Hoy:

30 septiembre , 2026

El café roza hoy los $3 en Nueva York y Honduras enfrenta su mayor crisis de corteros en años

Comparte

Con Brasil proyectando 66.2 millones de sacos y Colombia cayendo 34%, el oro verde hondureño lucha contra clima, roya y migración.

El café hondureño vive un momento de alto voltaje. Mientras en Nueva York el Arábica oscila entre $2.96 y $3.00 por libra, en las montañas de Santa Bárbara, El Paraíso, Copán y Comayagua la pregunta es más urgente: ¿quién recogerá el grano? Con una meta oficial de 6.5 millones de quintales y más de $1,300 millones en divisas, Honduras se enfrenta a un 2026 de contrastes: abundancia productiva, presión internacional y un déficit estimado de 400,000 corteros que amenaza la calidad del “oro verde”.

El pulso global: Brasil presiona, Colombia cae y Nueva York marca el ritmo

El mercado internacional del café amaneció este lunes 16 de febrero con una calma que esconde tensión. En el Intercontinental Exchange (ICE) de Nueva York, el contrato de mayo 2026 para café Arábica se mueve entre $2.96 y $3.00 USD por libra. Aunque estos niveles son históricamente altos frente a la última década, representan una corrección frente a los picos de enero, cuando el mercado llegó a rozar la expectativa de superar los $4.00 USD.

La presión bajista proviene principalmente de Brasil. El mayor productor mundial proyecta una cosecha para 2026 de 66.2 millones de sacos, un incremento del 17%, lo que amplía la oferta global y enfría las expectativas especulativas. Sin embargo, el mercado no se desploma por dos factores que equilibran la balanza: la caída del 34% en la producción de enero en Colombia, afectando la disponibilidad de “Suaves Colombianos”, y la firmeza del café Robusta en Londres, que cotiza cerca de $3,860 USD por tonelada, impulsado por la demanda creciente de café instantáneo en mercados emergentes.

En este tablero internacional, Honduras ocupa una posición estratégica. Es el mayor exportador de café de Centroamérica y uno de los principales abastecedores de Estados Unidos y Europa. Pero también es altamente vulnerable a las fluctuaciones de un sistema que depende de variables climáticas, financieras y logísticas globales.

Honduras apuesta a 6.5 millones de quintales y más de $1,300 millones

A nivel interno, el panorama oficial es optimista. El Instituto Hondureño del Café (IHCAFE) y la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) mantienen la meta de exportar 6.5 millones de quintales en el ciclo 2025-2026, lo que representa un crecimiento del 10% interanual. Si los precios internacionales se sostienen en torno a los $3 por libra, el país podría generar más de $1,300 millones de dólares en divisas.

Honduras ha expandido su área cultivada en 10,000 hectáreas adicionales este año, impulsada por la adopción de variedades resistentes como el Parainema, que ha ganado reconocimiento por su adaptación a condiciones climáticas cambiantes y su perfil en taza competitivo. La estrategia productiva apunta a consolidar volumen y calidad, especialmente en segmentos de café de especialidad que mantienen demanda creciente a nivel mundial.

Pero detrás de las cifras macroeconómicas hay una realidad de campo más compleja: la producción existe, la calidad potencial también, pero el recurso humano se ha convertido en el eslabón más débil de la cadena.

La crisis silenciosa: faltan 400,000 corteros

El tema dominante en cooperativas de Copán, Comayagua y El Paraíso es claro: no hay suficientes manos para cortar el café. El sector enfrenta un déficit estimado en 400,000 trabajadores para el actual periodo de recolección.

Las causas son estructurales:

  • Migración masiva hacia Estados Unidos y España, que ha vaciado aldeas cafeteras de jóvenes en edad productiva.

  • Aumento del costo de vida, que hace que el pago por “lata” resulte poco atractivo frente a otras opciones.

  • Competencia con sectores como la construcción y otros cultivos, que ofrecen ingresos más estables.

El impacto es directo. En Honduras, el 90% de las fincas son pequeñas propiedades, y la calidad depende del corte selectivo en el punto exacto de maduración. Si el café se sobremadura o cae al suelo por falta de recolección oportuna, pierde su clasificación Strictly High Grown (SHG) y se devalúa automáticamente en el mercado internacional. La consecuencia no es solo económica, sino reputacional.

Clima, roya y costos: el frente fitosanitario se complica

A la crisis laboral se suma un factor climático cada vez más impredecible. Técnicos del IHCAFE monitorean lluvias atípicas en zonas altas, que dificultan el secado natural del grano. El exceso de humedad obliga a muchos productores a recurrir a secado mecánico, elevando los costos energéticos en un contexto de márgenes estrechos.

En paralelo, la Roya del Café sigue siendo una amenaza latente. Las temperaturas elevadas en el Corredor Seco han permitido que el hongo permanezca activo por más tiempo. Esto implica aplicaciones adicionales de fungicidas, lo que incrementa costos en un año donde los insumos agrícolas ya han subido aproximadamente 30%.

La sostenibilidad fitosanitaria es crítica. Honduras necesita mantener rendimientos por manzana competitivos frente a la eficiencia industrial brasileña. De lo contrario, la ventaja en calidad podría no ser suficiente para compensar mayores costos productivos.

¿Cuánto recibe realmente el productor hoy?

Aunque la Bolsa de Nueva York marque precios cercanos a los $3 por libra, la realidad en finca es distinta. El productor recibe una liquidación que descuenta transporte, retenciones del IHCAFE y márgenes de comercialización.

En los principales centros de acopio como San Pedro Sula y Tegucigalpa, los precios referenciales son:

  • Café Oro (Exportación): entre L4,200 y L4,500 por quintal, según calidad y cercanía al puerto.

  • Café Pergamino Seco: entre L3,600 y L3,900 por quintal.

  • Precio en Finca (Uva/Cereza): entre L45 y L55 lempiras por medida.

Este último valor apenas cubre los costos de fertilización y recolección, especialmente tras el incremento del 30% en insumos. La brecha entre el precio internacional y lo que recibe el productor alimenta una sensación creciente de vulnerabilidad.

Infraestructura y futuro: el reto estructural

La resiliencia del sector en 2026 dependerá de decisiones estratégicas. La mejora de caminos productivos, hoy deteriorados por lluvias, es clave para reducir pérdidas logísticas. Estos caminos son la arteria que sostiene a 120,000 familias vinculadas directa o indirectamente al café.

Honduras tiene volumen, calidad reconocida y posicionamiento en mercados estratégicos. Pero enfrenta una realidad incómoda: sin incentivos laborales, tecnificación de la recolección o políticas que frenen la migración rural, parte del “oro verde” podría quedarse en los árboles.

El 2026 no será un año cualquiera para el café hondureño. Será una prueba de equilibrio entre mercado global, capacidad productiva y sostenibilidad social. El aroma sigue siendo símbolo de identidad nacional. La pregunta es si el país logrará convertir esa identidad en rentabilidad sostenible en medio de un mercado cada vez más exigente.

Por Linda Gutiérrez

Últimos artículos

Artículos Relacionados

La medida permite readecuar o refinanciar créditos agropecuarios según el ciclo productivo y la capacidad real de pago, sin comisiones […]

Últimos artículos

Scroll al inicio