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15 agosto , 2026

Global Gateway en acción: BEI financia infraestructura sostenible en Honduras con 600 millones de euros

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Tegucigalpa, Honduras – El embajador de la Unión Europea (UE) en Honduras, Gonzalo Fournier Conde, anunció el 6 de mayo de 2025 que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) está dispuesto a financiar con 600 millones de euros proyectos clave de infraestructura energética e hídrica en el país. Este respaldo financiero busca impulsar el desarrollo sostenible de Honduras, un país que enfrenta desafíos estructurales en su sector energético y de manejo de recursos hídricos.
¿Qué es el Banco Europeo de Inversiones y dónde opera?
El Banco Europeo de Inversiones (BEI), fundado en 1958 y con sede en Luxemburgo, es la institución financiera a largo plazo de la Unión Europea, propiedad de sus 27 estados miembros. Su misión es financiar proyectos que promuevan los objetivos de la UE, como la sostenibilidad, la competitividad y la cohesión social. El BEI es uno de los mayores bancos multilaterales del mundo, con un historial de financiación que alcanzó los 89,000 millones de euros en 2024, de los cuales un 60% se destinó a proyectos climáticos, según datos oficiales del banco.
Aunque su enfoque principal está en Europa, el BEI presta dinero a países fuera de la UE, especialmente en regiones como América Latina, África y Asia, para apoyar el desarrollo sostenible y la transición verde. En América Latina, opera desde 1993 y ha financiado proyectos por más de 6,700 millones de euros, según La Tribuna (2014). En Honduras, el BEI ha apoyado iniciativas energéticas y de infraestructura desde hace más de una década, aunque en 2016 retiró un financiamiento de 40 millones de dólares por el asesinato no esclarecido de la activista Berta Cáceres, lo que generó críticas sobre su compromiso con los derechos humanos.
Detalles del financiamiento para Honduras
El embajador Fournier Conde detalló que el BEI destinará 300 millones de euros para la construcción y mejora de líneas de transmisión y distribución eléctrica, un sector crítico en Honduras, donde las pérdidas técnicas y no técnicas de energía superan el 30%, según la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE, 2024). Otros 300 millones de euros se invertirán en represas multipropósito, diseñadas para generar energía hidroeléctrica, controlar inundaciones y garantizar el suministro de agua para comunidades y agricultura.
Estos proyectos forman parte de la estrategia Global Gateway de la UE, lanzada en 2021 para promover infraestructuras sostenibles en países en desarrollo. En Honduras, esta iniciativa incluye también la recuperación sostenible del Lago de Yojoa, un ecosistema clave que enfrenta contaminación por residuos y actividades industriales. La UE ya destinó 38.5 millones de euros en noviembre de 2024 para este propósito, como parte de un paquete más amplio de 240 millones de euros en cooperación para el país.
Impacto esperado y contexto en Honduras
Honduras, con un crecimiento económico proyectado del 3.5-4% en 2025 (Banco Central de Honduras), depende en gran medida de la energía hidroeléctrica, que representa cerca del 40% de su matriz energética, según la Secretaría de Energía (2024). Sin embargo, la infraestructura obsoleta y la vulnerabilidad climática, como sequías e inundaciones, afectan su capacidad energética. Las represas multipropósito podrían mitigar estos problemas, pero generan preocupación entre comunidades locales y activistas, quienes temen desplazamientos y daños ambientales, recordando casos como el de Berta Cáceres, asesinada en 2016 tras oponerse a la represa Agua Zarca.
El financiamiento del BEI también busca fortalecer la interconexión eléctrica regional, apoyando el Mercado Eléctrico Regional centroamericano, un proyecto que podría reducir costos y aumentar la estabilidad energética en la región. Además, las inversiones europeas en Honduras han crecido en los últimos tres años, representando el 21% de la inversión extranjera directa ($120 millones de Bélgica, $77 millones de España, $35 millones de Países Bajos), lo que refleja confianza en el país, aunque persisten desafíos como la inseguridad y la burocracia.
Críticas y desafíos
A pesar del entusiasmo, el historial del BEI en Honduras no está exento de controversia. En 2016, la retirada de fondos tras el asesinato de Cáceres evidenció tensiones entre los objetivos de desarrollo y la protección de derechos humanos. Organizaciones locales y ONGs han criticado proyectos hidroeléctricos por su impacto en comunidades indígenas y ecosistemas, exigiendo mayor transparencia y participación comunitaria. El BEI, por su parte, ha reforzado desde 2021 su enfoque en sostenibilidad, destinando un billón de euros a inversiones climáticas hasta 2030, pero su compromiso real sigue bajo escrutinio.
Implicaciones para el futuro
El financiamiento del BEI podría marcar un punto de inflexión para Honduras, mejorando su infraestructura energética y hídrica mientras se alinea con los objetivos globales de transición verde. Sin embargo, su éxito dependerá de la capacidad del gobierno hondureño para garantizar la ejecución transparente de los proyectos y mitigar riesgos sociales y ambientales. Mientras tanto, la UE y el BEI continúan fortaleciendo su presencia en América Latina, promoviendo un modelo de desarrollo que, aunque ambicioso, debe equilibrar crecimiento económico con justicia social.
Por Linda Gutiérrez

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