La economía proyecta expansión, pero salario mínimo, comercio con EE.UU. y empleo manufacturero generan incertidumbre.
“Si no hay salario digno, no hay consumo”, dice la sindicalista Ana Méndez mientras economistas celebran exportaciones récord de café y empresarios advierten que aranceles de EE.UU. castigan a la maquila. Honduras proyecta crecimiento económico, pero tensiones laborales y políticas comerciales ponen en juego empleo, inversión extranjera y paz social.
Contexto general y datos comparativos
Honduras ha enfrentado un 2025 lleno de cifras económicas notables: el Banco Central pronostica un crecimiento del PIB entre 3.5 % y 4 % este año, impulsado por consumo privado, remesas y exportaciones, especialmente café. Según su informe monetario, las remesas familiares y ventas externas generan flujos de divisas que superan los 18 000 millones de dólares entre enero y noviembre de 2025, cifra significativamente superior al año anterior y un apoyo clave al mercado cambiario. El café y las remesas se han combinado como pilares, ayudando a reducir el déficit comercial y fortaleciendo la estabilidad macroeconómica en un entorno de inflación moderada cercana al 4 %. Además, las exportaciones totales crecieron cerca de 15 %, contribuyendo a una menor brecha entre importaciones y exportaciones.
Salario mínimo: negociaciones críticas y expectativas ciudadanas
Miles de familias hondureñas siguen con atención la negociación del salario mínimo para 2026, un proceso que involucra a sindicatos, empresarios y gobierno. Aunque sectores como la maquila ya acordaron aumentos —por ejemplo, la industria textil, electrónica y de servicios pactó un salario mínimo de 12 930 lempiras mensuales para 2026, con un incremento aproximado del 8 %— muchas actividades aún están en revisión.
Ana Méndez, sindicalista de San Pedro Sula, afirma que “si no hay salario digno, no hay consumo”, señalando que los ajustes deben reflejar el costo de vida real. Para muchos hogares, cubrir la canasta básica sigue siendo difícil pese a estos aumentos, y el debate público gira en torno a si los incrementos propuestos alcanzarán para mejorar el bienestar de la población trabajadora.
Comercio exterior con Estados Unidos: tensiones comerciales que preocupan
Con cerca del 50 % del comercio hondureño concentrado en Estados Unidos, los aranceles a productos manufacturados se han convertido en un punto álgido. Analistas del sector exportador alertan que mantener tarifas elevadas —en algunos casos entre 10 % y 25 % o más para productos como arneses automotrices— limita la competitividad frente a otros países.
Juan Carlos Rodríguez, empresario exportador, explica que “sin alivio arancelario, la maquila pierde clientes y empleo”. El sector de manufactura —incluida la maquila— ha mostrado señales de contracción en ciertos rubros, reflejando la sensibilidad de este segmento a la política comercial estadounidense. La reunión prevista entre autoridades hondureñas y representantes comerciales de EE.UU. se considera clave para discutir la eliminación o alivio de estas barreras.
Café: motor de divisas y nuevas rutas hacia China
El café ha sido sin duda la historia de éxito de la economía hondureña reciente. Las exportaciones del grano alcanzaron cifras históricas en 2025, con ingresos que superan los 1 800 millones de dólares en la cosecha actual, impulsados por altos precios internacionales y mayor volumen exportado.
Roberto Martínez, productor de la zona central, destaca que “cada contrato con nuevos mercados como China representa ingresos y empleos”. Honduras está enviando contenedores de café a China como parte de acuerdos comerciales que amplían destinos más allá de los tradicionales mercados de Europa y Estados Unidos.
Beneficios tangibles de este impulso cafetalero:
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Altos precios internacionales del café, que han aumentado los ingresos por quintal exportado.
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Mayor volumen exportado, superando cifras de años previos.
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Diversificación de mercados, con envíos crecientes hacia Asia.
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Generación de empleos rurales, beneficiando a pequeños y medianos productores.
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Reducción de déficit comercial, al fortalecer las ventas externas netas.
Este dinamismo consolidó al café como uno de los principales motores del ingreso de divisas, con impacto directo en comunidades y economías locales.
Maquila: desafíos persistentes y condición del empleo
A pesar de su importancia histórica como fuente de empleo manufacturero, la industria maquiladora enfrenta vientos en contra. Sectores de trabajadores y organizaciones civiles han denunciado condiciones laborales precarias, despidos y acoso, mientras algunas empresas ajustan sus operaciones ante la competencia externa y barreras arancelarias.
María López, trabajadora de zona franca, recuerda que “sin contratos estables y protección social, el empleo pierde su dignidad”. A la par, cierto segmento empresarial cuestiona los impuestos y costos de producción que afectan la rentabilidad de sus operaciones en Honduras, subrayando la necesidad de una agenda integral que combine incentivos con mejores prácticas laborales.
Inversión extranjera directa: crecimiento moderado con potencial si se liberalizan aranceles
Los datos más recientes muestran un crecimiento modesto en la Inversión Extranjera Directa (IED) en sectores clave como manufactura y servicios financieros. Aunque cifras puntuales varían trimestre a trimestre, existe consenso entre economistas de que una reducción significativa de barreras comerciales —particularmente arancelarias— podría atraer flujos de capital mayores y sostenidos.
Carlos Vega, analista de inversiones, apunta que “sin un marco más competitivo, los inversionistas buscarán regiones más atractivas”. El reto para Honduras será equilibrar incentivos para capital extranjero con políticas que fortalezcan la economía interna sin sacrificar estabilidad social.
Finanzas públicas y estabilidad macroeconómica
El Gobierno ha mantenido disciplina fiscal y ha ejecutado transferencias a municipios y programas sociales, contribuyendo a una demanda interna robusta. Las cifras oficiales también muestran que las reservas internacionales han logrado niveles altos, ofreciendo un colchón frente a shocks externos.
Sin embargo, la deuda pública sigue siendo un factor de atención, y los organismos multilaterales insisten en mantener disciplina en el manejo fiscal. Al mismo tiempo, el equilibrio entre gasto social y sostenibilidad fiscal se ha convertido en un tema recurrente en agendas técnicas y políticas.
Escenario 2026: entre la esperanza y la cautela
La economía hondureña entra a 2026 con señales mixtas: por un lado, flujos de divisas récord, exportaciones dinámicas y proyecciones de crecimiento que superan el promedio regional; por otro, presiones salariales, tensiones comerciales y desafíos en sectores claves como la maquila. El 2026 podría consolidarse como un año de transformación si las políticas públicas y acuerdos internacionales permiten traducir el crecimiento económico en mejoras tangibles de empleo, salarios y competitividad exportadora.




