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1 octubre , 2026

La trampa energética que dejó Castro y que Asfura deberá pagar

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Tarifas congeladas, subsidios millonarios y un alza técnica que nadie vio venir: ¿por qué este ajuste eléctrico define la economía familiar en 2026?

Hogares y empresas arrancan 2026 con una factura eléctrica que debía subir 10 %, pero sólo refleja un 4.11 % que ni siquiera se cobra. Detrás hay subsidios millonarios, decisiones técnicas fragmentadas y una jugada política que traslada el problema real al próximo gobierno.

El aumento dividido que nadie explicó

Para el experto en energía Kevin Rodríguez, el ajuste tarifario aprobado para el primer trimestre del año es una trampa heredada. “El aumento originalmente era del 10 %. Lo que deja muchas interrogantes es por qué lo parten en dos”, cuestionó, señalando la falta de una explicación técnica clara por parte de las autoridades.

Rodríguez advirtió que el Ejecutivo decidió aplicar un 4.11 % ahora y dejar casi un 6 % pendiente para abril, justo cuando ya esté instalada la nueva administración. “Eso significa que el siguiente gobierno tendrá que enfrentar el ajuste completo sin haber tomado la decisión”, explicó.

El ajuste técnico detrás de la factura

La Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) aprobó el 31 de diciembre un ajuste que eleva el costo promedio del kilovatio-hora de 4.62 a 4.81 lempiras, equivalente a un incremento del 4.11 % para el trimestre enero-marzo de 2026.

Sin embargo, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) anunció que este aumento no será trasladado al usuario final. Por decisión del Ejecutivo, el valor del kilovatio-hora se mantiene en 4.6236 lempiras, igual al trimestre anterior, gracias a un subsidio estatal.

El subsidio que sostiene la tarifa

Las estimaciones oficiales indican que congelar las tarifas durante los primeros tres meses del año tendrá un costo cercano a 350 millones de lempiras, fondos que la Secretaría de Finanzas transferirá directamente a la ENEE.

Claves del subsidio energético

  • El Estado absorbe el aumento aprobado por la CREE.

  • El usuario residencial no verá cambios inmediatos en su factura.

  • Los subsidios energéticos acumulados superan 10,500 millones de lempiras.

Según el gerente provisional de la ENEE, Erick Tejada, el aumento en los costos de generación y la alta demanda, especialmente en períodos de calor extremo, obligan al Estado a intervenir para proteger el consumo familiar.

La crítica: herencia política y presión económica

“El problema no es el 4.11 %, sino lo que viene después”, insistió Rodríguez. A su juicio, fragmentar el ajuste responde más a una estrategia política que a una solución estructural del sistema eléctrico.

Analistas económicos advierten que, aunque el impacto inmediato se neutraliza con subsidios, la presión financiera sigue creciendo. Pequeñas y medianas empresas, ya afectadas por inflación y aumento de costos operativos, observan con cautela la próxima revisión tarifaria prevista para finales de marzo.

La deuda que condiciona el futuro

Más allá del debate tarifario, la ENEE enfrenta una deuda energética cercana a los 9,000 millones de lempiras, un factor que limita cualquier margen de maniobra para mantener tarifas congeladas en el mediano plazo.

El desafío para la próxima administración será doble: sostener el alivio al consumidor sin profundizar el déficit financiero de la estatal. La revisión tarifaria de abril marcará el primer gran test de una herencia energética que ya muestra tensiones entre técnica, política y bolsillo ciudadano.

Por Linda Gutiérrez

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