El aumento del petróleo eleva fletes desde Puerto Cortés y podría encarecer fertilizantes para la próxima cosecha cafetalera.La jornada de este martes en los mercados internacionales de café no está marcada por lluvias en Brasil ni por reportes agrícolas en Centroamérica.
El ruido viene de Medio Oriente. Los mercados de materias primas amanecieron atentos a la escalada del conflicto con Irán, un factor que ya empuja al alza el petróleo y amenaza con encarecer la logística global. En el tablero de los commodities, el café —uno de los principales productos de exportación de Honduras— está reaccionando con fuerza.
Café sube en Nueva York impulsado por la crisis energética
En la Bolsa ICE de Nueva York (Coffee C), donde se negocia el café arábica que produce Honduras, la sesión electrónica de este martes refleja un mercado refugiado en la volatilidad.
A las 6:19 AM CST, el contrato de mayo de 2026 se cotiza en us$294.40 por libra, lo que representa una subida de +2.85% en la sesión. El movimiento no responde a problemas de cosecha ni a cambios climáticos en Brasil, el mayor productor mundial, sino a factores geopolíticos que están moviendo a todos los commodities energéticos y agrícolas.
El detonante inmediato es la tensión con Irán, que ha llevado el precio del petróleo crudo por encima de los us$95 por barril. Ese salto energético genera un efecto dominó en el café por dos caminos muy claros:
Primero, el aumento en los costos de fletes marítimos y fertilizantes, ambos altamente dependientes del precio del petróleo y del gas natural. Segundo, la entrada de fondos de inversión que compran café y otras materias primas agrícolas como cobertura frente a una posible inflación energética global.
El mercado, sin embargo, se mueve con cautela. El precio logró romper la barrera psicológica de los us$290 por libra, pero el volumen de negociación es errático. La razón es el temor de los inversionistas a que el shock energético derive en una recesión global inducida por el encarecimiento del combustible.
Honduras enfrenta presión logística en plena cosecha
Mientras los traders reaccionan en Nueva York, Honduras se encuentra en la recta final de su cosecha de altura, enviando miles de sacos hacia los mercados internacionales. Sin embargo, el impacto del conflicto ya empieza a sentirse en la cadena exportadora.
Exportadores en San Pedro Sula, el principal centro logístico del café hondureño, reportan que varias navieras han aplicado una “sobretasa por combustible” debido al aumento del petróleo y al riesgo en rutas marítimas estratégicas.
El resultado es inmediato: transportar un contenedor de café desde Puerto Cortés hasta la Costa Este de Estados Unidos ha subido un 12% en apenas 48 horas. Para los exportadores, este incremento llega justo cuando el país acelera el envío del café de la cosecha actual.
El problema no es solo el transporte. La tensión energética también está levantando alarmas sobre los insumos agrícolas para la próxima temporada cafetalera.
Fertilizantes bajo presión para la próxima cosecha
El café es un cultivo intensivo en fertilización, y el conflicto con Irán podría golpear ese punto sensible del sector.
Irán es un actor relevante en el mercado energético y de derivados del gas natural, materia prima clave para la producción de fertilizantes como la urea. Si el conflicto altera la oferta global de estos insumos, el impacto se trasladará rápidamente al campo.
Las estimaciones preliminares del sector cafetalero indican que el costo del mantenimiento de fincas en Honduras podría aumentar hasta un 20% en el próximo trimestre, si los precios de fertilizantes continúan subiendo.
Esto preocupa especialmente porque los productores ya están planificando la cosecha 2026-2027, y los costos agrícolas se definen con varios meses de anticipación.
Por ahora, el flujo de café hacia Puerto Cortés se mantiene constante. Los exportadores siguen enviando contenedores hacia los mercados internacionales, aunque con una vigilancia estricta sobre los inventarios, ya que algunos compradores internacionales podrían frenar contratos a largo plazo si el conflicto escala.
Estados Unidos: el mercado que decide el ritmo
La evolución del mercado estadounidense será clave en los próximos días. Estados Unidos es el principal destino del café hondureño, concentrando alrededor del 39% de las exportaciones totales.
El problema es que el aumento del petróleo también está impactando al consumidor estadounidense. Con el combustible subiendo debido a la crisis de Irán, el costo de vida en Estados Unidos vuelve a presionar el presupuesto de los hogares.
En ciudades como Nueva York y Seattle, donde el café forma parte de la cultura diaria, las grandes cadenas están observando una ligera migración del consumo fuera de casa hacia el consumo doméstico. En términos simples, algunos consumidores están cambiando la taza de cafetería por bolsas de café compradas en supermercados.
Sin embargo, no todo el mercado se comporta igual. Los compradores de café de especialidad —un segmento donde Honduras ha ganado prestigio— muestran menor sensibilidad al precio.
La demanda por cafés SHG (Strictly High Grown) y por granos certificados provenientes de fincas hondureñas sigue siendo sólida. Este consumidor premium está dispuesto a pagar más por calidad y origen, incluso en contextos de incertidumbre económica.
Un mercado que se mueve por la geopolítica
Los números de las últimas semanas muestran con claridad cómo la geopolítica está dominando el mercado del café.
En marzo de 2026, el precio del arábica ha pasado de us$282 por libra la semana pasada a us$294 hoy, un salto impulsado casi exclusivamente por factores externos.
Si la tensión en Medio Oriente continúa escalando, algunos analistas del mercado de commodities creen que el café podría buscar niveles cercanos a us$3.15 por libra, impulsado por el aumento de los costos energéticos y logísticos.
El escenario opuesto también está sobre la mesa. Si se produce un cese al fuego o una desescalada en el conflicto, el mercado podría corregir rápidamente y devolver el precio del café a la zona de us$275 a us$280 por libra.
Por ahora, mientras los barcos cargados de café hondureño siguen saliendo desde Puerto Cortés hacia Estados Unidos y Europa, el precio del grano no se está definiendo en las montañas cafeteras de Centroamérica ni en los laboratorios climáticos de Brasil. Se está definiendo en el mapa geopolítico del petróleo.




