Tegucigalpa. El Triángulo Norte captó 22,765.1 millones de dólares en remesas en el primer semestre de 2025, un 19.8% más que en 2024, con Honduras contribuyendo con 5,799 millones (25.5%). Este flujo, impulsado por migrantes en Estados Unidos (80%), sostiene economías donde las remesas representan entre el 20% y 27% del PIB en Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Sin embargo, esta dependencia oculta una crisis laboral donde la informalidad y el desempleo juvenil son motores de la migración masiva.
En Honduras, en un periodo de 12 meses, los municipios de Distrito Central, Villanueva, Choloma, Choluteca, La Ceiba, Juticalpa y La Paz registraron una pérdida de 3,688 empleos formales. Según Eduardo Facussé, expresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Cortés (CCIC), esta cifra representa “la mayor evidencia del fracaso de las políticas públicas destinadas a impulsar los sectores productivos”. La semana anterior, el expresidente del Cohep, Juan Carlos Sikaffy, indicó que la incertidumbre política ha generado la pérdida de 60 mil empleos en el rubro de la construcción en general.
Juventud y mujeres: Los más afectados por la crisis laboral
En 2024, el desempleo juvenil en Centroamérica y el Caribe alcanzó el 13.8%, más del doble de la tasa general (6.1%), según la OIT. Las mujeres enfrentan una brecha de participación laboral del 22.2% (52.1% frente a 74.3% de los hombres) y una brecha salarial del 20%. En Honduras, la pérdida de 3,688 empleos formales en 2024, reportada por el IHSS, y la desconexión de los jóvenes con el mercado laboral, según el Cohep, agravan la situación, empujando a miles a buscar oportunidades en el extranjero.
Hacia un futuro sostenible: Diversificación económica
La dependencia de las remesas, que en Honduras alcanzó 9,743 millones de dólares en 2024 (6.2% más que en 2023), plantea riesgos ante posibles cambios en las políticas migratorias de EE.UU.. La CEPAL y el BID instan a los países centroamericanos a diversificar sus economías y promover el empleo formal para reducir esta vulnerabilidad. Inversiones en educación, infraestructura y sectores productivos son clave para generar oportunidades locales y frenar la emigración.
Empleo y Desempleo en Centroamérica y el Caribe 2024-2025
- Tasa de desempleo 2024: Reducida al 6.1% desde el 6.5% en 2023, pero insuficiente frente al 5.2% de Honduras, el nivel más bajo en años.
- Proyección 2025: La OIT estima que el desempleo oscilará entre 5.8% y 6.2%, limitado por un crecimiento económico moderado (2.5%).
- Informalidad laboral: Afecta al 47.6% de los trabajadores en 2024, con una leve mejora desde el 48% de 2023, pero sigue siendo una barrera para mujeres y jóvenes.
- Desempleo juvenil: Alcanzó el 13.8% en 2024, más del doble de la tasa general, impulsando la migración.
- Brecha de género: La participación laboral femenina es del 52.1% frente al 74.3% masculina, con una brecha salarial del 20%.
- Pérdida de empleos formales: En Honduras, se perdieron 3,688 empleos formales en 2024, según el IHSS, y 60,000 en el sector de la construcción debido a incertidumbre política.
- Crecimiento del empleo no asalariado: En 2024, el Cohep reportó una mejora en la ocupación no asalariada, pero una pérdida de 4,600 empleos privados y 6,000 en empleo doméstico.

