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1 octubre , 2026

Elecciones en suspenso y presión internacional: Estados Unidos exige definiciones urgentes al CNE hondureño

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Con 2.792 actas en disputa, Washington endurece su postura y mira de cerca el desenlace electoral.

Tres semanas después de votar, Honduras sigue esperando un resultado definitivo. Estados Unidos rompió la cautela diplomática, exigió al CNE iniciar ya el escrutinio especial y lanzó una advertencia directa: cualquier intento de sabotaje tendrá consecuencias. En juego, dicen, está la voz de 3,4 millones de ciudadanos.

 La advertencia de Washington

Estados Unidos elevó el tono y colocó a Honduras en el centro de su radar político regional. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado exhortó al Consejo Nacional Electoral a iniciar sin más demoras el escrutinio especial pendiente, paso clave para cerrar oficialmente los comicios generales del 30 de noviembre.

“Las voces de 3,4 millones de hondureños deben ser respetadas y protegidas”, expresó el organismo en un mensaje difundido en la red social X. La frase, breve pero contundente, resume el eje del pronunciamiento: defensa del voto, presión institucional y advertencia explícita ante cualquier intento de alterar el proceso.

Elecciones sin cierre y un país en vilo

El mensaje estadounidense llegó en un momento crítico. A casi tres semanas de las elecciones, Honduras aún no conoce quién gobernará el país, ni cómo quedará conformado el Congreso Nacional, las alcaldías y otros cargos clave del poder territorial.

Washington sostuvo que el CNE “necesita comenzar de inmediato el proceso de escrutinio especial para finalizar los resultados oficiales” y advirtió que “cualquier llamado a interrumpir el orden público o el trabajo del CNE tendrá consecuencias”. La frase marca un punto de inflexión: el conflicto electoral dejó de ser solo interno.

Retrasos, actas cuestionadas y plazos legales

El Consejo Nacional Electoral enfrenta retrasos significativos en el inicio del escrutinio especial, un proceso que involucra 2.792 actas con inconsistencias, detectadas tras el conteo preliminar del 99,80 % de los votos.

Según el propio CNE, las causas del atraso incluyen:

  • Falta de representantes acreditados de algunos partidos políticos

  • Problemas administrativos internos

  • Procedimientos tecnológicos aún inconclusos

  • Dependencia de juntas de verificación integradas por delegados partidarios

La legislación hondureña establece como fecha límite el 30 de diciembre para la proclamación oficial de resultados, un plazo que ahora luce ajustado.

 La presión diplomática se amplía

El pronunciamiento del Departamento de Estado no fue un hecho aislado. Días antes, la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa había insistido en que el CNE debe realizar su labor “con libertad y transparencia”.

La delegación diplomática también destacó el acompañamiento de la Misión de Observación Electoral de la OEA, subrayando que “los ojos del mundo siguen puestos en Honduras”. En paralelo, agradeció a la ciudadanía por acudir de manera pacífica a las urnas, en un intento por bajar tensiones sociales.

Hostigamiento y crisis interna en el CNE

La tensión no solo proviene del exterior. Dos de los tres consejeros del CNE, su presidenta Ana Paola Hall y la consejera Cossette López, denunciaron hostigamiento, presiones y amenazas vinculadas directamente al proceso electoral.

López advirtió que la situación dentro del organismo se ha vuelto crítica, y que la falta de cooperación partidaria ha paralizado tareas esenciales. Recordó que el escrutinio especial no es una decisión unilateral del CNE, sino que depende de juntas integradas por representantes de las fuerzas políticas.

Resultados preliminares y disputa política

Según los datos preliminares divulgados por el propio Consejo Nacional Electoral, Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, lidera la votación con 40,54 % de los sufragios. En segundo lugar aparece Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 39,19 %, seguido por Rixi Moncada, del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), con 19,29 %.

Moncada y su partido no reconocen los resultados difundidos hasta ahora y han cuestionado la legitimidad del proceso, lo que añade una capa adicional de conflictividad política al escenario poselectoral.

El Ejecutivo entra en escena

La escalada de tensión alcanzó al Poder Ejecutivo. La presidenta Xiomara Castro llamó a la Policía Nacional a “estar a la altura de este momento histórico” y a garantizar el orden constitucional frente a lo que calificó como amenazas externas.

Durante un acto oficial, Castro afirmó que existen informes de inteligencia que apuntan a intentos de desconocer la voluntad popular y habló abiertamente de un posible “golpe electoral”. “En Honduras no permitiremos ni golpes ni fraudes, nunca más”, aseguró.

Fuerzas Armadas y un mensaje final

La presidenta pidió a la ciudadanía manifestarse de forma pacífica y anunció cambios en la cúpula militar. En ese contexto, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Roosevelt Hernández, buscó llevar calma.

“Aquí no va a haber ningún golpe”, afirmó el alto mando militar, en una declaración que intenta cerrar el círculo de incertidumbre mientras el país aguarda una definición electoral que, cada día que pasa, se vuelve más urgente y más observada desde el exterior.

Por Linda Gutiérrez

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