar movimientos de carga y asignar recursos con mayor precisión, reduciendo tiempos muertos y elevando la productividad. “La confiabilidad respaldada por la tecnología será nuestro principal diferencial”, señaló Lauria.
Como explicó soydatos, la digitalización logística se ha convertido en un requisito competitivo para los puertos de la región, especialmente frente al crecimiento del comercio electrónico y las cadenas de suministro más fragmentadas.
Sostenibilidad como parte de la ecuación logística
La incorporación de grúas híbridas marca un giro hacia operaciones más eficientes desde el punto de vista energético. Estos equipos permitirán reducir consumo de combustible y emisiones, mejorando tanto la huella ambiental como la estructura de costos a largo plazo.
Lauria afirmó que “la tecnología híbrida representa un paso concreto hacia una operación más sostenible”, alineando la terminal con estándares internacionales cada vez más exigentes. En mercados como Europa o Norteamérica, los operadores logísticos ya privilegian puertos que demuestren avances en sostenibilidad, un factor que influye en decisiones de inversión y rutas marítimas.
Impacto económico y social en el entorno portuario
El desarrollo de la terminal también ha tenido efectos en las comunidades cercanas. Desde el inicio de la concesión, OPC ha destinado us$4.2 millones a programas de Responsabilidad Social Empresarial, enfocados en educación, salud y apoyo comunitario.
Según Lauria, “crecer significa avanzar junto con la comunidad”, destacando que el fortalecimiento del entorno social es parte del modelo de negocio. Para las cámaras empresariales de la zona norte, estas inversiones contribuyen a mejorar el clima de inversión y a generar empleo indirecto en sectores como transporte, almacenamiento y servicios.
Un respaldo internacional que marca el rumbo
OPC forma parte del grupo ICTSI, operador global con presencia en múltiples mercados estratégicos. Este respaldo aporta experiencia técnica, estándares operativos y acceso a redes comerciales internacionales, elementos clave para el desarrollo portuario hondureño.
Datos del Banco Central de Honduras indican que más del 70% del comercio exterior se moviliza por vía marítima, lo que convierte a Puerto Cortés en un activo crítico para la economía nacional. Comparado con otros puertos regionales, el recinto hondureño mantiene ventajas como su profundidad natural y su certificación de seguridad bajo estándares estadounidenses.
Puerto Cortés en la carrera logística regional
La inversión se produce en un momento en que Centroamérica vive una competencia silenciosa por captar rutas marítimas y consolidarse como plataforma logística. Puertos en Panamá, Costa Rica y Guatemala también están ampliando infraestructura para responder al crecimiento del comercio global.
Para Honduras, el desafío es transformar esa ventaja geográfica en eficiencia operativa sostenida. Como explicó soydatos, la competitividad logística influye directamente en el costo final de las exportaciones y en la capacidad de atraer inversión extranjera, especialmente en sectores como manufactura, agroindustria y turismo.
En este tablero marítimo donde cada movimiento redefine rutas y costos, la apuesta de us$100 millones de OPC busca marcar el ritmo de la próxima década. Bajo el sol intenso de Puerto Cortés, las grúas que se levantarán no solo moverán contenedores: también intentarán empujar el pulso económico de Honduras hacia aguas más profundas.




