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28 septiembre , 2026

El café hondureño rompe récords de volumen mientras productores piden una apuesta por la calidad

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El café está dejando una de las señales económicas más interesantes del agro hondureño en 2026. Honduras está exportando más volumen, llega a decenas de mercados y acumula miles de millones de dólares en divisas, pero productores y tostadores plantean que el siguiente salto no debería ser solamente producir más, sino conseguir que una proporción mayor del grano se venda con mayor valor.

A julio, los datos citados por el productor Leonel Enrique Ortez muestran 6.49 millones de sacos de 46 kilogramos exportados, 17.6% más que en igual período de 2025. Sin embargo, el aumento del volumen no se tradujo en un crecimiento proporcional de las divisas, que alcanzaron US$2,016.5 millones, apenas US$12.1 millones más interanuales.

El propio sector ofrece cifras posteriores para la cosecha 2025-2026 que muestran todavía mayor dinamismo. Al cierre de julio, el café exportado había superado los 7 millones de quintales, con ingresos acumulados de alrededor de US$2,224 millones, según cifras reportadas por el sector.


Soydatos Express

Indicador Dato clave
Exportaciones citadas a julio US$2,016.5 millones
Crecimiento del volumen 17.6%
Sacos adicionales 969,100 de 46 kg
Producción exportada citada 6.49 millones de sacos
Principal mercado Estados Unidos
Segundo mercado Alemania
Participación de EE. UU. 32.7%
Participación de Alemania 17.1%

La lectura empresarial es importante: Honduras está consiguiendo colocar más café, pero el debate sobre calidad, diferenciación, procesamiento y comercialización puede determinar cuánto valor queda finalmente dentro del país.


El volumen ya dejó de ser la principal pregunta

Honduras tiene una escala considerable dentro del mercado latinoamericano. Ortez sostiene que el país ocupa el tercer lugar regional en volumen de producción, detrás de Brasil y Colombia, y plantea transformar una mayor proporción de ese volumen en café de calidad.

La discusión no significa que Honduras carezca de cafés diferenciados. Todo lo contrario. La SAG ha señalado que el país tiene presencia en más de 64 mercados internacionales y que una parte importante de la producción llega a destinos europeos y asiáticos exigentes.

Además, los datos de comercialización muestran una fuerte diversificación geográfica.

Mercado Participación aproximada
Estados Unidos 32.7%
Alemania 17.1%
Europa Más de la mitad del mercado según registros sectoriales
Norteamérica Alrededor de 40%

En julio, otros registros de Ihcafé colocaban a Europa con 52% de las compras, mientras Estados Unidos concentraba 33.1% y Alemania 16.6% del volumen exportado al 14 de julio.

Eso coloca al café hondureño frente a un consumidor internacional que no compra únicamente por disponibilidad. Origen, trazabilidad, perfil de taza, certificaciones y consistencia son cada vez más importantes para capturar valor.


El precio internacional pone a prueba al productor

La conversación sobre calidad ocurre además en un momento de costos elevados.

Ortez identifica tres presiones que llegan simultáneamente a las fincas: carburantes, fertilizantes y agroquímicos, a las que se agregan sequías, exceso de lluvias y aparición de plagas.

Para el pequeño productor, esa combinación es particularmente delicada porque una finca con costos crecientes necesita obtener suficiente ingreso por cada quintal para mantener margen.

Y ahí aparece el problema que plantea Ortez sobre financiamiento.

El crédito puede aumentar la capacidad productiva, pero no sustituye la gestión de la finca.

El productor considera necesario acompañar el acceso a capital con educación financiera y asistencia técnica para evitar que recursos destinados a mejorar la producción terminen generando una carga financiera que el caficultor no pueda sostener.


El siguiente negocio puede estar después del grano verde

Hay otra oportunidad que Honduras todavía tiene pendiente de desarrollar a mayor escala: capturar más valor antes de que el café salga del país.

El propio Ortez ofrece un ejemplo. Su finca tiene cuatro manzanas de café y actualmente comercializa su producción con consumidores finales en Honduras, pero todavía no exporta café tostado producido localmente hacia Estados Unidos.

La diferencia económica está en la cadena.

Modelo Captura de valor
Café producido y vendido como materia prima Menor transformación
Café diferenciado por calidad Mayor precio potencial
Café tostado en Honduras Más etapas de valor agregado
Marca hondureña en mercados internacionales Mayor captura comercial
Cafetería o canal propio Valor agregado adicional

Esto no significa que todos los productores deban convertirse en tostadores o exportadores. Significa que existe una conversación pendiente sobre cuánto valor de la cadena cafetalera puede quedarse en Honduras.


Brasil, Colombia y Honduras compiten en una industria global

La posición hondureña debe analizarse dentro de un mercado internacional dominado por grandes productores.

Brasil mantiene una escala muy superior y Colombia posee una marca país asociada históricamente con cafés diferenciados. Honduras tiene otra ventaja: una producción suficientemente grande para competir en volumen y, al mismo tiempo, una diversidad de regiones y perfiles que puede alimentar el segmento de especialidad.

La SAG proyectó para la cosecha 2025-2026 exportaciones cercanas a 7 millones de quintales y más de US$2,000 millones, mientras posteriormente el Gobierno estimó que el ciclo podría aproximarse a US$2,350 millones.

La magnitud económica ya está demostrada. Ahora la discusión cambia de escala.

¿Cuánto de ese crecimiento puede convertirse en productividad permanente y cuánto depende de precios internacionales favorables y mayores volúmenes?


El café pesa demasiado en la economía para tratarlo solamente como agricultura

El café no es únicamente una cadena agrícola. Es una fuente de divisas, empleo rural, transporte, comercio, financiamiento y actividad económica en cientos de comunidades.

La propia SAG señala que la caficultura sostiene economías locales en más de 2,300 aldeas, mientras que el sector registra decenas de miles de productores.

Por eso, la discusión sobre calidad tiene consecuencias mucho más amplias.

Una mejora en productividad y calidad puede significar más ingresos por finca, mayor capacidad de pago, más inversión rural y mayor generación de divisas sin depender exclusivamente de aumentar el área cultivada.


Tres negocios que pueden crecer alrededor del café

Oportunidad Potencial para Honduras
Café de especialidad Mayor diferenciación y precio
Tostado y marcas hondureñas Más valor agregado dentro del país
Trazabilidad y origen Acceso a consumidores premium

A esto se suman turismo de café, tecnología agrícola, financiamiento especializado, laboratorios de calidad, logística, empaques y comercio electrónico.

El café puede dejar de ser solamente un producto de exportación para convertirse en un ecosistema empresarial.


La mirada de la directora de SOYDATOS

Cuando se mira el café desde los números, hay una buena noticia evidente: Honduras está vendiendo más. Pero cuando se mira desde el negocio, aparece una pregunta todavía más interesante: ¿estamos consiguiendo que cada saco genere todo el valor que podría generar?

A mí me parece que ahí está la conversación que el país debería tener ahora.

Honduras ya tiene productores, tierra, conocimiento, compradores internacionales y una reputación construida durante décadas. También tiene cafés capaces de competir en segmentos de especialidad.

Lo que todavía puede crecer mucho más es la capacidad de transformar esa producción en marcas, productos y experiencias que capturen una mayor parte del valor internacional.

Y esto no depende únicamente del productor. Depende de financiamiento adecuado, asistencia técnica, infraestructura, logística, investigación, trazabilidad, educación financiera y una política pública que mire la cadena completa.

También hay que tener cuidado con una lectura demasiado optimista de las cifras. Exportar más sacos no necesariamente significa que cada productor esté ganando más. El aumento de volumen puede coexistir con mayores costos, presión climática y volatilidad de precios.

Por eso, para mí, el indicador que habrá que seguir en los próximos años no será solamente cuántos quintales exporta Honduras.

Será cuánto valor genera cada quintal, cuánto de ese valor permanece en Honduras y qué cantidad de productores consigue capturarlo.

El país ya demostró que puede producir mucho café. El próximo desafío es conseguir que una mayor parte de ese café valga más.

Por Linda Gutiérrez

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