Durante la semana del 2 al 6 de febrero de 2026, la agenda económica de Honduras estuvo marcada por el encarecimiento sostenido de los combustibles, anuncios de inversión privada, revelaciones sobre el estado de las finanzas públicas y proyecciones macroeconómicas favorables, mientras que los movimientos específicos en commodities agrícolas tuvieron una presencia marginal en la cobertura informativa de esos días.
La gasolina vuelve a cruzar la barrera de los 100 lempiras
El factor de mayor impacto inmediato fue el comportamiento de los precios de los combustibles. La gasolina superior volvió a superar los 100 lempiras por galón en el Distrito Central, un nivel que no se registraba desde finales de diciembre de 2025. El alza se produjo a inicios de febrero, tras 35 días consecutivos por debajo de esa barrera, reactivando presiones directas sobre transporte, logística y consumo.
La tendencia respondió a una tercera semana consecutiva de incrementos, reflejada en los precios vigentes al 2 de febrero. La gasolina superior se ubicó en L100.62 por galón, con un aumento de L0.98; el queroseno alcanzó L75.70, tras subir L1.89; y el diésel llegó a L85.23, con un incremento de L0.85.
Presión directa sobre hogares y costos productivos
Estos ajustes consolidaron un escenario de costos crecientes para las familias y los sectores productivos, especialmente transporte, comercio y agricultura, donde el diésel y el queroseno tienen un peso clave en la estructura de precios y logística.
El encarecimiento energético comenzó a trasladarse al consumo diario, alimentando expectativas inflacionarias y reduciendo el margen de maniobra de los hogares de ingresos medios, en un contexto de salarios aún tensionados.
Inversión privada: Diunsa acelera expansión comercial
En contraste con las presiones de costos, la semana dejó señales de dinamismo en inversión privada. Diunsa anunció una inversión superior a L1,300 millones destinada a la apertura de nuevas tiendas en San Pedro Sula y Choluteca, fortaleciendo el sector retail y anticipando generación de empleo directo e indirecto.
La apuesta refleja confianza en el mercado interno y en el consumo urbano, en un escenario donde el comercio sigue siendo uno de los principales motores de actividad y empleo no agrícola.
Finanzas públicas bajo la lupa
El frente fiscal también ocupó espacio en la agenda económica. La Secretaría de Finanzas informó sobre la existencia de una deuda flotante millonaria heredada del gobierno anterior, junto con irregularidades en el uso de la Tasa de Seguridad.
Los datos incluyen L1,900 millones destinados a alimentos y bebidas y L1,200 millones en alquiler de vehículos, cifras que reabrieron el debate sobre control del gasto, eficiencia presupuestaria y sostenibilidad fiscal.
Crecimiento proyectado y expectativas regionales
A nivel macroeconómico, Honduras recibió una señal positiva. La CEPAL ubicó al país como el tercer de América Latina con mayor crecimiento proyectado para 2026, un dato que mejora el clima de inversión y expectativas empresariales.
Este escenario, sin embargo, aparece condicionado por la evolución de la inflación, el manejo de las finanzas públicas y el comportamiento del sector externo.
Crédito para vivienda y efecto en la construcción
El sistema financiero también tuvo protagonismo con el anuncio de líneas de crédito de Banhprovi para vivienda, ofreciendo préstamos de hasta L1.3 millones para vivienda social a una tasa del 4%, y hasta L4 millones para vivienda de clase media al 7%, con plazos de hasta 30 años.
Estas condiciones apuntan a dinamizar el sector construcción, uno de los mayores generadores de empleo y encadenamientos productivos en la economía hondureña.
Tipo de cambio y presión sobre importaciones
En el mercado cambiario, el lempira mostró una depreciación moderada, pasando de L26.3737 a L26.4491 por dólar entre enero y los primeros días de febrero de 2026.
Este movimiento comenzó a reflejarse en el costo de importaciones, particularmente combustibles, insumos industriales y commodities importados, con impacto potencial en precios internos.
Aranceles y señales en política industrial
También se registraron discusiones sobre posibles aranceles del 25% más un 10% adicional en el sector de arneses, tema abordado en reuniones virtuales con empresas interesadas, principalmente desde San Pedro Sula.
El debate se inscribe en una agenda más amplia de política industrial, comercio exterior y atracción de inversiones manufactureras.
Agricultura: empleo clave, pero sin novedades de precios
En el sector primario, si bien no se reportaron variaciones relevantes en precios agrícolas durante ese lapso, la agricultura volvió a aparecer como pilar estructural del empleo.
Más de 800 mil hondureños dependen del sector agrícola, con especial atención en el café, que mantiene expectativas positivas para 2026, según proyecciones formuladas en el último trimestre de 2025.
La primera semana de febrero dejó así una fotografía económica definida: presión inflacionaria impulsada por la energía, inversión privada activa, tensiones fiscales heredadas y un escenario macroeconómico que combina expectativas de crecimiento con riesgos de costos y tipo de cambio.




