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16 agosto , 2026

Termómetro pre electoral: inversión en coma y empleo en ruinas, el saldo silencioso del último año de gobierno en Honduras

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Las cifras del IHSS confirman la destrucción laboral. Mientras el discurso político se radicaliza, la economía retrocede. El capital se va, los empleos no llegan. El 2025 cerrará con estancamiento económico y pérdida de confianza empresarial. 

Tegucigalpa. A tres meses de las elecciones generales, la economía hondureña se encuentra atrapada entre la incertidumbre política y la pérdida de confianza empresarial. Inversiones congeladas, empleos formales en caída libre y un crecimiento económico plano son el saldo del último tramo del gobierno de Xiomara Castro.

Según la Encuesta de Expectativas de Analistas Macroeconómicos (EEAM) del Banco Central de Honduras (BCH), el país cerrará 2025 con un crecimiento del 3.6 %, impulsado por exportaciones como café y palma africana, pero sin generar nuevos empleos significativos. Mientras tanto, los sectores de agricultura y construcción —grandes empleadores— siguen sin repuntar.

El capital en pausa

El clima electoral ha hecho que los inversionistas adopten una postura cautelosa. Las señales políticas no ayudan: desde el inicio del gobierno, la confrontación con el sector privado y los discursos contra el modelo económico han mermado la confianza de los empresarios. La inversión extranjera directa, clave para dinamizar la economía, se mantiene débil.

A esto se suman las tensiones globales: políticas migratorias y arancelarias de EE. UU., conflictos internacionales y los efectos del cambio climático. Todo ello configura un entorno de alta incertidumbre, que paraliza decisiones estratégicas tanto en el sector público como en el privado.

Empleo en rojo

La situación laboral refleja la fragilidad económica. Según cifras del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) citadas por el empresario Eduardo Facussé, el país perdió más de 3,600 empleos formales entre junio de 2024 y junio de 2025. El epicentro de la destrucción laboral fue el Distrito Central, con 8,624 puestos perdidos, seguido por Villanueva y Choloma, zonas clave del sector maquilador.

En contraste, San Pedro Sula logró crear 3,722 empleos netos, siendo uno de los pocos focos de dinamismo laboral. Sin embargo, el subempleo y la informalidad siguen en ascenso, especialmente en los hogares más vulnerables que no encuentran plazas en el mercado formal.

Sin sorpresas, sin alivio

El economista y rector universitario Julio Raudales asegura que el año cerrará sin “mayores sorpresas”. La inflación será la esperada y el déficit fiscal se mantendrá bajo, aunque no por crecimiento sino por falta de ejecución del gasto público. Raudales advierte que la próxima administración heredará poco espacio fiscal debido al aumento de la deuda y a compromisos ya asumidos.

“El empleo no va a mejorar. El crecimiento será el que está pronosticado. La inversión extranjera sigue débil”, concluyó Raudales. La estabilidad aparente esconde una economía que se mueve sin impulso y sin reformas estructurales.

El 30 de noviembre, Honduras elegirá nuevo gobierno. Pero mientras la política domina la agenda, la economía espera, en pausa, sin certezas.

Por Linda Gutiérrez

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