Tegucigalpa. Durante el primer semestre de 2025, la economía de Honduras mostró un crecimiento moderado impulsado por remesas y exportaciones de café, pero enfrentó desafíos estructurales como la alta informalidad laboral, el clima social polarizado y políticas económicas restrictivas. A continuación, se presentan las 10 claves que definieron el panorama económico del país, integrando factores como la maquila, aranceles, inversión extranjera y turismo, en un contexto de vulnerabilidades internas y externas.
- Crecimiento económico moderado: El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) creció un 4.4% en el primer semestre de 2025, impulsado por la demanda interna, el consumo privado y las remesas, aunque limitado por la menor demanda externa y fenómenos climáticos adversos como la tormenta tropical Sara.
- Remesas como pilar económico: Las remesas alcanzaron aproximadamente $5,800 millones, un aumento del 25.3% respecto a 2024, representando cerca del 25% del PIB. Principalmente destinadas a alimentación, salud y educación, son una fuente crucial de divisas, superando exportaciones como el café y la maquila.
- Exportaciones de café en auge: Las exportaciones de café generaron $1,474 millones, un incremento del 95.3% frente a 2024, debido a una mayor producción y precios internacionales favorables, a pesar de desafíos climáticos y la migración de mano de obra rural.
- Contracción en la maquila: La industria de la maquila, especialmente textiles, registró una caída del 1.8% debido a la menor demanda externa en mercados como Estados Unidos, El Salvador, Nicaragua y Europa, afectando el empleo y las divisas generadas por este sector clave.
- Altos aranceles y barreras comerciales: Honduras mantuvo un arancel externo común en el marco del Mercado Común Centroamericano, pero los altos costos de importación de insumos y la falta de competitividad regional limitaron el crecimiento de la manufactura y el comercio.
- Clima social polarizado: La polarización social y política, exacerbada por la desconfianza en las instituciones y casos de corrupción, generó incertidumbre económica, afectando la inversión y la estabilidad. Este clima frenó iniciativas de desarrollo y reformas estructurales.
- Políticas económicas restrictivas: El Banco Central de Honduras (BCH) mantuvo una Tasa de Política Monetaria (TPM) elevada, resultando en tasas de interés promedio del 18.38% (16.71% para agricultura, 16.70% para comercio), lo que desaceleró el crédito al sector privado y encareció la inversión.
- Inversión extranjera directa (IED) en crecimiento: La IED aumentó un 73% entre 2019 y 2023, con $473 millones en la maquila y $63.2 millones en transporte y telecomunicaciones en 2023. Sin embargo, la incertidumbre política y el clima social polarizado limitaron su potencial en 2025.
- Turismo con potencial limitado: El turismo, impulsado por atractivos como la barrera coralina, Copán y reservas ecológicas, mostró un crecimiento moderado, pero la falta de infraestructura y promoción, junto con la apertura limitada de nuevas aerolíneas, restringió su aporte al PIB.
- Desafíos climáticos y agrícolas: Fenómenos climáticos y tormentas tropicales redujeron la productividad agrícola, especialmente en café y palma africana. La certificación de fincas para cumplir con regulaciones ambientales de la UE, efectiva en enero de 2025, añadió costos y retos.
