Las tasas que pagan los bancos por depósitos se desplomaron, marcando un cambio que impacta el retorno de cuentas de ahorro y plazos.
Las tasas de interés pasivas en Honduras —las que los bancos pagan por tus depósitos— bajaron casi siete puntos porcentuales en 2025, según datos del Banco Central. El ajuste redefine el retorno del ahorro en cuentas y plazos fijos, en un año donde la política monetaria busca equilibrar estabilidad, inflación y crecimiento.
Un giro en la remuneración del ahorro
Al cierre de 2025, las tasas de interés del sistema financiero hondureño muestran un movimiento notable. La tasa pasiva promedio ponderada en moneda nacional —la que reciben los ahorrantes por sus depósitos en lempiras— descendió desde niveles cercanos a 13.71 % en diciembre de 2024 a alrededor de 7.56 % en diciembre de 2025, una caída de casi 6.87 puntos porcentuales.
Este descenso contrasta con la reducción más moderada observada en las tasas activas, las que aplican los bancos para préstamos, y que solo bajaron alrededor de 1.83 puntos porcentuales en el mismo período. El fenómeno se explica por un ajuste en la política monetaria que ha transmitido menores costos de financiamiento al mercado, pero cuyos efectos tardan más en reflejarse en los créditos otorgados.
¿Qué sucede con ahorro y crédito?
Las bajas en las tasas pasivas tienen implicaciones directas para quienes mantienen ahorros en cuentas bancarias o buscan rendimientos en instrumentos financieros tradicionales.
Principales movimientos de tasas en 2025:
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Tasa pasiva en lempiras: cayó casi 7 pp interanual, reduciendo el rendimiento de depósitos.
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Tasa activa en lempiras: disminuyó moderadamente, reduciendo el costo de algunos préstamos.
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Tasas en dólares: también reportaron bajas, aunque en menor magnitud.
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Margen de intermediación: sigue siendo positivo, pero más estrecho para los bancos.
Para los ahorrantes, esto significa que el dinero depositado ya no genera el mismo retorno que antes, un cambio que puede orientar a buscar alternativas de inversión o plazos más largos.
Contexto macroeconómico que explica la tendencia
La caída en las tasas pasivas se produce en un contexto económico donde la inflación interanual se ha mantenido moderada y cercana a rangos objetivos, lo que ha permitido cierta flexibilidad en las tasas de mercado. La Tasa de Política Monetaria (TPM) del Banco Central se situó en 5.75 %, un nivel que influye en la fijación de tasas bancarias pero no se traslada automáticamente a todos los productos financieros.
Además, el sistema financiero hondureño ha registrado crecimiento en depósitos, lo que implica más liquidez disponible para las instituciones, reduciendo la necesidad de ofrecer tasas muy altas para atraer recursos.
¿Qué significa para tus decisiones financieras?
La caída de las tasas pasivas plantea un desafío para los ahorrantes: la remuneración por dejar dinero en el banco es menor, lo que puede empujar a explorar:
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Cuentas de ahorro vinculadas a inflación o rendimiento.
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Plazos fijos con mayores plazos.
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Instrumentos alternativos como fondos de inversión o bonos corporativos.
Mientras tanto, el crédito —aunque más barato que en 2024— no ha caído con la misma intensidad, lo que puede mantener un costo de financiamiento que no siempre favorece la inversión familiar o empresarial inmediata.
En resumen, el 2025 deja un panorama financiero en Honduras con tasas más bajas para quienes ahorran, una señal de que las prioridades monetarias están orientadas a estabilizar precios y dinamizar ciertos segmentos del mercado. Los efectos se sentirán en la forma en que ciudadanos y empresas guardan, gastan e invierten su dinero durante 2026.

